Este sitio web puede utilizar algunas "cookies" para mejorar su experiencia de navegación. Por favor, antes de continuar en nuestro sitio web, le recomendamos que lea la política de cookies.

El pequeño comercio de Tarragona teme que algunas tiendas ya no volverán a abrir

Algunos negocios están hablando con los propietarios para hacer frente a los alquileres, mientras el Ayuntamiento afirma que se intensificará la promoción cuando esto acabe

Núria Riu

Whatsapp
La situación del comercio en el centro de la ciudad hace muchos años que está muy mal.  FOTO: Pere Ferré

La situación del comercio en el centro de la ciudad hace muchos años que está muy mal. FOTO: Pere Ferré

Sefa tiene una floristería en uno de los quioscos de la Rambla Nova. La obligatoriedad de cerrar su negocio, cuando se decretó el estado de alarma, la cogió con la tienda llena y ahora no sabe qué va a hacer. «Es primavera y es cuando la gente empieza a plantar sus jardines. Me había llegado todo el género de exterior», argumenta. En los primeros días incluso se acercó un día para regar las plantas y evitar que se marchitaran. Después pensó que sería una buena idea dejarlas delante de las puertas de los hospitales de Santa Tecla y Joan XXIII, como muestra de agradecimiento a los sanitarios. Opción que finalmente descartó. Finalmente, ha optado por regalar lo que le queda a sus allegados. Asegura que esta situación ha supuesto las ganancias de dos meses en pérdidas. Sin olvidar que este año el sector se quedará sin el Sant Jordi. «No sé, esperamos que después no digan que habrá rosas en los supermercados, porque yo lo estoy tirando todo y después pueden comprarse plantas en las grandes superficies comerciales, cuando entiendo que tan solo deberían reponerse los productos de primera necesidad», sigue explicando.

La situación de Sefa es la de muchos comerciantes de la ciudad en estos momentos. Hace unas semanas habían acabado las rebajas y, cuando tenían los almacenes llenos para la nueva temporada, se han visto obligados a cerrar de forma indefinida y temen que, si la situación se alarga, «posiblemente quedará liquidada toda una estación comercial», argumenta el presidente de la Via T, Salvaldor Minguella. 

«La situación todos la conocemos y ahora esto es el torpedo en la línea de flotación de muchos negocios»

La crisis del Covid-19 supone el enésimo varapalo para el sector comercial de Tarragona, que no ha conseguido levantar la cabeza desde la Gran Recesión. A la fuga de marcas de referencia en los principales ejes comerciales del centro de la ciudad, hay que sumarle el cierre de algunos negocios históricos y la falta de relevo generacional. «La situación todos la conocemos y ahora esto es el torpedo en la línea de flotación de muchos negocios», afirma Minguella. Se muestra convencido de que algunas de las tiendas que se han visto obligadas a cerrar no volverán a levantar la persiana cuando todo esto se acabe. Para ello, pide a las administraciones que no se olviden del pequeño comercio cuando prevén medidas económicas. 

Pimec Comerç exige al Gobierno que se responda de forma inmediata con la suspensión del pago de impuestos, especialmente en relación a las liquidaciones mensuales como trimestrales del IVA, IRPF, sociedades, cotizaciones de la Seguridad Social y cuotas de autónomos. Según la patronal, «si el Ejecutivo no reacciona rápidamente, el 70% del tejido comercial, formado por pequeñas y medianas empresas, se verá obligado a presentar un preconcurso de acreedores, la cual cosa supondrá el cierre de decenas de miles de establecimientos comerciales y el impago a proveedores».
 

Reducir la tasa de la basura
Minguella reconoce que «los ERTE están bien para los que han cerrado, pero los que siguen trabajando y están vendiendo un 80% menos, qué pasa en estos casos, porque hay fruterías que están así». Más allá, defiende que el Ayuntamiento también debería poner de su parte para ayudar al pequeño comercio. Una de las propuestas que considera que podría estudiarse es que los establecimientos no tengan que pagar durante este periodo la tasa de la basura o el IBI. «Si tan solo estamos hablando del recibo de la limpieza, podemos estar hablando de entre 200 y 400 euros y esto, para algunos negocios, puede significar la mitad de un mes de alquiler», indica el presidente de la Via T. Precisamente esta es la principal preocupación de la mayoría de comerciantes, que desde hace tiempo, por otro lado, habían denunciado el precio abusivo que están cobrando algunos propietarios. Sobre esta cuestión, el Gobierno ha dicho que hay que negociar caso por caso con los propietarios. «Hay casos de todo, pero los hay que ni siquiera te cogen el teléfono», denuncia Minguella.

El Ayuntamiento ha puesto en funcionamiento un directorio de establecimientos comerciales

Esta semana, el Ayuntamiento de Tarragona ponía en marcha un directorio de tiendas en el que pueden inscribirse los negocios que hacen distribución de productos a domicilio y que reciben pedidos, ya sea on-line, a través de whatsapp o teléfono. La concejal de Comerç, María José López, recuerda que su acceso puede ser tanto desde la página web del Ayuntamiento, como de la app TGN Emergències. 

Asimismo, la concejal republicana afirmaba que «estamos intensificando los esfuerzos en las acciones de promoción que realizaremos cuando finalice el periodo de confinamiento».   

«Es muy importante que durante este periodo no se pierda el contacto con los clientes»

Más allá de los establecimientos que suministran productos de primera necesidad, el resto de negocios llevan cerrados desde el lunes día 16. Pese a ello, la presidenta de la Cambra de Comerç de Tarragona, Laura Roigé, insiste en que «es muy importante que durante este periodo no se pierda el contacto con los clientes y que, en cierto modo, el negocio se mantenga activo a través de las redes sociales».

Roigé se muestra convencida de que la crisis sanitaria que estamos viviendo «comportará un cambio de hábitos y de comportamiento en el consumidor». Y, en este sentido, defiende que los profesionales de este sector deben aprovechar este periodo para «reinventarse» y estar en la primera de salida, de acuerdo con unos hábitos de consumo de unos ciudadanos más reflexivos. Aunque, la máxima representante del ente cameral, defiende también que será imprescindible que «se activen créditos o líneas de microfinanciación para pequeñas empresas, de forma que puedan afrontar el pago de facturas con los gastos corrientes, ya que si no será muy difícil que algunos de estos negocios sobrevivan».       

Temas

Comentarios

Lea También