El almacén, la chatarrería y la Unitat d'Investigació de Mossos de Tarragona

Los cuatro últimos sospechosos de una trama de corrupción en la Policía Autonómica son tres civiles y un agente en excedencia. Se suma a los tres mossos detenidos el miércoles por la Divisió d'Afers Interns

Jordi Cabré

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Imagen de archivo de la confiscación de una plantación de marihuana. FOTO: DT

Imagen de archivo de la confiscación de una plantación de marihuana. FOTO: DT

La Divisió d’Afers Interns de Mossos d’Esquadra detenía ayer a otros cuatro sospechosos acusados de un delito de malversación de caudales públicos dentro del grupo de Salut Pública.

Los arrestados son tres personas civiles y un agente de los Mossos d’Esquadra, que se encuentra actualmente en excedencia. Los nuevos arrestos incrementa el número de sospechosos de la trama de corrupció que se conoció el miércoles con la detención de tres policías autonómicos de la Unitat d’Investigació del Tarragonès, con sede en la comisaría de Campclar.

Los cuatro detenidos de ayer pasarán a disposición del Juzgado de Instrucción número 3 de Reus, siguiendo el camino de los  agentes autonómicos que el miércoles quedaron en libertad provisional tras negarse a declarar ante el juez Diego Álvarez.

Piezas de convicción

Según ha podido saber el Diari, y sin poder confirmarlo por el hermetismo impuesto por el juez Diego Álvarez, la trama giraría entorno a la ‘venta’ de algunos artículos confiscados en operaciones de drogas llevadas a cabo por este grupo de Salut Pública.

Estos artículos que se revenderían a terceros se llaman piezas de convicción y se trata de aquellos objetos relacionados con un delito investigado y que sirven para formar el convencimiento del juzgador acerca de la realidad de lo ocurrido.

Esta supuesta red de corrupción tendría un almacén donde se guardarían estas pruebas de convicción y en las que algunas se les daría una venta fraudulenta. El puzzle contaría también con la participación de una chatarrería. En ella se ‘eliminarían’ las pruebas vendidas. Y la documentación de la falsa destrucción encubriría esta venta.

Por ello, los dos delitos que se imputan a los investigados son el de malversación de caudales públicos (venta fraudulenta) y falsificación de documento público (tapar la venta con la no destrucción de la pieza de convicción). Afers Interns todavía tiene la investigación abierta.

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