El coronavirus echa el freno al sector del automóvil

La venta de coches ha caído un 28,44% en lo que va de año en Tarragona respecto al año pasado. A nivel nacional el descenso anual se dispara de manera alarmante hasta un 38,3%

JUANFRAN MORENO MARCELO

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Un cliente prueba uno de los modelos de Madza en el concesionario de Tarragona. FOTO: Alfredo González

Un cliente prueba uno de los modelos de Madza en el concesionario de Tarragona. FOTO: Alfredo González

El sector del automóvil también se está viendo afectado por la crisis del coronavirus. El nuevo escenario que se le presenta desde la aparición del virus dibuja una tendencia cada vez más pronunciada a la baja que está provocando una disminución de la demanda y en consecuencia de la oferta. En España ha caído la venta de turismos y todoterrenos en un mes en 13,5% con una matriculación total de 70.729 unidades, una cifra lejana a las 81.746 unidades que se vendieron en septiembre del año 2019.

A nivel provincial, Tarragona tampoco se escapa de este descenso, aunque lo cierto es que la venta de vehículos y todo terreno en el canal de empresas ha aumentado (318 matriculaciones por las 278 del año pasado) provocando que la variante a nivel general en este pasado mes de septiembre haya sido incluso positiva.

Unos datos que contrastan con las cifras a nivel nacional, pero que quedan engullidas por los números de ventas en lo que llevamos de año. De enero a septiembre del 2019, Tarragona había vendido 11.279 turismos y todo terreno, mientras que este año la cifra baja hasta las 8.071 unidades. O lo que es lo mismo, una bajada del 28,44% en total.

A nivel anual tampoco son buenas las cifras a nivel nacional, ya que en España se han comercializado en lo que se lleva de año un 38,3% menos de vehículos y todo terreno en comparación con el año pasado.

Un confinamiento muy duro

Gerard Vallespí es el Director Comercial de MOTOR 23 de Tarragona, una empresa de las más importantes en la venta de coches a nivel provincial, y confirma que el sector del automóvil se encuentra en un momento muy complicado propiciado por la crisis del coronavirus: «El mercado de las marcas que gestionamos e imagino que en general, ha sufrido una caída considerable, y desde el confinamiento al mercado le ha costado recuperarse debido al miedo y la inestabilidad laboral que existe, aparte de la preocupación de los clientes por la salud y la adaptación de todas las medidas y protocolos de seguridad que hemos tenido que adaptar».

Vallespí echa la vista atrás y recuerda con tristeza los meses en los que la empresa tuvo que estar cerrada cuando se decretó el Estado de Alarma en España por la pandemia. Las consecuencias a nivel económico fueron muy graves: «Económicamente, tener que renunciar por causas mayores, durante más de dos meses a la facturación mensual, ha sido preocupante por no hablar del factor humano con los ERTE y la preocupación de las familias».

Ya desconfinados pero con el virus presente, el sector del automóvil no ha mejorado, aunque hizo un amago de ello tal y como confirma el Director Comercial de MOTOR 23: «Tras el confinamiento, el primer mes y segundo mes la actividad se reanudó bajo un mínimo personal adaptado a la situación, sí que se notó un ligero aumento de la actividad, pero que progresivamente ha ido disminuyendo. La venta del automóvil ha bajado y retomar la normalidad va a costar».

Respecto al tipo de cliente que se atreve a adquirir un vehículo en tiempos de crisis, Vallespí tiene claro que son los que por suerte no se han visto afectados económicamente por el actual contexto: «El cliente que está apostando por comprar en este momento es el que no está afectado o no ha sido afectado por ERTE y que su estabilidad laboral se lo permite, otro público que está comprando es el que tiene un coche viejo y está aprovechando la pequeña ayuda para renovar su unidad, pero en la mayoría de los casos va vinculado».

El Gobierno anunció allá por el mes de junio una serie de ayudas para el sector del autómovil. Un plan del automóvil impulsado junto a los agentes sociales, que tiene una dotación de 3.750 millones de euros para impulsar un sector que genera el 10 % del PIB y el 9 % del empleo. Uno de las ayudas más importantes de este plan era la que se concede en caso de entregar un vehículo de más de 10 años para su achatarramiento y que el nuevo esté entre los más eficientes del mercado, entre otros requisitos.

Para el Director Comercial de Motor 23 esta estrategia ha sido positiva, pero insuficiente para lo que demanda el sector: «Es cierto que se ha producido una ayuda por parte del gobierno para incentivar la venta de automóviles, pero está dirigida en su mayoría a unos coches determinados, quizás en este momento actual la ayuda hubiera tenido que ser diferente y pudieran acceder todo tipo de vehículos».

Lamentablemente el final de año no se afronta con gran optimismo, ya que se espera que el mercado siga cayendo, pero se intentará afrontar como se pueda: «Como concesionario de varias marcas tenemos trazado un ‘Plan de Trabajo’ para intentar lograr los objetivos marcados por las marcas y los nuestros mismos para poder acabar lo mejor posible este año tan ‘diferente’.

Se prevé una caída entorno a un 20% del mercado y nos tendremos que ir adaptando día a día a esta caída con todas las situaciones nuevas que nos pueda llegar por el tema Covid, contamos con un equipo comercial muy profesional el cual nos hará conseguir los objetivos marcados para terminar el año».

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