Este sitio web puede utilizar algunas "cookies" para mejorar su experiencia de navegación. Por favor, antes de continuar en nuestro sitio web, le recomendamos que lea la política de cookies.

El Port de Tarragona busca acabar con los problemas del carbón

El objetivo es encontrar un producto que evite que el mineral cuando se convierte en polvo afecte a la ciudad

Anna Tost

Whatsapp
Imagen del producto que fija el carbón con un color blanco que hace que las pilas del puerto parezcan montañas nevadas.  FOTO: Cedida

Imagen del producto que fija el carbón con un color blanco que hace que las pilas del puerto parezcan montañas nevadas. FOTO: Cedida

«Cuando hace viento es imposible llegar hasta el faro de la Banya. El carbón del puerto vuela y se te mete en los ojos y en la boca, ademas de dejarte la ropa negra», dice un asiduo usuario del Paseo de la Escullera.

En efecto, el carbón depositado en el puerto es un problema para deportistas, trabajadores e incluso vecinos de El Serrallo que, según cómo sople el viento, a veces se encuentran sus coladas negras por el polvillo del carbón. «Encontrarte con esto es molesto, porque vas a hacer deporte y notas como te entra esta especie de polvo del carbón en la nariz y en los ojos», comenta Kilian, otro de los afectados. «Encima cuando llegas a casa estas todo sucio, te quedan hasta los zapatos negros», añade.

Sin embargo, este problema podría tener los días contados. El Port de Tarragona, consciente de las molestias que causan las pilas de carbón, se halla a la búsqueda de una solución a este problema. Y ha encontrado un recurso que está mejorando la situación, un producto para fijar el carbón. 

Este producto químico que la empresa Euroports, trabajando junto a otra compañía, ya utiliza en las pilas que están bajo su mantenimiento, está dando resultado. Para ellos es importante mantener una buena convivencia entre todos los sectores de la sociedad y entienden que el esparcimiento de este polvo de carbón ha llegado a suponer un gran problema para mucha gente.

Nieve en Tarragona

Su producto, utilizado cada vez que llegan barcos cargados, es transparente y solo se nota su efecto si se toca, porque se nota una capa rígida encima del carbón. En cambio, ahora está en periodo de prueba otro tipo de producto que al utilizarse queda una capa de color blanco. Es por eso que no falta quien asegura que en el Port de Tarragona ha habido una nevada puntual.

Este último es un producto químico biodegradable que lleva unas fibras por las cuales se puede aplicar este color. La empresa holandesa Wuvio, que trabaja junto a la empresa García-Munte Energia, se dedica a reducir el polvo acumulado en diferentes superficies con técnicas que ayudan a controlarlo e incluso suprimirlo. Y ha propuesto este producto para combatir el problema en las pilas de carbón que están bajo su mantenimiento.

Este producto, una vez aplicado y pasadas aproximadamente 4 horas, produce una costra de unos 2-3 milímetros, sin ningún efecto negativo, que con el tiempo desaparece y que ayuda a que el carbón no se mezcle con el aire e invada el puerto. En Tarragona ya se está empezando a utilizar este producto aunque sea en periodo de pruebas, ya que el equipo necesario para poder emplear este tipo de líquido encima de las pilas de carbón necesita una infraestructura que aún no está lista.

«El mercado está todavía muy verde, pero el producto ya existe», afirma uno de los trabajadores de la compañía holandesa que reside en la zona de Tarragona. «El producto que nosotros utilizamos es muy novedoso en España».

El problema que se encuentra en Tarragona para la utilización de esta clase de material reside en el tipo de líquido utilizado, ya que debido a su gruesa composición no puede pasar debidamente por las válvulas ya instaladas. La empresa ya está buscando soluciones.

Por otra parte, la compañía Euroports, con la colaboración del Port de Tarragona, trabaja en otro proyecto para minimizar aún más el efecto del carbón. Este proyecto está siendo probado y prevén que se ponga en marcha entre finales de julio y principios de septiembre. 
Así, pues, puede que en otoño los problemas con el carbón del puerto ya sean historia.

Temas

Comentarios

Lea También