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El festival de todos

La principal novedad de la séptima edición del Minipop ha sido la Silent Disco, un espacio donde bailar como en una discoteca pero con un silencio hipnótico. Grandes y pequeños han disfrutado de ella

Carla Pomerol

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Minipop, el festival de todos

Minipop, el festival de todos

La lluvia no ha podido con el Minipop. A primera hora de la tarde, el Balcó del Mediterrani ya era una enorme cola de padres e hijos que esperaban para entrar al universo compartido. El Minipop es un festival de música y cultura contemporánea dirigida a todas las edades, desde el recién nacido hasta personas de la tercera edad. Cine, talleres, música, exposiciones, juegos, ferias y teatro, son algunas de las cosas que se pueden encontrar en el Minipop, y todas ellas en un entorno inmejorable: el Passeig de les Palmeres, presidido por el Anfiteatro romano.

La principal novedad de este año y que ha sorprendido a los presentes fue la Silent Disco, un espacio de discoteca, donde todo el mundo baila pero reina un silencio hipnótico. Los participantes deben ponerse unos auriculares y escoger la sesión de música. «Es muy divertido porque todo el mundo baila pero no se escucha nada. Pasas por el lado y alucinas», explica Núria Serrano, directora del festival Minipop. Lo cierto es que la Silent Disco se ha convertido en la sensación del fin de semana. 

Minipop
También se llevaban a cabo juegos de mesa originales.

Los talleres, escogidos a través de un convocatoria pública, también han sorprendido. Se pueden plantar un cactus, pintar una piedra de la Platja de Tamarit o hacer grafitis y fotografías. Además, los Superpandas Djs enseñan a pinchar discos a los más pequeños. «Queremos que noten el tacto de la tabla de mezclas», explicaba David Ribas, miembro de Superpandas Djs, que también se encargarán de poner el punto final a la noche del sábado en el Passeig de las Palmeres. También había un taller para elaborar cometas de playa. «Cogemos un trozo de papel de seda y lo cortamos en forma de diamante. Ponemos dos palos de madera cruzados, celo en las esquinas y, lo más importante, pegamento», explicaba la coordinadora de la actividad, Barbara Gutiérrez a los más pequeños.

El Espai Nadó, que no es una novedad, pero cada año triunfa, es una zona dirigida por las Tecletes, –Associació de Mares de Tarragona–, con actividades para niños de 0 a 3 años, enfocadas a despertar los sentidos de los más pequeños. Al lado del Espai Nadó, padres y niños leían un libro en la biblioteca, se disfrazaban y tocaban instrumentos muy originales hechos de madera.

Minipop
Los más pequeños disfrutaron de los conciertos.

Pero hubo una exposición que cautivo a los minipoperos. Solamente al entrar en el recinto, unos palets aguantan fotografías hechas por los mini reporteros del año pasado. «Vimos conveniente mostrar al resto la mirada de los más pequeños, como resultado del taller fotográfico del año pasado. Es una mirada muy curiosa, que vale la pena exponer», explica Serrano.

Uno de los platos fuertes del festival son los conciertos. El viernes fue el turno de Espaldamaceta, del grupo Retirada! y Belda & Sanjosex, que presentaron el disco Càntut. Durante algunos de los conciertos, la ilustradora Marta Bellvehí, convertía las canciones en dibujos. Hoy actuarán en el escenario del Minipop Pavvla, Marion Harper, Bien Querida, Mazoni, Cala Vento y cerrará Superpanda’s Djs. Mañana el vermut estará acompañado por música yeyé en catalán, a manos de Pau Llop. Además, también habrá teatro y juegos gigantes. 

Minipop
También hay feria de productos para niños.

Padres e hijos

«El objetivo es que padres e hijos puedan disfrutar de la cultura y de la música contemporánea», explicar la directora del festival, Núria Serrano, quien reivindica que «ya está bien de segmentar la cultura y el ocio por edades». Y es que «si mis hijos escuchan la Bien Querida en el coche y en casa, también pueden venir al concierto», asegura Serrano.

Gabriel Pérez y su familia eran los primeros de la cola. Venían expresamente de Amposta, porque «el año pasado nos lo pasamos muy bien y nos pareció una iniciativa interesante». Como ellos, miles de padres tenían este día marcado en el calendario.

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