El patrimonio de Tarragona reactiva el interés de los visitantes

Los últimos meses antes de acabar el curso fueron muy buenos y también se ha notado la llegada de jubilados del resto del Estado, que ya están vacunados y vuelven a viajar

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El patrimonio histórico es una de las principales motivaciones para los visitantes. FOTO: PERE FERRÉ

El patrimonio histórico es una de las principales motivaciones para los visitantes. FOTO: PERE FERRÉ

No han llegado los cruceros y lejos han quedado los grupos multitudinarios que desembarcaban en la ciudad, con altavoces para seguir las instrucciones del guía de turno. No obstante, el centro histórico de Tarragona va recuperando poco a poco el dinamismo propio de estas fechas. «No es para tirar cohetes, pero no podemos quejarnos», afirma Esther Fusté, de la Associació de Guies de Catalunya (Aguicat).

El colectivo vivió en 2020 su peor temporada. Esto empezó a cambiar a partir de Semana Santa, cuando se comenzaron a levantar las restricciones de movilidad. Esto abría las puertas a la recuperación del turismo y también de aquellos visitantes que pasan un día a la ciudad básicamente atraídos por el patrimonio. Entre estos, destaca el colectivo de los escolares. Sobre todo entre los de primaria, que a lo largo del último trimestre recuperaron las excursiones y colonias, y esto generó una llegada considerable de grupos desde inicios de abril hasta San Juan.

Junio abrió las puertas a la llegada de los primeros jubilados procedentes del resto del Estado. «En el momento en el que empezaron a estar vacunados se notaba que tenían muchas ganas de salir», apunta Xavier Mejuto, de la agencia Itinere Turisme&Cultura. Explica que esto se ha notado principalmente porque la mayoría de las visitas se hacen en castellano, cuando durante el año pasado prácticamente tan solo se pedía el catalán.

Si el año pasado fue el del turismo de proximidad, básicamente dentro de la misma comunidad autónoma, se prevé que este será un verano en el que predominará el turismo del resto del Estado. Y, en este sentido, Mejuto es optimista: «Estamos saliendo de la debacle». La agencia organiza visitas todos los días a las 11 horas de la mañana y a las 18.30 para conocer la Tarragona romana y, como novedad, este año ha incorporado una ruta por niños. «Tan solo el hecho de salir a diario ya es un éxito. Lo importante es esa vuelta a la normalidad que todos deseábamos», añade.

Las cifras del Museu d’Història de Tarragona confirman dinámica positiva. Desde el 2 de enero hasta el día 6 de julio, un total de 127.772 personas accedieron a los recintos patrimoniales que gestiona este organismo. Durante todo el año pasado el dato fue de 182.397, teniendo en cuenta que durante casi dos meses, los monumentos permanecieron cerrados.

Aunque la reactivación de la actividad también tiene sus consecuencias. «La proliferación de los freetours ha sido espectacular. Antes había unos cuantos, casi era anecdótico, pero ahora hay muchos más y explican cada aberración», lamenta Esther Fusté.

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