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"El banco me ha devuelto 11.000 euros"

Dos afectados en la provincia narran cómo han ganado a la banca al sentenciar el juez que sus cláusulas eran «abusivas» 

Raúl Cosano

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Joan Carles Prados, de Mont-roig del Camp, ha sido uno de los hipotecados que ha logrado recuperar dinero. FOTO: Alba Mariné

Joan Carles Prados, de Mont-roig del Camp, ha sido uno de los hipotecados que ha logrado recuperar dinero. FOTO: Alba Mariné

«Yo veía que a todo el mundo le bajaba la cuota de la hipoteca y a mí no. Entonces, mi mujer y yo nos empezamos a informar y vimos que teníamos cláusulas suelo», admite Joan Carles Prados, de Mont-roig del Camp y con 40 años. Compró su casa en esa población en 2007, en plena burbuja, con una hipoteca de 180.000 euros a 30 años. «Cuando salió la  sentencia del Supremo pusimos todo en marcha. Fue en 2013. El proceso duró un par de años. No nos pagaron todo retroactivamente sino desde que hubo esa sentencia y hasta 2015», cuenta. 

Interpuso la demanda en septiembre de 2013. Obtuvo la sentencia en mayo de 2015 y en julio de ese mismo año percibió alrededor de 11.000 euros, todo un desahogo para la economía familiar. «Entre 2007 y 2015 pagamos una cuota de 900 euros. Luego nos bajó y empezamos a pagar unos 550, que es lo que abonamos ahora, o sea que a lo que nos devolvió el banco hay que añadir lo que estamos dejando de pagar», explica Joan Carles Prados, satisfecho de haber podido ganar el proceso judicial. «Fue una gran alegría. Desde entonces hemos podido empezar a ahorrar y eso es importante», reconoce. 

La historia de Joan, otro hipotecado que ha tumbado a la banca, es similar. Un piso comprado en febrero de 2006, en la Pobla de Mafumet, a 30 años. «Veo que a partir de 2009 el euríbor comienza a descender por debajo de las cláusulas suelo. Yo no tenía un conocimiento financiero especial ni por encima de la media, hasta que un día alguien me llama y me da la idea de que puedo tener una cláusula suelo, un mínimo establecido», explica. Se fue a la escritura y allí vio la cifra: 2,25%. 

Entre 2011 y 2016 intentó buscar apoyo en asociaciones de consumidores, hasta que decidió denunciar por la vía judicial. Pero en esta secuencia hay una fecha clave: mayo de 2013, cuando el Supremo fija doctrina sobre la devolución de cláusulas suelo declaradas abusivas. «En ese momento el banco se ve obligado a dejar de percibir la cláusula y desde entonces hasta la actualidad ya no me la cobraba. Eso era un ahorro de unos 100 euros mensuales en la hipoteca», cuenta este afectado. 

¿Pero qué pasaba con lo cobrado de más desde 2006? Por eso Joan apeló a la justicia en 2016, sin saber todavía que en diciembre de aquel año la sentencia del Tribunal de Justicia de la UE destaparía la caja de los truenos y obligaba a la retroactividad. «Acabé ganando el caso en 2017 aunque el banco recurrió las costas», explica. Ha terminado venciendo de forma definitiva hace un mes, cobrando la retroactividad entre 2006, fecha de la firma de la hipoteca, y 2013, cuando el banco le dejó de cobrar la cláusula suelo. 

El fallo declara «nula por abusiva» esa condición de la escritura de compraventa «que limita la variación del tipo de interés estableciendo un mínimo de interés del 2,25% y un máximo del 15%». 

El resultado es que a Joan le han devuelto 5.600 euros. «Estoy contento. La justicia ha obrado lenta, pero ha respondido a lo que pedía el consumidor. Para todo trabajador recuperar una cantidad así es muy importante», confiesa. 

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