Este sitio web puede utilizar algunas "cookies" para mejorar su experiencia de navegación. Por favor, antes de continuar en nuestro sitio web, le recomendamos que lea la política de cookies.

El párroco de La Bisbal se disculpa tras decir que a la mujer le toca ser sumisa

El Arquebisbat de Tarragona emite una nota en la que Wlodzimierz Soszinski reconoce que su afirmación fue poco afortunada

José M. Baselga

Whatsapp
El párroco Wlodzimierz Soszinski durante una celebración. Foto: Arquebisbat de Tarragona

El párroco Wlodzimierz Soszinski durante una celebración. Foto: Arquebisbat de Tarragona

El Arquebisbat de Tarragona emitió ayer un comunicado del que desde mañana será nuevo párroco de La Bisbal, Wlodzimierz Soszinski, en el que dice lamentar «mi afirmación poco afortunada sobre la misión de la mujer en la sociedad» y señala «estar plenamente de acuerdo con el magisterio de la iglesia sobre la misión de la mujer, su igualdad esencial con el hombre y su misma capacidad profesional».

El escrito es tras el polémico sermón que hizo en las fiestas mayores del municipio en el que dijo que «a las mujeres os pertoca estar en casa y ser sumisas a los hombres, como María». Esas palabras levantaron una oleada de críticas que en declaraciones al Diari el propio Wlodzimierz Soszinski ya dijo que no se habían entendido. La novedad es que ayer el arzobispado emitió una nota firmada por él.

Wlodzimierz Soszinski es de origen polaco y lleva dos años en Catalunya donde ha servido en diferentes parroquias, entre ellas la de Vespella de Gaià. Fuentes próximas al párroco reconocen las dificultades que todavía tiene para expresarse en castellano, lo que comprobó el Diari en la conversación telefónica con el religiosa.

El párroco dice lamentar la afirmación «poco afortunada» y pide «sinceramente disculpas a todos los que se hayan podido sentir ofendidos». También señala que su servicio a las parroquias del Baix Penedès «sea elemento de unión y de crecimiento de vida cristiana para todas las personas de aquellas comunidades». Soszinski se incorporará esta semana a la parroquia de La Bisbal en substitución de Josep Maria Anglès, que llevaba tres años en la localidad.

Menos confesiones

La situación y la falta de soltura del párroco en castellano y catalán puede estar motivada por la llegada de religiosos extranjeros ante la caída de confesiones en España. En 2013 los párrocos llegados del extranjero eran unos 500 mientras que los españoles hacia otros destinos fueron unos 900. Y la cifra de llegada de feligreses para cubrir las necesidades ha crecido.

Hace unos años los llegados eran principalmente hispanoamericanos coincidiendo con un incremento de la inmigración y que ayudaron a mantener los servicios en muchas iglesias. Sin embargo, también en una última época llegan religiosos de Europa central y muchos de Polonia. Uno de los motivos del envío de un párroco a otras comunidad es porque en su obispado de origen detectan que allí donde va hay un incremento de población del país y que necesita un acompañamiento espiritual cercano.

En el año 2015 en el Estado había 18.633 sacerdotes para atender a 22.686 parroquias. Desde la Comisión Episcopal de Misiones y Cooperación entre las Iglesias explica que faltan párrocos, pero que también «la iglesia es universal y funciona como un todo unitario de apoyo y colaboración».

Temas

  • COMARQUES

Comentarios

Lea También