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El procés bloquea el cambio en la presidencia del Port de Tarragona

Sectores del PDeCat y del Govern apuestan por cesar a Josep Andreu por «no creer en los valores del partido». Sin embargo, su futuro relevo deberá contar con el ‘OK’ del Estado  

Octavi Saumell

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El presidente del Port, Josep Andreu, en una imagen de archivo. El máximo dirigente de la APT está en el cargo desde principios de 2011. FOTO: Lluís Milián

El presidente del Port, Josep Andreu, en una imagen de archivo. El máximo dirigente de la APT está en el cargo desde principios de 2011. FOTO: Lluís Milián

La crisis política que se vive entre Catalunya y España bloquea la presidencia de la Autoritat Portuària de Tarragona (APT). Según ha podido saber el Diari, sectores del PDeCat y del Govern presionan para destituir al máximo dirigente del Port, Josep Andreu, por sus declaraciones en un diario digital en las que manifestó que no se asociará a la formación independentista porqué no siente como suyos los valores del partido. «No me identifico con este proyecto» especificó Andreu, quien también desveló en larepublicacheca.com que  «en 2014 CiU me ofreció ser el alcaldable por Tarragona, pero no me veo haciendo de político» aseguró.

Pese a ello, el nombramiento  o el cese del presidente del Port no es una competencia que dependa únicamente de la Generalitat, sino que necesita del visto bueno del Gobierno Central. Según el artículo 31 de la Ley de Puertos del Estado, «el Presidente de la Autoridad Portuaria será designado y separado por el órgano competente de la comunidad autónoma entre personas de reconocida competencia profesional e idoneidad. La designación o separación, una vez haya sido comunicada al Ministro de Fomento, será publicada en el correspondiente Diario Oficial y en el Boletín Oficial del Estado». 

Del artículo se desprende que la Generalitat propone un candidato y lo comunica al Estado para que la administración central lo acepte y publique el nombramiento, un requisito necesario para que la designación sea efectiva. La mala relación entre ambos ejecutivos complica un acuerdo inminente. «Históricamente siempre se había aceptado al candidato propuesto, pero en estos momentos esto es una incógnita» indican desde el PdeCat. 

Malestar en el PDeCat

Las contundentes manifestaciones de Andreu han generado, asimismo, malestar en sectores del PDeCat y del Govern. De hecho, el tema salió en la Assemblea de Vegueria del pasado viernes, en la que se informó a los asociados que la dirección nacional del partido ya conocía estas manifestaciones. Pese a ello, la posición oficial del partido es que se trata de un nombramiento «que depende directamente del conseller» –que todo parece indicar que será de nuevo Josep Rull o, en caso de que su privación de libertad no lo permita, su número ‘2’ de la Conselleria de Territori, Damià Calvet–. 

Oficialmente, los altos cargos del partido en Tarragona destacan la «buena gestión» de Andreu como presidente del Port, y añaden que «Quim Torra tampoco es asociado del partido». Andreu fue durante años militante de Convergència Democràtica de Catalunya (CDC), formando parte del Comité Local de la ciudad de Tarragona. A principios de 2011 fue nombrado por el President Artur Mas y el conseller de Territori, Lluís Recoder (CiU), como presidente de la administración portuaria. Pese a ello, Andreu no se ha afiliado al nuevo Partit Demòcrata Europeu Català (PDeCat), una formación que se creó en verano de 2016 a raíz del divorcio de CDC con Unió y la desaparición de ambos partidos. Ahora, Andreu asegura «estar a disposición del Govern» y afirma mantener su agenda y actividad «habituales», ya que siempre se ha definido como «un gestor». 

El distanciamiento de Andreu con la formación con sede en la Avinguda Catalunya no ha gustado a sectores del partido en Tarragona. «Si no está de acuerdo con los valores del PDeCat, pues lo que tendría que hacer sería dimitir y no cobrar más el sueldo» afirman las fuentes consultadas por este periódico, que consideran «muy difícil» que el actual presidente «siga en el cargo, más cuando el partido tiene a varios políticos en la prisión. Uno de ellos, precisamente, su propio conseller: Josep Rull».  

«Ahora está todo abierto»

Altos cargos de la formación y del Govern opinan que las palabras de Andreu son, precisamente, «una invitación al Estado para mantenerlo en el Port», ya que la designación del presidente del de la Autoritat Portuària requiere de un acuerdo entre ambas administraciones. En este sentido, Andreu ha mantenido siempre distancias con el proceso soberanista, un posicionamiento que sería bien visto por parte del gabinete central. 

Según el acuerdo de gobierno entre Junts per Catalunya y ERC, la Conselleria de Territori es para los primeros, un hecho que conlleva las presidencias de los puertos de Barcelona y de Tarragona. En la capital catalana, Sixte Cambra abandona el cargo, siendo la presidenta de la Diputació de Barcelona, Mercè Conesa, la mejor posicionada para relevarlo. 

En Tarragona, según ha podido saber el Diari, varios son los nombres que están sobre la mesa para relevar a Josep Andreu. El secretario general de Presidència, Quim Nin, y el Secretari d’Empresa, Joan Aregio, suenan con fuerza, si bien también sale en las quinielas el exdiputado Jordi Sendra. Asimismo, fuentes de Junts per Catalunya también proponen al Secretari Primer de la Mesa del Parlament, Eusebi Campdepadrós, y al número ‘5’ de la candidatura del 21-D y exedildel Ayuntamiento de Tarragona, Pere Grau. «Si tiene que haber cambios, estas serían dos buenas opciones. Ahora está todo abierto» recalcan desde el grupo de Carles Puigdemont. 

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