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El golpe de suerte de unos gatos de barrio

Una asociación ha decidido ir a contracorriente en Sant Pere i Sant Pau para buscar un nuevo destino a los animales de la calle

Norián Muñoz

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Dos gatos en el refugio cuya ubicación mantienen en secreto por miedo. FOTO: Pere Ferré

Dos gatos en el refugio cuya ubicación mantienen en secreto por miedo. FOTO: Pere Ferré

Quedamos con Gloria Herrera, de la Asociación Protectora de Animales de Sant Pere i Sant Pau y Rodolat del Moro, en el refugio de gatos. Cuesta encontrarles porque fuera no hay ningún cartel. Nos explican que la falta de información es intencionada; tienen miedo de que a alguien se le ocurra ir a envenenar a los animales. De hecho ya se han encontrado gatos muertos en las colonias de la calle «después de que los teníamos esterilizados y controlados», se lamenta. También les tiran piedras. 

En el refugio una docena de animales nos sigue la pista, en especial Reina, una gata rellenita a la que le falta un ojo y que parece amigable. En el refugio están los animales más mansos, aquellos que cuando van a alimentarlos en la calle se acercan e interactúan. Es una manera, aseguran, de distinguir los animales domésticos que han sido abandonados. 

A estos gatos, se les lleva al refugio donde también hay gatos de otra entidad. Algunos están en una situación delicada, como una gatita con leucemia que debe estar apartada del resto. Otros están listos para ser adoptados inmediatamente. 

No obstante, la principal misión de la asociación es atender a los animales que están en la calle in situ. Para ello los alimentan con pienso seco «que no causa molestias a los vecinos como los restos de comida». Es una manera, explican, de tener controladas las colonias. «Es un error querer eliminar las colonias; si quitas una vendrá otra», señalan. 

Una vez tienen los animales identificados les van capturando para esterilizarlos. Se recuperan en el refugio y luego les regresan a la colonia. A todos les hacen una marca en la oreja para señalizarlos. Herrera recomienda hacer esta marca incluso a los animales domésticos esterilizados, porque se han encontrado animales abandonados o perdidos que han operado sin saber que ya estaban esterilizados.

Pasea perros y ayuda a los gatos
Justamente la esterilización es uno de los aspectos que más les preocupa. «Hemos llegado a encontrar hasta 15 gatitos en contenedores», explica.

A los más pequeños los tienen en casas de acogida hasta que son adoptados. Y temen que, en breve, con la cercanía de la primavera comiencen a llegar más. El año pasado dieron en adopción a unos 60 animales, todos desparasitados, esterilizados y con un contrato de adopción. Han tenido suerte, aseguran, porque hay gente que se ha decidido a adoptar animales ciegos, sordos, cojos, o, incluso, a grupos de hermanos.

En todo caso, aseguran, es crucial que la gente entienda que el abandono no es una opción. «Un gato en casa puede vivir hasta 20 años, pero si dejas a un gato doméstico en la calle no vivirá más de 6 meses. No es verdad lo que piensa mucha gente de que si les dejas en la calle ya espabilarán», explican.

La asociación funciona como una red bien engrasada, están las alimentadoras, que se acercan a poner el pienso seco, las que limpian y mantienen el local, las personas que prestan sus casas para la acogida... Las maneras que encuentran de ayudar son muchas. Es el caso de Mónica, que ha colgado carteles en las farolas ofreciéndose para pasear perros por el barrio. Lo recaudado será para atender a los gatos.
También necesitan arena, comida, leche... El caso es que el barrio sea menos inhóspito para los felinos, dicen.

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