Tarragona Part Baixa

El colector de la calle Barcelona (TGN) es básico para evitar inundaciones

Los trabajos de ampliación han dado sus frutos en el episodio de lluvias torrenciales del pasado martes

CARLA POMEROL

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La estación de bombeo de la calle Barcelona recoge todas las aguas de la Part Baixa. FOTO: PERE FERRÉ

La estación de bombeo de la calle Barcelona recoge todas las aguas de la Part Baixa. FOTO: PERE FERRÉ

Los vecinos de la Part Baixa de Tarragona esperaban angustiados la llegada de lluvias torrenciales, tan típicas en otoño. Esta semana ha llegado el momento. En algunas zonas se han repetido las imágenes de calles inundadas y barrios aislados completamente, como es el caso del Serrallo. En cambio, en otros puntos de la Part Baixa, la lluvia no ha hecho tanto daño como en episodios pasados. La parte más cercana a la estación de trenes es un claro ejemplo. La razón es el nuevo colector de la calle Barcelona, que se amplió en julio y que ha dado los resultados esperados. El Ayuntamiento lo avisaba hace unos meses: el colector no evitará las inundaciones, pero ayudará a retrasar el colapso. Y así ha sido.

«De la Plaça de la Mitja Lluna hacia abajo, la mejora se ha notado bastante. Antes, era imposible circular por aquella zona porque la calle Apodaca se convertía en un auténtico río. El martes la cosa fue distinta», explica la presidenta de la Associació de Veïns del Barri del Port, Carmen Puig, quien añade que «el problema, esta semana, se ha centrado en la otra parte del barrio. El agua de toda la ciudad bajaba por la zona de la Tabacalera y de la calle Pere Martell, lo que hizo que el Serrallo quedará totalmente inundado». La solución, para Puig, sería que «se repitiera la intervención de la calle Barcelona en el colector de Pere Martell».

Ayer por la mañana, los vecinos del Barri del Port estaban sorprendidos. «En algunos puntos se ha concentrado agua, pero nada que ver con años anteriores, cuando se nos inundaban los parkings soterrados y los coches quedaban inutilizados», decía Lourdes Pàmies, vecina de la calle Castaños.

En verano se instalaron unas válvulas en el colector de la calle Barcelona que han permitido ampliar la potencia de bombeo un 50%. Hasta el pasado mes de julio, el colector tenía una capacidad de 2000 m3, y ahora, con la intervención, llega a los 3000. La segunda fase del proyecto, que todavía mejorará más la situación en caso de lluvias torrenciales, consta de la eliminación de las dos tuberías que hay en el aliviadero que va a parar a la Playa del Miracle. De esta manera, la instalación ganará capacidad para evacuar el agua. Ematsa ya tiene lista la propuesta y la pelota está ahora en el tejado de la Agència Catalana de l’Aigua (ACA), quien tiene que dar el visto bueno.

Lo cierto es que con esta última intervención tampoco será suficiente para evitar las inundaciones de toda la Part Baixa, incluido el barrio del Serrallo. Por eso, el Ayuntamiento tiene intención de hacerse con los fondos europeos Next Generation para poder hacer frente al reto de ciudad. Cabe recordar que Ematsa presentó a la convocatoria seis proyectos, uno de ellos con el objetivo de resolver las inundaciones.

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