Este sitio web puede utilizar algunas "cookies" para mejorar su experiencia de navegación. Por favor, antes de continuar en nuestro sitio web, le recomendamos que lea la política de cookies.

El precio de la excavación del Jaume I fue ‘elevadísimo’ y ‘fuera de mercado’

El perito admite en su informe sentirse ‘sorprendido’ por numerosas decisiones y cantidades relativas a esa fase de las obras

Whatsapp
Imagen de 2003 de una de las voladuras durante la excavación del solar en el que debía construirse el Párking Jaume I. FOTO: LLU�S MILI�N

Imagen de 2003 de una de las voladuras durante la excavación del solar en el que debía construirse el Párking Jaume I. FOTO: LLU�S MILI�N

F. Montoya / O. Saumell

El informe pericial del ingeniero industrial Javier Vivas Morte encargado por el juez instructor del caso Jaume I continúa arrojando llamativas novedades. Por ejemplo, en el tomo tercero del documento, que analiza tres áreas concretas del proceso (trabajos arqueológicos, demolición del antiguo colegio Jaume I y excavaciones), el doctor se muestra literalmente «sorprendido» por numerosas decisiones y cantidades relacionadas con la obra.

Lo más notable, a nivel cuantitativo, es el apartado referente a la excavación del terreno, que terminaría costando nada menos que cuatro millones de euros. Sólo la excavación: «Me sorprende el elevadísimo coste de las excavaciones, ya que esta partida por sí sola ya supera el presupuesto inicial previsto para la construcción de la totalidad del párking», reconoce el perito.

En el mismo apartado, Javier Vivas Morte manifiesta también su sorpresa por otras circunstancias, como por ejemplo que «algunos conceptos de las facturas están repetidos» o por qué «el coste de excavación de la empresa Balvitrans (la que se encargó de la excavación entre enero de 2003 y enero de 2004) es de 59,60 euros por metro cúbico y el de Hispano Suiza (que lo hizo entre enero de 2004 y agosto de ese mismo año) es de 99,51 euros por metro cúbico». El perito destaca en el texto además que no se le aportó documento alguno justificando cómo se contrató a ninguna de las dos empresas. Dentro de este aparado, Vivas Morte también hace constar que le «sorprende» el «elevadísimo coste de los materiales necesarios para las voladuras». En realidad, a lo largo de todo el estudio cuesta encontrar un solo aspecto que el ingeniero haya analizado y le haya parecido correcto y justificado al 100%.


Dos estudios geotécnicos
Para terminar con sus conclusiones acerca de las excavaciones, el informe se fija también en el hecho de que se llevaran a cabo dos estudios geotécnicos distintos (el primero, de diciembre de 2002, por valor de unos 10.500 euros, y el segundo, de noviembre de 2004, de poco más de 5.000). «Me sorprende la existencia de dos estudios con una diferencia de dos años entre ellos», más aún cuando en el momento de llevarse a cabo el segundo «prácticamente ya habían terminado las excavaciones». Bien es verdad que ese segundo estudio se presenta como un anexo. «Luego da a entender que había habido un estudio técnico anterior, pero no dispongo de ningún documento de dichos estudios técnicos», aclara el informe pericial.

También son contundentes las conclusiones a las que llegó el perito al analizar el desarrollo de los trabajos arqueológicos previos que se llevaron a cabo en el emplazamiento. Se trata del primer apartado de este tomo tercero del informe, y arroja un diagnóstico rotundo: «Considero que el coste total de 150.418,60 euros como elevadísimo, ya que están muy por encima de los precios de mercado». A esa cantidad que, a juicio del experto, es desorbitada, se añade que no queda claro cómo se efectuaron los pagos: «Al no disponer de la contabilidad de la UTE, desconozco cómo se realizaron los pagos citados anteriormente. ¿Quién los pagó?», se pregunta Vivas Morte.

Otro extremo que el informe menciona explícitamente es que no dispone de «documento alguno que justifique el procedimiento de adjudicación de los trabajos arqueológicos a la empresa Cota 64».

Tampoco está exento de polémica el proceso de demolición del antiguo colegio Jaume I, si bien en menor medida. En este caso, lo más llamativo tiene que ver con las licencias para el movimiento de tierras para la demolición: «Me sorprende que se solicite la licencia de movimiento de tierras en fecha 27-11-02 y se conceda en fecha 29-11-02, cuando las obras de demolición habían empezado varios meses antes», apunta el texto.


La oferta más cara
También se pregunta el perito en su informe por qué se contrató a la empresa Balvitrans para llevar a cabo estos trabajos. «Desconozco el motivo por el que se eligió a la empresa Balvitrans, cuando la oferta de la empresa Transmaber era más económica», apunta, y adjunta un cuadro según el cual la oferta de Balvitrans –la finalmente adjudicada– preveía un presupuesto total, con IVA, de 140.480,56 euros, mientras que la oferta perdedora preveía gastar 127.300,28 euros. Esto es: una diferencia de 13.180,27 euros.

Temas

  • TARRAGONA

Lea También