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El ‘erasmus’ doméstico

Estudiantes tarraconenses participan en el programa de movilidad entre universidades españolas

Laia Baranera

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Paula Moreno y Sergio Muñoz continuarán con sus estudios de Derecho en Valencia y Sevilla, respectivamente. Foto: pere ferré

Paula Moreno y Sergio Muñoz continuarán con sus estudios de Derecho en Valencia y Sevilla, respectivamente. Foto: pere ferré

Por mucho que cueste aceptarlo, el verano está llegando a su fin y septiembre está a la vuelta de la esquina. Empieza un nuevo curso académico en las escuelas y universidades del país, y hay alumnos del ámbito universitario que se embarcan en una nueva experiencia educativa y social.

Se trata del SICUE (Sistema de Intercambio entre Centros Universitarios de España), un programa de movilidad universitaria nacional presente en España desde el año 2000.

El sistema permite a los estudiantes matriculados en una determinada universidad española realizar un periodo de estudio en un centro de otra Comunidad Autónoma, garantizándoles el reconocimiento académico y la adecuación al perfil curricular de cada uno.

El periodo puede consistir en un curso académico completo o solo un cuatrimestre (el primero o el segundo). La base de todo ello recae en el valor formativo del intercambio.

Por eso, comprende desde la compatibilidad entre sistemas docentes diferentes hasta la estancia en régimen de prácticas, así como toda la inmersión cultural y social que supone el traslado a un entorno distinto al que el estudiante está acostumbrado.

Este programa se presenta como una alternativa a las conocidas becas Erasmus, aunque con algunas diferencias. Mientras que con el Erasmus se viaja al extranjero por países de Europa y se otorgan becas, el programa SICUE es de ámbito nacional y no cuenta con estas ayudas económicas. Solía estar apoyado por las becas Séneca del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, pero desde el curso 2013-2014 ya no se convocan.

El periodo de trámites para participar en el programa comprende de febrero a septiembre

Los estudiantes de la URV Sergio Muñoz y Paula Moreno son dos de los solicitantes que han sido aceptados por este programa. Este próximo curso 2018-2019 ambos se trasladarán para continuar con sus estudios en Derecho durante los nueve meses del año académico.

Ambos afrontan esta nueva experiencia con mucho ímpetu ya que, como afirma Paula, «voy a aprender a adaptarme a un sitio diferente, a una nueva universidad y a vivir en una ciudad más grande». Porque este programa va mucho más allá del ámbito educativo, en él tienes la oportunidad de «conocer la ciudad de destino en profundidad, al estar viviendo en ella, además de conocer gente nueva y estudiar la carrera en otra universidad distinta a la de origen», añade Sergio.

Los dos coinciden en que el procedimiento que han tenido que seguir para ser aceptados en este programa de movilidad ha sido bastante extenso, ya que desde que se abre el plazo para presentar la solicitud hasta que te confirman el destino pasan varios meses.

Aun así, Sergio asegura que ha sido sencillo porque «casi todo se hace de manera online o de manera presencial junto con la coordinadora y la becaria del área de Movilidad de la URV».

Desde el principio de sus estudios universitarios, los dos sabían que querían aprovechar las ventajas de la movilidad y, al ver las opciones que ofrecía la URV, Paula se decantó por la Universidad de Valencia, «ya que mi padre estudió Derecho en esa misma universidad y me parece interesante poder compartir su experiencia», explica.

Por su parte, Sergio eligió la Universidad de Sevilla porque, aparte de que le hablaron muy bien de ella, le parece «una ciudad acogedora, con una gran belleza y con un ambiente excepcional».

Paso a paso

El procedimiento para formar parte de este programa es un tanto extenso aunque pautado, dado que los trámites se inician en febrero y terminan en septiembre u octubre dependiendo de cada caso.

En primer lugar, se deben presentar todas las solicitudes antes de terminar el mes de marzo aproximadamente, ya que la lista provisional de admitidos se publica a finales de este mes

La lista definitiva y la resolución se revelan en abril y durante mayo se inicia el periodo de reasignación de las plazas vacantes que han dejado los estudiantes que han renunciado a su solicitud.

La resolución definitiva se publica aproximadamente a finales de junio. Por último, el plazo para firmar el acuerdo académico fue este año hasta mediados de septiembre para los acuerdos del primer cuatrimestre y los anuales, y hasta finales de octubre para los acuerdos del segundo cuatrimestre.

De todas maneras, no todos los estudiantes pueden optar a una plaza en este programa. Existen unos requisitos que estos deben cumplir para poder participar.

En el caso de la URV, estos son haber superado un mínimo de 45 créditos y estar matriculado en 30 créditos más; tener superados 45 créditos en la URV para los estudiantes procedentes de traslado; y no haber disfrutado del SICUE previamente para la misma carrera y en la misma universidad de acogida, ni más de una en cada curso académico. Los únicos que quedan excluidos de esta normativa son los estudiantes de máster y doctorado.

La diferencia que existe entre los planes docentes de las distintas universidades puede suponer un foco de confusión. El programa garantiza el reconocimiento de los créditos cursados en el centro de acogida una vez el alumno vuelva a su universidad de origen siempre y cuando el coordinador de movilidad de la universidad de su aprobación y se superen los créditos necesarios en la universidad de destino.

El acuerdo académico debe ser firmado por las tres partes implicadas: el estudiante, el coordinador de movilidad y el decano del centro en el que el estudiante está matriculado y los de la universidad de destinación. Es en este acuerdo donde se especifican las asignaturas que se cursarán y que posteriormente serán reconocidas en la universidad de origen.

El número de créditos que se deben superar en el periodo de movilidad depende de la duración del programa: un mínimo de 45 créditos para una movilidad de curso completo o 24 para una movilidad de medio curso. En el caso de los alumnos con una discapacidad igual o superior al 65%, deben completar mínimo 24 créditos si se trata del curso completo o 12 si es solo un cuatrimestre.

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