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El Jaume I agoniza cuatro años después de votarse su futuro

239 personas participaron en marzo de 2015 en la consulta ciudadana que descartó que fuera un párking. El Consistorio justifica la inacción porque el caso aún está en los tribunales

Octavi Saumell

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Imagen de archivo del aspecto que ofrece el interior del no párking Jaume I, con grandes estructuras de hierro para aparcar los coches. FOTO: Pere Ferré

Imagen de archivo del aspecto que ofrece el interior del no párking Jaume I, con grandes estructuras de hierro para aparcar los coches. FOTO: Pere Ferré

El no párking Jaume I agoniza, sigue cerrado y sin ningún tipo de uso 1.457 días después de que se llevara a cabo la consulta ciudadana para decidir, teóricamente, el futuro del agujero de la Part Alta. La polémica obra –que debía servir para construir un párking inteligente frente al Rectorat de la Universitat Rovira i Virgili (URV)– costó más de 30 millones de euros, cuando el presupuesto inicial era de 3,9 sin que el gasto comprometido hasta el año 2043 –a razón de un millón de euros anuales en créditos bancarios– sirviera para poner en marcha el equipamiento. 

En febrero de 2008, tras casi seis años de construcción, el alcalde Josep Fèlix Ballesteros (PSC) paralizó las actuaciones tras constatar la «incertidumbre», la «indefinición» y la «desconfianza» de los estudios de viabilidad realizados por los técnicos municipales para poder finalizar el aparcamiento. Once años después, el espacio sigue cerrado al público sine die de apertura.  

El 81% quiso un uso público
Por todo ello, entre el 3 y el 25 de marzo de 2015 se llevó a cabo la consulta ciudadana mediante un sistema telemático, escasamente dos meses antes de las elecciones municipales del 24 de mayo de ese año. En esa iniciativa, en la que participaron un total de 239 personas, el 81% optó por que el emplazamiento tuviera un uso público. 

Entre las opciones favoritas de los encuestados, el 23% de los consultados se decantó por que el espacio se destinara a usos culturales, una posibilidad que fue seguida por la asociativa (16%), educativa (16%), social (13%) y ocio (13%). Asimismo, otro 14% de las opiniones se decantó por opciones destinadas a usos comerciales, deportivos, municipales y hoteleras. 

Un dato relevante fue que sólo 10 de los 239 encuestados –ni el 2% del total– apostó por que el espacio sea por lo que originalmente fue planteado: un aparcamiento soterrado, eso sí, convencional, olvidando el proyecto para que funcionara mediante un sistema robótico. 
En principio, la previsión era convocar un concurso técnico en abril de 2015 para escoger cinco propuestas finalistas en mayo y convocar, en junio de ese año, la segunda parte de la convocatoria, que era la referente a la presentación del anteproyecto. Para poder realizar el trabajo, los cinco finalistas debían contar con una gratificación de 1.500 euros. 

¿Proyecto para 2016?
Según el plan municipal, que no se ha cumplido, en octubre de 2015 debía realizarse la exposición pública de los proyectos finalistas y llevar a cabo una votación ciudadana, el resultado de la cual se tendría en consideración para el proyecto básico. 

La hoja de ruta contemplaba que –en noviembre de 2015– se seleccionara el proyecto ganador por parte del tribunal, que debía estar formado por altos funcionarios y representantes de los grupos políticos con representación en el Saló de Plens. Finalmente, en 2016 debía elaborarse el proyecto básico, cuyo presupuesto previsto oscilaba entre los 40.000 y los 70.000 euros, sin que se especificara fecha alguna para el inicio de las obras. Nada de todo esto se cumplió.   

«Respetaremos los resultados»
La portavoz del equipo de gobierno, Begoña Floria (PSC), justifica la inacción municipal en el hecho de que «aún no se ha resuelto el tema judicial», por lo que «para poder entrar o trasladar alguna cosa debemos pedir permiso al juez», un hecho que dificulta que se pueda materializar alguna solución para el espacio. 

«Nosotros proponemos que, cuando esté listo el tema judicial, se traslade allí la Casa de la Festa, que podría complementarse con el centro cívico y una biblioteca», asegura la edil de la formación socialista, quien considera que la Part Alta «merece encontrar una salida» para este espacio, siempre «respetando los resultados de la consulta popular» de hace cuatro años. 

También desde el ejecutivo de la Plaça de la Font, el primer teniente de alcalde y portavoz del PP –José Luis Martín– recuerda que el párking Jaume I es un tema que «está judicializado» e indica que no se podrá actuar allí hasta que esta situación cambie. Asimismo, Martín añade que «nuestra propuesta es un aparcamiento convencional que dé servicio a los residentes y a los visitantes».

Decepción vecinal
Finalmente, el presidente de la Associació de Veïns de la Part Alta, Manel Rovira, critica que la consulta de 2015 «no sirvió para nada, ya que todo sigue exactamente igual». El representante de los residentes remarca, asimismo, que hace tiempo –con los resultados de la consulta– «hicimos la propuesta para ubicar allí la Casa de la Festa, pero no se ha dado ningún paso», y reitera que los vecinos «no queremos que sea un aparcamiento. Preferimos que el Casc Antic sea peatonal y que se haga el párking de Sant Antoni».  

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