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El Cristo que sobrevivió a la guerra

El Sant Sepulcre y La Pietat, acompañados del Cristo y de los Armats de Constantí, protagonizaron el viacrucis y la procesión del Viernes de Dolores, organizada por el Gremi de Pagesos

Carla Pomerol

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Las calles de la Part Alta de la ciudad acogieron la procesión al ritmo de tambores. Foto: Pere Ferré

Las calles de la Part Alta de la ciudad acogieron la procesión al ritmo de tambores. Foto: Pere Ferré

Hace 75 años que el actual misterio del Sant Sepulcre salía por primera vez en la procesión. Por eso, ayer, el viacrucis y la procesión del Gremi de Pagesos era más especial que nunca. Pero como cada Viernes de Dolores, la protagonista de la jornada era La Pietat, misterio que también pertenece al Gremi de Pagesos y que protagonizó el momento más emotivo de la procesión. Suenan las cajas chinas, y el paso del Sant Sepulcre hace la solemne reverencia a la virgen. De repente, el silencio se apoderó de la Plaça de la Pagesia.

Después del viacrucis por el interior de la iglesia de Sant Llorenç, los portants de los dos misterios –Sant Sepulcre y La Pietat– se preparaban. Fajas y correas en su sitio para llevar a hombros al Cristo que sobrevivió a la Guerra Civil. En el año 1936, quemaron el misterio del Sant Sepulcre, pero el abad Ramon Gibert Mosella, –cuñado del arquitecto Josep Maria Jujol y miembro del Gremi de Pagesos–, guardó el Cristo en su casa, entre pared y pared. La CNT realizó hasta once registros al interior de la casa, y no encontraron nada. Cuando entraron los nacionales, Gibert sacó el Cristo. Los cofrades se llevaron una gran sorpresa; todos pensaban que también se había quemado. En el año 1942, el arquitecto Josep Maria Jujol volvió a construir la peana, que es la que actualmente presume.

Desde entonces, el Sant Sepulcre sale en la procesión y, desde el año 1988, a hombros. Ramon Gómez y Joan Menchón son los únicos portants que empezaron en el año 88 y aún siguen al pie del cañón. «Estamos emocionados, este año hace casi 30 que llevamos el paso a hombros. Esto demuestra que nos hacemos grandes», comentaban entre risas los dos amigos. Ambos aseguran que el sentimiento de pertenecer a un grupo es lo que mantiene la tradición. Para los portants del Sant Sepulcre, ayer era un día emotivo: uno de los miembros llamó al capataz, minutos antes de empezar el viacrucis, y le comunicó que su padre había fallecido. «Esta procesión se la dedicamos», comentaban.

Hoy y mañana

Hoy será el turno del viacrucis del Cristo del Buen Amor, que tendrá lugar a partir de las seis y media, en la iglesia de Sant Nicolàs Bari. A continuación, se celebrará la procesión por las calles de la Part Baixa de la ciudad. A las siete de la tarde, en la iglesia de la Santíssima Trinitat, se llevará a cabo la misa y el ofrecimiento del Ciri Pascual, organizado por La Sang. El último acto de la jornada será el concierto de la Semana Santa del Gremi de Pagesos. A las ocho en la iglesia de Sant Llorenç.

Mañana, a partir de las once, la calle de les Coques se llenará de tarraconenses en la bendición de Ramos. Por la tarde, será el turno de la procesión organizada por la congregación de Nostre Pare Jesús de la Passió y del viacrucis de La Sang por las murallas.

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