El antiguo Tòful de Mar arranca nueva etapa a partir del próximo lunes

La Sardineta, que busca complementar la oferta gastronómica de la Llarga, supondrá la creación de quince empleos

NÚRIA RIU

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En el interior del establecimiento se está trabajando para ultimar la decoración del espacio. FOTO: DT

En el interior del establecimiento se está trabajando para ultimar la decoración del espacio. FOTO: DT

Cuando la temporada del verano ya está en marcha, los bañistas que estos días han ido a la Platja Llarga han podido comprobar como en el interior del antiguo Tòful de Mar se está trabajando a marchas forzadas. Este emblemático espacio está a punto de arrancar una nueva etapa, que empezará a partir del próximo lunes con la apertura de La Sardineta.

Detrás del proyecto está Paco Eslava y Tino Juncosa, de la sociedad Tucan 2016 SL, que forma parte del Grupo Neptuno. En julio de 2019 obtuvieron la concesión de este espacio, propiedad de la administración de la Generalitat, cerrado desde el mes de diciembre de 2018. Inicialmente estaba previsto que las obras de reforma podrían acabarse antes de Semana Santa. No obstante, la crisis de la covid-19 ralentizó los trabajos, lo que obligó a posponer la apertura. «Nos costó volver a arrancar, porque la mayoría de las empresas estaban en ERTE y costó que volvieran a coger a los trabajadores, por lo que todo ha ido más lento», explica Eslava.

La situación que se ha generado a raíz de esta pandemia sanitaria también ha obligado a introducir cambios en el proyecto. Los nuevos propietarios han dejado para más adelante la habilitación de una barra de coctelería y una zona de vermuts. «Hemos tenido que readaptarlo todo para no perder tanto, con las limitaciones de aforo», añade.

Para el inicio de su actividad, se han generado quince puestos de empleo, que según aseguran sus impulsores, son nuevas contrataciones. Asimismo, la inversión económica que se ha llevado a cabo se sitúa entre los 300.000 y los 400.000 euros.

Elsava destaca la «expectación» que genera la recuperación de este espacio entre la ciudadanía de Tarragona. «Cada día pasa muchísima gente que nos pregunta. Somos conscientes de que la Platja Llarga es muy estimada entre los tarraconenses y que arrancamos un nuevo proyecto en un local histórico, que muchas personas le tienen un aprecio. Pero le hemos puesto mucho dinero y ganas para ponerlo en funcionamiento y aquí estamos», manifiesta. Para ello, se está preparando una celebración de cara a un Sant Joan, en el que se prevé una verbena atípica. «A pesar de la limitación de que no podrá accederse a la playa, y cumpliendo con las limitaciones de aforo, teníamos claro que queríamos hacer alguna cosa», sigue explicando. No obstante, la inauguración oficial se dejará para más adelante, ya que aún quedarán algunos «retoques» en las obras que se están ultimando y los nuevos propietarios aseguran que primero quieren coger «un poco de rodaje», antes del acto oficial.

El pescado y el marisco del litoral tarraconense serán su carta de presentación. De esta forma, arrancará definitivamente una nueva etapa que, por el momento, tan solo afectará la parte superior del edificio. Y es que, en la de abajo el Iot sigue abierto a pesar de que no cuenta con la autorización, por parte de la Generalitat, y que el Govern le ha interpuesto varias sanciones. Ahora, según informó, está a la espera de que el Tribunal Superior de Justícia de Catalunya le dé la autorización para que pueda procederse al desalojo.

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