El sector turístico de Tarragona aspira a salvar julio y agosto para frenar la debacle

La incertidumbre se apodera de un sector que confía en estos dos meses para que la caída no sea tan fuerte. Los efectos de la crisis no están cuantificados, aunque las pérdidas son millonarias

Joan Morales

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El Carrer Major, completamente vacío esta Semana Santa. FOTO: Pere Ferré

El Carrer Major, completamente vacío esta Semana Santa. FOTO: Pere Ferré

¿Qué sucederá cuando esta crisis sanitaria pase? ¿Cuándo podremos llevar a cabo una vida lo más normal posible? ¿A qué ritmo volveremos a recuperar esta vuelta a la normalidad? ¿Cómo se irán despertando los mercados? ¿Aguantará el sector turístico mucho tiempo facturando mínimos? Las dudas e incertidumbre se agolpan desde hace días en los pensamientos de los empresarios y trabajadores del turismo de nuestra provincia, un sector que –una vez perdida la Semana Santa– mira temeroso la temporada de verano y lo que queda del año.

Desde la Federació d’Hosteleria i Turisme de Tarragona tienen claro que estamos ante una situación anómala y nueva «porque no hay ningún precedente histórico que la iguale», explica al Diari el portavoz de la FEHT, Xavier Guardià. Puestos a encontrar algo positivo en todo lo que está pasando, el sector turístico provincial destaca que «una ventaja es que, al ser una crisis global, la competencia está igual que nosotros, por lo que no estamos en desventaja respecto a nadie».

El Carrer Major de Tarragona, lleno de gente durante la Semana Santa del año pasado. FOTO: Alfredo González

Por contra, el turismo de Tarragona vive de muchos mercados, especialmente europeos (Catalunya, España, Francia, Reino Unido, Alemania, etc.) «por lo que tenemos muchas dudas de lo que puede pasar a partir de ahora», asegura el portavoz de la FEHT. Por ejemplo, Guardià recuerda que «somos un destino de grandes dimensiones (alojamientos, restaurantes, parques, etc.) y por ejemplo si se restringe la asistencia a un restaurante a pocas personas, ¿será rentable para este negocio estar abierto?».

Otra duda está en saber cómo responderán los mercados cuando la crisis del Covid-19 pase. «A lo mejor, cuando nosotros ya estemos listos para recibir a turistas, ellos no vendrán porque en sus países de origen aún no están recuperados de esta crisis. Por ejemplo, el británico dependerá de cómo hayan quedado los touroperadores para que los traigan. ¿Tendrán también dinero y ganas de viajar? ¿O se quedarán cerca de sus casas?», se pregunta Guardià.

La FEHT calcula que el turismo da trabajo al año en la provincia a unas 25.000 personas

Desde la Federació Empresarial d’Hosteleria i Turisme de Tarragona no han hecho números de cómo les está afectando esta crisis «porque es prácticamente imposible, ya que todo es muy cambiable», asegura su portavoz. No obstante, Guardià recuerda que «el turismo mueve un gran volumen de trabajo en la provincia al año. Se calcula que unas 25.000 personas, sin contar los trabajos indirectos que también se benefician de él».

Además, la FEHT, según un estudio que está llevando a cabo, ha calculado que «el turismo representa un 18% del PIB de la provincia de Tarragona. Es mucho y si este sector cae es un problema, ¿cuándo volverá a arrancar?».

Un estudio que elabora la FEHT calcula que el turismo representa el 18% del PIB de la provincia

Por eso, y aun sabiendo que éste será un año horrible para el turismo de nuestra provincia, desde la federación que engloba a todo el sector están trabajando con la expectativa de, como mínimo, salvar los meses de julio y agosto. «Si no conseguimos salvar estos dos meses de verano estamos muertos y no volveríamos a arrancar hasta la Semana Santa del año que viene», vaticina Xavier Guardià.

Aplazar reservas

Uno de los objetivos del sector turístico, una vez perdida la Semana Santa, es evitar que se cancelen las reservas de los próximos meses. Cabe recordar que en mayo y principios de junio, Tarragona se nutre, especialmente, de turismo británico que llega a través de touroperadores, ya que el catalán y español bajan. Pero, «hoy por hoy, estos turistas aún no saben qué harán con sus reservas. Prevemos que el turismo británico y el ruso serán los que se retrasarán más en venir y que el de coche (nacional o de destinos cercanos a nosotros) lo recuperaremos antes», comenta Guardià.

El sector está intentando que las reservas de la temporada no se cancelen, sino que se aplacen, incluso un año si es necesario. Para ello ha puesto en marcha iniciativas como, por ejemplo, descuentos de hasta el 15% si aplaza la reserva y no cancela.

"Lo peligroso será si la reactivación llega más allá de San Juan"

Semana Santa es el periodo en el que muchas familias aprovechan para pasar unos días con la autocaravana y disfrutar del inicio del buen tiempo. Representa la fecha de apertura para la mayoría de los campings de nuestro territorio, un sector que el año pasado registró más de 5,86 millones de pernoctaciones y que ahora mismo no sabe qué pasará este año.

Lo que sí se da por perdido es el turismo escolar, «muy importante para nosotros. Viajes de fin de curso de muchos puntos de España que con Port Aventura han crecido brutalmente. Aunque como decía antes, al ser una crisis global, y no del destino, estos viajes creemos que los recuperaremos», confía el portavoz de la FEHT.

Por último, desde la federación recuerdan que ya están trabajando conjuntamente con el Patronat de Turisme y la Diputació de Tarragona para poner en marcha una campaña cuando pase la crisis. Cabe recordar que la provincia de Tarragona cuenta con 2,2 millones de pernoctaciones en una temporada turística.

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