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El nuevo Passeig Marítim tendrá fuentes y un mini Balcó del Mediterrani

Las obras, que empezaron en abril, está previsto que acaben a finales de enero, siemprey cuando las condiciones climatológicas de los próximos meses sean favorables

Núria Riu

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En el extremo más próximo al Port Esportiu se está abriendo la zanja para los servicios. FOTO:  pere ferré

En el extremo más próximo al Port Esportiu se está abriendo la zanja para los servicios. FOTO: pere ferré

El nuevo Passeig Marítim de la playa del Miracle va tomando forma. Poco a poco las obras están dejando entrever cómo será un eje en el que los peatones y los deportistas ganarán comodidad y espacio. 
La obra, ejecutada por la Autoritat Portuària de Tarragona, comenzó el pasado 3 de abril y ya ha superado su ecuador. Los trabajos avanzan desde el extremo más próximo a la plataforma del Miracle en dirección al Port Esportiu. Esto hace que en el primer de los casos ya puedan verse los adoquines cerámicos de color rojo, que cubrirán la superficie para los viandantes, mientras que en el otro extremo aún se están abriendo las zanjas para soterrar los servicios, como la fibra óptica. «La intervención se ha hecho por fases. Esto ha dificultado la obra, pero se ha intentado mantener en todo momento la circulación, reconduciendo a los peatones para garantizar su seguridad en todo momento», explica el director de obras, David Borrell. La planificación se ha hecho para evitar cortar el tráfico sobre esta vía, así como para evitar reducir las molestias sobre la gente que iba a la playa.
El proyecto afecta a un tramo de casi 700 metros de longitud del Passeig Rafael de Casanovas. Una de las principales características es que se ha aprovechado para reordenar el tráfico tanto de personas como de vehículos. Estos últimos circularán pegados a la valla de Adif, en dos carriles de 3,30 metros cada uno. Por su parte, la parte más próxima al mar se ha reservado para los peatones, con un arcén que medirá tres metros de ancho, en su espacio más estrecho, hasta seis metros. Junto a la calzada para los coches se habilitará el carril bici bidireccional de tres metros de anchura. Además, se ha reservado un espacio de 1,20 metros, junto a la zona de peatones, para el mobiliario urbano y la zona de jardinería. Aquí se colocarán tanto los bancos, como las papeleras. Además se habilitarán dos fuentes de agua, adaptadas para niños, y aparcabicis.
Un punto de encuentro
El nuevo Passeig Marítim será para ir en bicicleta, pasear y también para contemplar. Así, delante de los ascensores de acceso a la pasarela se acondicionará un espacio como mirador. Será una especie de «plazoleta», con una barandilla de diez metros desde la que podrá contemplarse el mar. «Queremos hacer una cosa simbólica, que imite al Balcó del Mediterrani», avanza David Borrell. También será de acero como la pieza que en 1889 construyó Ramon Salas Ricomà. Ambas prácticamente quedarán alineadas, con 29 metros de desnivel de diferencia, que permitirán una perspectiva completamente diferente.
El director de Infraestructures i Conservació de l’Autoritat Portuària de Tarragona, Carles Segura, explica que «el objetivo es que este espacio, delante de los ascensores, se convierta en una zona de espera o un punto de encuentro entre las personas».
En dos o tres semanas se prevé que empiecen los trabajos de ajardinamiento. Se apostará por variedades de plantas mediterráneas, con bajo consumo hídrico, y que se adapten a las condiciones climatológicas de la ciudad. Además de los parterres, va a hacerse un muro vegetal con cedros al otro lado, de forma que la valla de Adif, que protege las vías del tren, quedará tapada. Esto reducirá el impacto visual de las vías del tren.
El nuevo Passeig Marítim será inclusivo, con una tira de punta a punta, en el suelo, para que los ciegos distingan con su bastón el camino. También se ha habilitado una rampa de 2,20 metros de acceso a la playa para que las personas con movilidad reducida puedan bajar al arena de la playa del Miracle. Estará a la misma altura de la rampa para subir y bajar desde la pasarela, para que, tan solo cruzando la calle, pueda irse de un sitio a otro. A día de hoy, el Miracle ya cuenta con un acceso para personas en sillas de ruedas, que lo mantendrá en el otro extremo de la playa. Carles Segarra y David Borrell aseguran también que van a mejorarse la escalera de acceso a la playa junto al espigón.
Los nuevos puntos de luz, con tecnología led, ya se han instalado, aunque de momento aún funcionan los antiguos globos.
Si el tiempo acompaña
La Unión Temporal de Empresas (UTE) Transmaber- Eiffage es la responsable de una obra que empezó a principios de abril y que acabará a finales del mes de enero, si la climatología de estos meses no demora los trabajos. Los calendarios van ligeramente más atrasados de lo previsto inicialmente, ya que las intensas lluvias del mes de octubre jugó en contra de un proyecto que supondrá una inversión total de 850.000 euros (sin IVA).
El proyecto permitirá que todo el ancho del nuevo Passeig Marítim será al mismo nivel. Esto genera una sensación de más amplitud. «En ningún caso se pierde playa», afirma el responsable de las obras.

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