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El precio de la gasolina sube a máximos de cuatro años en Tarragona

A las puertas de la temporada alta, llenar el depósito cuesta cinco euros más, de media en la provincia, que hace dos meses debido al vaivén geopolítico. El transporte de Tarragona, muy preocupado

Raúl Cosano

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Los precios que mostraba ayer una gasolinera en Tarragona. Foto: Pere Ferré

Los precios que mostraba ayer una gasolinera en Tarragona. Foto: Pere Ferré

Rásquese el bolsillo cuando vaya a repostar. Hacía cuatro años que apoquinar así no le dolía tanto, porque el precio del carburante está estos días por las nubes. Los valores han vuelto a subir en Tarragona como no lo hacían desde 2014. La gasolina marca en la provincia, de media, su precio máximo en cuatro años por la rápida escalada del petróleo. 

La decisión del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de romper su acuerdo con Irán, ha provocado un aumento sobre el precio del petróleo, haciéndolo superar los 80 dólares por barril de Brent. Como era de esperar, el incremento no ha tardado en trasladarse a los surtidores de Tarragona.

Algo para que el consumidor se eche a temblar, más aún a las puertas de la temporada alta turística y con las vacaciones, para muchos, a la vuelta de la esquina. El carburante en la provincia va camino de completar su tercer mes seguido al alza, desde que en algunas semanas de febrero se registraran algunos descensos del precio. Y, lo que es más grave, según los expertos: el precio del crudo seguirá creciendo en los próximos tiempos, con lo cual la época del petróleo barato, que durante los últimos años ha contribuido a mantener relativamente estables los precios del gasoil y la gasolina, parece haber quedado atrás definitivamente. 

El litro de gasolina sin plomo 95 se pagaba esta semana en la provincia a una media de 1,339 euros, una cifra desconocida desde septiembre de 2014, cuando ese carburante llegó a los 1,419 euros. La sin plomo 98 cotizaba a 1,503 euros el litro, el mayor importe también desde ese mes de septiembre de 2014, cuando se alcanzaron los 1,539 euros, según los datos de la web del Ministerio de Industria y portales especializados como Dieselogasolina. 

El gasoil también ha experimentado incrementos notorios. El gasóleo A Plus cotiza actualmente a 1,333 euros el litro, por los 1,359 de octubre de hace cuatro años, el momento al que hay que retroceder para ver una tarifa más alta. El último carburante más habitual, el gasóleo A, presentaba un precio de 1,228 euros por litro. En esta ocasión, el mes de referencia es noviembre, también de 2014, cuando se registró un precio de 1,265 euros. 

De esta forma, llenar un depósito medio de 55 litros –es la medida estándar– cuesta unos cinco euros más que hace dos meses: 74,6 euros por 69,3, en el caso de la sin plomo 95. ¿Y en el caso del diésel? La diferencia es de más de cuatro euros, de los 68,42 que costaba llenar el depósito hace dos meses a los actuales 72,6. 

Lejos queda ya la etapa en la que el gasoil se pagaba de forma generalizada por debajo del euro, cuando la sobreproducción de petróleo, ante la falta de acuerdo de los países de la OPEP, desplomó los precios en 2016, lo que supuso uno de los famosos «vientos de cola» que contribuyeron a que la recuperación de la economía fuera más rápida de lo esperado.

El recorte que más tarde lograron pactar estos países y la aceleración económica mundial ya había incrementado paulatinamente la cotización del crudo –sobre todo desde mediados de 2017– pero ha sido la decisión de Donald Trump de romper con Irán lo que ha acabado por disparar el precio. Así, el barril de Brent superaba esta semana los 80 euros, algo que no ocurría desde 2014.

Esta subida de precios de la gasolina deja como consecuencia la preocupación altísima del sector del transporte en la provincia, que ve cómo desde finales de 2017 y principios de este año lo que hay que pagar por llenar el depósito de los camiones se ha disparado. «Los precios iban subiendo desde 2017 de manera escalonada, pero últimamente el ascenso ha sido casi en vertical. Hay mucha preocupación e inquietud», diagnostica Josep Lluís Aymat, director general de la Federació d’Autotransport de Tarragona (Feat).

Aymat vive a diario el temor de un sector que vive a expensas del siempre fluctuante precio del crudo: «El escenario es de intranquilidad, sobre todo por este incremento repentino, muy rápido, que ha hecho que las empresas no puedan reaccionar. Si es algo sostenido, puedes ir negociando, los clientes también lo saben y todo el mundo se adapta, pero si es algo súbito estás perdido». 

Aymat considera que se está llegando a un punto en el que «hay empresas que pueden dejar de ser rentables» por la situación: «En algunas especialidades del transporte el carburante supera al coste salarial». «Estamos a más de 80 dólares el barril y nos acercamos a ese pico de 100 en el que se llegó antes de bajar hasta 30. El escenario es muy preocupante. Durante la crisis, una de las cosas que ayudó a la recuperación fue la moderación de los precios del carburante. Ahora eso ha quedado atrás y nos acercamos al récord histórico», culmina Aymat.  

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