Este sitio web puede utilizar algunas "cookies" para mejorar su experiencia de navegación. Por favor, antes de continuar en nuestro sitio web, le recomendamos que lea la política de cookies.

El auge del coleccionismo de ‘clicks’ invade el Palau

Los aficionados y seguidores de Playmobil se reúnen este fin de semana en un encuentro que entregará parte de la recaudación a la Associació de Paràlisi Cerebral la Muntanyeta

Núria Riu

Whatsapp
Un diorama del salón Playmobil en Tarragona que recrea la época colonial.  FOTO: Alfredo González

Un diorama del salón Playmobil en Tarragona que recrea la época colonial. FOTO: Alfredo González

El Playmobil no entiende de edades. Ésta es una de las primeras cosas que uno puede constatar cuando entra a un salón organizado alrededor de esta pieza. La segunda es que hay un auténtico auge coleccionista que hace que, a pesar de sus más de cuarenta años, los clicks de esta marca alemana signan en la vanguardia. Un hito nada despreciable, en un momento en el que la era electrónica se ha llevado por delante todos los juegos tradicionales.

Y es que, a su alrededor, Playmobil ha conseguido crear y mantener una fiel comunidad de seguidores a los que a menudo les resulta difícil reconocer si lo suyo sigue siendo un hobby o se ha convertido en algo más profesional. Ésta es la disyuntiva que tiene Juan José Franch, vecino de Deltebre y uno de los fans de Playmobil que hasta hoy domingo participa en el salón que se celebra en el Palau de Congressos de Tarragona.

Franch está especializado en el oeste. Tiene ciudades, trenes, caballos, carretas y un largo etcétera de elementos que hacen que la suya sea una de las colecciones en este ámbito más importantes de Europa. El diorama de seis metros cuadrados que montó el viernes –tardó unas seis horas para tenerlo todo preparado– representa tan solo una pequeña parte del fondo con más de mil piezas que ha reunido durante casi treinta años. «De pequeño siempre había jugado y tenía varias piezas, aunque fue en los noventa cuando tuve que hacer algunos regalos a familiares y me entró cierta nostalgia», explica.

Las ferias representan una gran oportunidad para los que desear crear sus propios muñecos

Estas piezas individuales poco a poco fueron adquiriendo el carácter de un importante fondo que seguía creciendo a medida que participaba en ferias. La de Barcelona, en el año 2005, fue una de las primeras dedicadas a este peculiar juguete. Más tarde se desplazó también a Francia, Luxemburgo y Bélgica, donde empezó a tejer un círculo de amistades con las que se va encontrando periódicamente. «Aquí siempre ha sido un juguete para los niños, pero a nivel europeo Playmobil es muy importante para los coleccionistas», argumenta. Franch mantiene esta conversación cuando acaba de hacerse con nuevas piezas que agrandarán su colección. «Cada vez menos, porque en casa ya no tengo espacio», dice.

En la muestra pueden comprarse cientos de variedades distintas de los míticos ‘clicks’.  FOTO: Alfredo González

No obstante, las ferias representan una gran oportunidad para los que buscan crearse sus propios muñecos. Allí encuentran decenas de variedades de pelucas, sombreros, espadas y complementos para todos los gustos. Y, lo más importante, los fans de esta línea de productos pueden ser los primeros en comprar nuevos objetos que aún no están en las tiendas convencionales. «Playmobil siempre saca al mercado sus novedades en Alemania y un año más tarde al resto de países», explica Anton Biosca, que participa en la organización del evento.

El photocall, los talleres de chapas y máscaras y las actividades de tiro con arco son algunas de las propuestas paralelas de un evento que tiene su principal atractivo en la parte inferior del Palau. En ésta se encuentra la exposición de diez dioramas que reproducen ciudades fortificadas, barrios coloniales y castillos del terror. «Son piezas con un gran valor y están muy buscadas porque la mayoría son descatalogadas», describe Biosca. A éste le resulta imposible decantarse para elegir entre tanta singularidad: «Son piezas muy buscadas».

La feria cerrará este domingo a las 19 horas de la tarde

El salón Playmobil llega por primera vez en su formato más solidario ya que una parte de los cuatro euros que cuesta la entrada serán para la Federació Catalana d’Entitats de Paràlisi Cerebral i Etiologies Similars (Fepccat), que en este caso concederá los fondos a La Muntanyeta. Además, los asistentes pueden llevar comida para entregar al Banco de los Alimentos.

Temas

Comentarios

Lea También