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El Hospital Joan XXIII lleva a cabo 900 operaciones a niños cada año

El Servei de Cirurgia Pediàtrica cumple 25 años, se consolida y se extiende por otros centros de la provincia

Carla Pomerol

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El equipo del Servei de Cirurgia Pediàtrica está formado por seis especialistas, aunque el número de profesionales recomendado sería de ocho. FOTO: cedida

El equipo del Servei de Cirurgia Pediàtrica está formado por seis especialistas, aunque el número de profesionales recomendado sería de ocho. FOTO: cedida

El Servei de Cirurgia Pediàtrica del Hospital Joan XXIII de Tarragona cumple 25 años desde su puesta en marcha. La unidad supera con creces las expectativas del año 1994. En la actualidad, se llevan a cabo unas 900 intervenciones anuales en toda la provincia. El servicio atiende las patologías quirúrgicas de la población pediátrica, desde los recién nacidos hasta los 15 años. Se trata de una unidad que ha ido creciendo en número de especialistas conforme crecía la actividad. Con la puesta en marcha de la UCI Pediàtrica –hace aproximadamente un año–, el servicio coge un nuevo impulso.

La apendicitis es la operación más común en los quirófanos de la unidad. También se intervienen hernias de todo tipo –umbilicales, inguinales y epigastricas–, o patologías como la fimosis o de carácter congénito, por ejemplo. Algunas de las patologías que no se tratan son las referentes a la cirugía cardíaca, a la neurocirugía y a la oncológica, entre otras. 

Hasta el año 2012, el equipo formado por seis profesionales operaba siempre en el Hospital Joan XXIII. Pero a partir del 2012 la cosa cambia y, después de llegar a un acuerdo, el Servei de Cirurgia Pediàtrica también empieza a operar en el Hospital Sant Joan de Reus y en el de la Verge de la Cinta de Tortosa. «Íbamos dos días al mes a operar a Reus y dos días a Tortosa, uno para entrar a quirófano y el otro para consultas», explica Joaquín Maldonado, jefe de servicio en funciones de la unidad. Esto se traduce en que dentro de las 900 intervenciones, unas 120 se llevan a cabo en el Sant Joan de Reus y unas 60 en el Verge de la Cinta de Tortosa. 

Esto era así hasta el pasado mes de junio, cuando el equipo decidió cambiar el funcionamiento e ir dos días al mes al Verge de la Cinta para pasar consulta. Entonces los pacientes van a operarse al Hospital Joan XXIII. «Nos dimos cuenta de que el número de intervenciones era insuficiente y no salía a cuenta el esfuerzo que suponía trasladar el equipo», explica Maldonado. De las 900 intervenciones, el 84% se llevan a cabo en el Joan XXIII, y el 16%, fuera de Tarragona.

Ahora la unidad está valorando la posibilidad de llevar a cabo primeras visitas en el Hospital del Vendrell. Además, el equipo forma y colabora con otros servicios pediátricos, tanto del Joan XXIII como de otros centros hospitalarios. Otras de las virtudes de la unidad es que el 60% de las intervenciones que se llevan a cabo son sin ingreso, lo que significa que el trabajo es muy riguroso, y se cuida hasta el último de los detalles, ya que el paciente se va a casa enseguida y debe encontrarse en perfecto estado. «Fuimos los promotores de la cirugía mayor sin ingreso. Como máximo, hay un reingreso al año», asegura Maldonado, quien destaca el saber hacer del equipo que él preside. Por otro lado, las operaciones urgentes ascienden a 150 al año.

9 meses de lista de espera

Pero no todo es de color de rosa. La lista de espera es una cuenta pendiente, aunque la mejora con el paso de los años es notable.   En la actualidad, un paciente sin una patología urgente, como por ejemplo una hernia o una fimosis, debe esperar 9 meses para ser operado. Teniendo en cuenta que hasta hace unos años la lista de espera era de 13 meses, la cosa ha mejorado. En el año 2012, mil pacientes esperaban para ser operados. En el 2017, la cifra disminuyó hasta los 590. La tendencia es positiva y uno de los objetivos del servicio es recortar aún más la distancia.

Pero la situación se repite cuando se habla de las consultas, donde también hay lista de espera. Sobre todo en la primera visita, que está por debajo que los 90 días en el Hospital Joan XXIII, y alrededor de los 300 días en el Hospital Verge de la Cinta de Tortosa. En la provincia de Tarragona hay  alrededor de 800.000 habitantes, de los cuales 140.000 (16%) son niños. La cifra recomendada sería de ocho cirujanos pediátricos, y en la actualidad hay seis. Además, el número de quirófanos es limitado, dado el estado en el que se encuentra el Hospital Joan XXIII, pendiente de una remodelación. Aun así, el equipo trabaja día a día con el objetivo de disminuir estas cifras. 

Un paso adelante

La llegada de la UCI Pediàtrica al Hospital Joan XXIII, que se inauguró en diciembre de 2017, ha completado el servicio y da un nuevo impulso de ilusión para el equipo. O eso parece. «Llevábamos tiempo reivindicando la unidad, entendemos que es fundamental para tener una atención postquirúrgica adecuada. La UCI Pediàtrica nos da seguridad y nos amplía la cartera de servicios y el grado de complejidad», explica el jefe del servicio, Joaquín Maldonado, quien se muestra satisfecho. Lo cierto es que el equipo de Cirurgia Pediàtrica ya operaba patologías de tipo pulmonar, torácica o digestiva compleja. Pero se hacían con limitaciones. Ahora tienen la tranquilidad de contar con una unidad postquirúrgica de primer nivel. 

El equipo tiene pendiente poder atender todo tipo de politraumatismos, también los de máxima complejidad, los llamados críticos. Para ello sería necesario disponer de otro especialista, en condición de guardia localizada. De esta manera, el equipo de profesionales podría aumentar –todavía más– su cartera de servicios y la UCI Pediàtrica cogería más impulso.

Relevo generacional

El Servei de Cirurgia Pediàtrica de Joan XXIII cuenta ya con cierta veteranía. Este año se cumplen 25 años desde su puesta en marcha, y cuatro de los seis cirujanos tienen ya más de 50 años. Cabe tener en cuenta que a partir de los 55 años los profesionales tienen la posibilidad de dejar de hacer guardias. Lo que significa que sería necesario añadir algún especialista más en el equipo –lo idílico serían dos– para así garantizar la continuidad de la unidad de cirugía pediátrica que da servicio a toda la provincia.

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