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El espacio que ocupa la gente

Vive, Ama, Ríe... Lee. La nueva historia de Diane, de La Gente. En esta nueva obra, Agnès Martin-Lugand retoma la vida de la protagonista que nos atrapó en su primer libro, ‘La gente feliz lee y toma café’

Ana Rivera

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El salvaje Mulranny y sus clásicos ‘cottages’ irlandeses, siempre en el alma de Diane. FOTO: Mulranny.ie

El salvaje Mulranny y sus clásicos ‘cottages’ irlandeses, siempre en el alma de Diane. FOTO: Mulranny.ie

Estas pasadas Navidades hice una visita a esa librería de Cambrils tan bonita de la que os hablé hace varios meses y de la que siempre salgo con tesoros debajo del brazo. La última vez me llevé el que fue un absoluto amor a primera vista y flechazo: ‘La gente feliz lee y toma café’.

Esta vez, nada más empezar a mirar por los pasillos de Isabel de Bellart, me encontré con una portada que me lo recordó y al ver el título, miré instintivamente para reconocer el nombre de la autora. Efectivamente, era ella... ¡Y sólo quedaba uno! ¿Necesitaba alguna señal más para saber que ese libro era para mí? 

Al ser especial, decidí guardarlo para abrirlo el día de Reyes. Y sí: ya os confirmo que ha cumplido altamente mis expectativas.

¡Atención porque si no habéis leído la primera parte, puede que desvele alguna resolución de las tramas en los siguientes párrafos! 

En ‘La vida vale la pena, ya verás’, nos reencontramos con Diane, justo un año después de volver de Irlanda, con su café literario funcionando correctamente, una rutina retomada, su especial conexión con Félix intacta, gozando de sus cafés y eternos cigarrillos, sin rastro alguno de la depresión por la muerte de Colin y Clara, aunque con un pelín de hastío... y sin contacto con ninguno de sus queridos irlandeses. 

Tan sólo una vez: un domingo noche, meses atrás, Diane encontró en su apartamento una caja con las fotografías de las islas Aran. Sin pensarlo dos veces, buscó el número de Edward. Tras varias llamadas sin descolgar, una noche inquieta y algún mensaje sin respuesta, Diane toma una decisión: se siente libre de él y dispuesta a abrirse a los demás. Un punto de inflexión importante en el libro, no menos significativo que su tensa relación con sus padres, donde después de una discusión toma otra gran resolución: comprar La Gente a sus progenitores, convirtiéndose en la única dueña del negocio que le aporta el equilibrio necesario. 

Pero para mí, la nueva Diane en realidad nace cuando un buen día siente que le pesa el anillo de Colin colgado al cuello tres años después de su muerte. En una de sus visitas semanales al cementerio, habla con su esposo fallecido: aunque le querrá toda su vida, ya está preparada para seguir adelante, conocer a otras personas... su amigo Félix no duda en organizarle quedadas a través de Meetic, todas fallidas. 

Hasta que un día aparece en La Gente, Olivier... él traerá de nuevo el amor a la vida de Diane. Alguien paciente, dulce y reconfortante, que cuida de ella. Sin embargo, durante una cena con amigos y alguno de sus bebés, Diane es consciente que aunque pueda volver a querer a otro hombre, habrá un amor en su vida del que jamás se recuperaría: su hija Clara.

Pero no todos los fantasmas son invisibles... el mundo de Diane empieza a tambalearse al reencontrarse casualmente en París con Edward y descubrir que Abby está muy enferma. Su firme decisión de volver a Irlanda para verla y ‘hacer las paces con ese periodo de su vida’ podría cambiarlo todo, ¿o no? 

Con este nuevo libro confirmo que Lugand, aparte de gustarme mucho, es una excelente descriptora de emociones. No soy muy fan de los libros excesivamente descriptivos, pero ella consigue que mi mente dibuje cada gesto, me teletransporta a las calles de París, siento el frío húmedo de Mulranny, el olor de los cafés y los cigarrillos de Diane e imaginar la voz ronca y tosca de Edward.

Lugand hace que te embriagues con el ambiente,... casi te sientes dentro de las estampas que describe, como si formases una película y fueses un espectador invisible. 

La vida vale la pena,  ya verás 
Autor: Agnès Martin-Lugand
Editorial:  Alfaguara
Páginas:  246 

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