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El callejón de El Serrallo se reabre tras un año cerrado

El Ayuntamiento ha limpiado la calle y los propietarios de los pisos del Rancho Grande han instalado una red protectora para evitar los desprendimientos de la fachada

CARLA POMEROL

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El callejón separa las vías del tren con el Rancho Grande, desalojado hace unos meses. FOTO: PERE FERRÉ

El callejón separa las vías del tren con el Rancho Grande, desalojado hace unos meses. FOTO: PERE FERRÉ

El barrio de El Serrallo recupera el callejón que separa las vías del tren con el que fue el bloque más conflictivo del barrio, el Rancho Grande. La calle se reabre tras más de un año cerrado al paso de los peatones por riesgo de desprendimiento de parte de la fachada del edificio. Finalmente, y después de varios requerimientos por parte del Ayuntamiento, los propietarios de los pisos han activado las medidas necesarias para rehabilitar el bloque, como por ejemplo, instalar una red en algunos de los balcones. Los vecinos de El Serrallo celebran la intervención.

El callejón ha dado muchos dolores de cabeza al barrio. Hace poco más de un año, la calle se convirtió en un vertedero incontrolado. Algunas de las personas que ocupaban –por ese entonces– de manera ilegal los pisos del Rancho Grande arrojaban las bolsas de basura por el balcón. De un día para el otro, la Guàrdia Urbana instalaba dos vallas que prohibían el paso de los peatones por el lugar. El gobierno municipal confirmaba que el motivo del cierre eran los problemas estructurales que sufría la fachada del Rancho Grande. El Ayuntamiento daba un plazo de dos meses a los propietarios de los inmuebles para que activarán medidas para solucionar el problema. Cabe destacar que más de la mitad de los pisos eran propiedad de entidades bancarias. El Consistorio pedía responsabilidad a los bancos y amenazaba con sancionarles si no cumplían con los requerimientos.

Hace tres meses, los ocupas del Rancho Grande eran desalojados. No obstante, la suciedad seguía presente y los vecinos de El Serrallo seguían reivindicando la apertura del callejón. Desde el Ayuntamiento argumentaban que la brigada y la empresa responsable de la limpieza no podían hacerse cargo de la calle porque existía riesgo de desprendimientos.

La semana pasada la historia tomaba otro rumbo. Finalmente, el Ayuntamiento limpiaba el callejón y los propietarios instalaron la red protectora en parte de la fachada. «Ahora se respira un clima más agradable y, toda la suciedad del callejón se ha esfumado», explica David Martín, presidente de la Associació de Veïns del Serrallo, quien añade que «esperamos que la apertura del callejón sea definitiva y que podamos usar esta calle como cualquier otra».

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