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El Joan XXIII tendrá una UCI pediátrica a finales de 2016

También se pondrá en marcha una ambulancia pediátrica. Hasta ahora tenía que venir desde Barcelona
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Foto de archivo de la UCI neonatal de Joan XXIII. La UCI pediátrica se instalará en la misma planta. Foto: P. Ferré

Foto de archivo de la UCI neonatal de Joan XXIII. La UCI pediátrica se instalará en la misma planta. Foto: P. Ferré

«Finalmente los pacientes de Tarragona estarán en igualdad de condiciones que los de Barcelona», explica el doctor Ricardo Closa, jefe de Pediatría del Hospital Universitari de Tarragona Joan XXIII. Se refiere a que a finales del año que viene debería comenzar a funcionar la Unidad de Cuidados Intensivos pediátricos en el hospital, un servicio que ya existía y que se suprimió en 2001.

Cada año unos 400 niños de la demarcación de Tarragona tienen que ser trasladados a Barcelona por la ausencia de una UCI pediátrica aquí. Uno de los casos recientes que ha tenido más repercusión fue el de un niño de cuatro años que sufrió un traumatismo craneoencefálico tras caerse de un árbol en su casa de Pratdip el pasado mes de abril. El niño debió ser trasladado a la UCIpediátrica de Sant Joan de Deu de Barcelona.

Un impulso importante a la puesta en marcha de la unidad, largamente reivindicada, fue la petición, por parte del Parlament de Catalunya, del pasado 30 de abril, que instaba al Govern a poner en marcha el Plan Funcional de Pediatría de Tarragona, que incluye la UCI.

 

Una unidad mixta

La nueva UCItendrá capacidad para seis habitaciones individuales, ampliables a ocho, una cifra que se estima en función de la población a atender.Closa recuerda que sólo en el Camp de Tarragona hay unos 100.000 niños y se atienden unas 40.000 urgencias pediátricas cada año.

La unidad se instalará en la cuarta planta del edificio central del hospital, donde ya se encuentra la unidad de cuidados intensivos neonatales. Esto permitirá que, aunque estén completamente separadas, compartan servicios.

Apunta Closa que los niños «no pueden estar en la misma UCI que los adultos ni que los recién nacidos, tanto por las patologías que sufren como por los especialistas que les tienen que atender». Explica, por ejemplo, que una de las patologías por las que pueden terminar ingresados los niños en la UCI son enfermedades respiratorias como lo bronquiolitis, que es altamente contagiosa.

La UCI de Tarragona será una unidad de tipo II (hay tres tipos), lo que quiere decir que se atenderán todos los casos menos las cirugías cardíaca y neurológica.

En lo que se refiere al personal, explica Closa que ya hay profesionales perfectamente formados para este trabajo, pero se necesitará contratar al menos a tres o cuatro facultativos más a tiempo completo.

La puesta en marcha de la unidad también implicará poder hacer ciertas pruebas complementarias, lo que redundará en beneficio no sólo de la propia unidad, sino de otras especialidades.

 

Los planes funcionales

Reconoce Closa que para que se consiguiera el compromiso de llevar adelante la UCI, ha sido crucial la puesta en marcha del Plan Funcional de Pediatría, que arrancó el año pasado y en el cual participan los diferentes proveedores de salud que hay en Tarragona: ICS, GiPPS y Santa Tecla. Hasta ahora se han creado 12 planes correspondientes al mismo número de especialidades médicas en lo que han bautizado como TGN Salut-AE(Alianza Estratégica). Los planes han sido muy criticados por los sindicatos, que ven en ellos la creación de un consorcio encubierto.

Closa, quien se limita a los aspectos médicos, explica que los pediatras en general siempre han tenido muy clara la importancia de trabajar conjuntamente. Es algo que queda claro, asegura, en el caso de las subespecialidades, donde es crucial tener un mayor número de pacientes, lo que se conoce como ‘masa crítica’». Los profesionales que atienden a estos pacientes tienen que tener habilidad y mantenerla», apunta.

Pone el ejemplo de neumología pediátrica, especialidad en la que hay un solo médico en Joan XXIII, por lo que no hay quien le cubra cuando está enfermo o de vacaciones. Trabajando conjuntamente con otros centros no sólo se garantizaría la atención a los pacientes todo el tiempo, sino que los médicos verían más casos y ganarían en experiencia.

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