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El aumento de los necesitados obliga a TGN a incrementar el gasto social

El presupuesto municipal en este ámbito creció un 30% entre 2013 y 2015, pero también se disparó el número de beneficiarios

Núria Jacas

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Una usuaria del comedor social de Bonavista, que cada día sirve un centenar de menús. Foto: Lluís Milián

Una usuaria del comedor social de Bonavista, que cada día sirve un centenar de menús. Foto: Lluís Milián

Un incremento del 30% en dos años del presupuesto destinado por el Ayuntamiento a ayudas sociales para garantizar la alimentación, la vivienda, los suministros básicos y el pago de tributos municipales relacionados con la vivienda. Haciendo balance desde el 2013, cuando el presupuesto asignado fue de 549.437,42€, pasando por el del 2014, que fue de 723.437,42€, en 2015 la cifra llega a 719.174,29€.

De acuerdo con la línea filosófica esgrimida por el gobierno de Ballesteros de «lo primero, las personas», la concejal de Serveis Socials, Ana Santos, explicó ayer que la política social del gobierno socialista se articula en tres ejes principales: la proximidad, para conocer in situ las necesidades reales de la población; la integralidad, para llegar a atender las múltiples dimensiones que ocupa la exclusión social, y el enfoque de un bienestar local que engloba la atención social, la promoción de la ocupación y las oportunidades educativas.

Así, a lo largo de los dos últimos años, la concejalía de Serveis a la Persona ha ido creando líneas de trabajo focalizadas en ayudas sociales. Entre ellas, hablamos de subvenciones para el pago del IBI y la basura o el establecimiento de convenios con Ematsa para la creación de un fondo social que permita el pago de recibos pendientes de facturas del agua para familias con un determinado nivel de ingresos, al igual que garantizar que nadie se quede sin agua debido a un corte por no pagar las facturas.

Además, han impulsado proyectos como la Taula de Pobresa Energètica, que aborda la problemática de una manera integral buscando métodos para promover el ahorro y la eficiencia energética, o las colaboraciones con entidades como la Fundació Joventut i Vida, que gestiona el comedor social de Bonavista, y la Fundació Formació i Treball, administrando el de la calle Cervantes.

Balance del 2015

Aunque hubo un descenso leve de la partida presupuestaria respecto al 2014, en el 2015 se destinaron un total de 719.174,29€ a prestaciones sociales.

De esta partida, 224.969,56€ fueron directamente hacia prestaciones de urgencia social para atender situaciones de necesidad puntual, urgentes y básicas. «Garantizar la alimentación, la vivienda y el pago de los suministros energéticos es nuestra prioridad y por eso hemos incrementado la partida un 55% respeto el 2013», señala Santos.

Hablando de cifras, en 2013 hubo un total de 875 personas beneficiarias de las ayudas de urgencia social (144.442,75€). En 2014, el número de ayudas subió a 1.567 (195.981,58€) y el año pasado, hubo un total de 2.224 beneficiarios (224.969,57€).

Las partidas para reducir la pobreza energética se duplicaron desde el 2013 al 2014, pasando de 342 a 605 beneficiarios, suponiendo un gasto que pasó de 41.575€ a 63.753€. En 2015, los números no variaron mucho respecto al año anterior debido a que la Generalitat de Catalunya impulsó un fondo para la atención solidaria de suministros básicos. Eso ha permitido repartir el gasto de las subvenciones entre la Generalitat y el Ayuntamiento.

Referente a la Taula de Pobresa Energètica que fundaron conjuntamente los ayuntamientos de Reus y Tarragona en 2014, Santos explica que «en los siguientes días tendremos nuevos resultados para así poder hacer un balance más objetivo del panorama de la pobreza energética».

Previsiones para el 2016

En términos generales, este año se mantendrán las mismas líneas de ayudas y programas sociales que en 2015. «La prioridad del gobierno es la atención social y en este sentido se encuentran en fase de exposición pública las subvenciones destinadas a ayudas sociales relativas al IBI», explica Santos. Y añade que «también se ha iniciado el requerimiento administrativo para que las entidades bancarias cedan sus pisos vacíos al Ayuntamiento para destinarlos como alquileres sociales». Para lograr eso, la concejalía de Serveis a les Persones dispone de 100.000€ para adecuarlos para que las familias necesitadas dispongan de los servicios mínimos.

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