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«El espacio dedicado a centro cívico será residual»

Los vecinos desconfían de las intenciones del gobierno municipal con el Banc d’Espanya

Carla Pomerol

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El proyecto presentado para el Banc d’Espanya es de un espacio de divulgación de la ciencia. Foto: Pere Ferré

El proyecto presentado para el Banc d’Espanya es de un espacio de divulgación de la ciencia. Foto: Pere Ferré

El nuevo gobierno municipal anunció ayer que el edificio del Banc d’Espanya, a parte de convertirse en un espacio de divulgación de la ciencia, también tendrá un uso «social y cívico». Pero los vecinos del centro de la ciudad no acaban de verlo claro. Llevan años reivindicando que el emblemático edificio se convierta en un centro cívico y, después de muchos proyectos a medio hacer, el gobierno de Ballesteros decidió que el Rambla Science, un espacio de cocreación y divulgación de la ciencia, era la mejor opción.

Ahora, el alcalde Ricomà y su equipo trabajan conjuntamente con las asociaciones de vecinos del centro de la ciudad para intentar «compatibilizar» los dos usos. «Por el momento, tenemos la sensación de que el espacio que dejarán para el centro cívico será residual», opinaba ayer la presidenta de la Associació de Veïns Tarragona Centre, Núria Sabat, después de reunirse con el equipo de gobierno.

«Estamos haciendo todo lo necesario para encajar los dos objetivos: darle un uso a la ciudadanía al mismo tiempo que transformarlo en un espacio de referencia de creatividad y descubrimiento», decía Laura Castel, la concejal responsable del Banc d’Espanya. El proyecto, pero, no puede sufrir muchas modificaciones, ya que el pasado mes de junio consiguió la financiación del fondo FEDER por un valor de 1,9 millones de euros, la mitad de lo que cuesta la restauración.

La concejal explicó ayer que el antiguo gobierno redactó una memoria, pero que el proyecto todavía no está elaborado. «Es por esto que ahora queremos reunirnos con los vecinos para escucharles y saber qué opinan. Así los encargados de redactar el proyecto tendrán una idea de las principales reivindicaciones vecinales», aseguraba Castel. Cabe recordar que la memoria presentada por los socialistas ya contemplaba un espacio polivalente.

Para la edil republicana, «la rehabilitación del Banc d’Espanya conseguirá dinamizar el centro de la ciudad y, además, fomentará las vocaciones científicas. Esto puede generar un turismo de ocio cultural y educativo. En definitiva, turismo de calidad». El actual gobierno ya ha iniciado las reuniones con los cuatro institutos de excelencia del territorio y con la Universitat Rovira i Virgili, para empezar a trabajar. «Calculamos que este mes empezaremos a redactar el proyecto, que estará listo en seis meses. El tiempo de ejecución se prevé de 18 meses», explicó ayer Castel.

Proceso a la inversa

«El proyecto está claramente orientado a un centro de divulgación científica, y no a un centro cívico, tal como nosotros habíamos planteado», aseguraba la presidenta de la Associació de Veïns Tarragona Centre, Núria Sabat, quien añadía que «nos hemos reunido para que nos enseñen cómo será el nuevo equipamiento y estudiar cómo podemos hacer encajar nuestras reivindicaciones. No tenemos muy claro cómo se acabara concretando».

En esta misma línea, el grupo municipal de la CUP, a través de un comunicado, explicó que antes de pedir la subvención, se debería haber hablado con los vecinos. «El proceso se ha hecho de manera inversa, ya que el gobierno de Ballesteros ideó un proyecto que encajara con una ayuda económica europea», opinó la formación anticapitalista, quien también se muestra a favor de que el Banc d’Espanya sea «un equipamiento de gestión pública».

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