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El último regalo de Andreu a la ciudad

Satisfacción y emoción en una jornada en la que el presidente del Port empezaba su adiós a una etapa de más de siete años

Núria Riu

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Josep Andreu y el alcalde, Josep Fèlix Ballesteros, sostienen la cinta ante otras autoridades. Foto: Pere Ferré

Josep Andreu y el alcalde, Josep Fèlix Ballesteros, sostienen la cinta ante otras autoridades. Foto: Pere Ferré

Josep Andreu pasará a la historia de la ciudad como el hombre de la pasarela. No tan solo porque la ha pagado la Autoritat Portuària, sino porque ha sido uno de los principales impulsores de una intervención que ayer –cuando ya ha dicho que no seguirá en el cargo y su relevo va a efectuarse en las próximas semanas– se despedía cortando la cinta inaugural.

El aún presidente recordaba que la «aventura» de la pasarela empezó en 2013, cuando el Port de Tarragona solicitó la conexión ferroviaria con ancho europeo. Al final, en uno de los cafés quincenales con el alcalde Ballesteros acordaron que, como contraprestación a este proyecto, el ente portuario asumiría la construcción de uno de los dos pasos elevados que la ciudad quería para llegar a la playa. «Teníamos que impulsar una pasarela hacia la parte pública del puerto», éste es el argumento que trasladamos a Madrid. 
Andreu explicó incluso los detalles de la historia. Éste regresaba de Madrid en el AVE cuando tuvo un encuentro con la entonces ministra de Fomento, Ana Pastor, que viajaba a Tarragona para inaugurar el Muelle de la Química. Era julio de 2014, cuando le explicó los detalles de  este proyecto. «Fue un día clave», decía. También para el inicio de un contacto con una ministra «con quien tuve una relación excelente que aún sigue», afirmó.

El proyecto inicial era un puente suspendido de más de treinta metros. Una inversión «faraónica» que finalmente se transformó en algo «sencillo» y «elegante», en palabras del presidente del Port.
Josep Andreu se marcha después de siete años y medio en el cargo, y lo hace después de haber renovado todo el frente litoral. El Passeig Marítim frente el Serrallo, el Teatret, el local dels Xiquets del Serrallo, el Espai d’Entitats, el Pòsit y el Kilòmetro 0 son algunas de las inversiones que ha impulsado a lo largo de este periodo.

La pasarela ha sido su último regalo a la ciudad. De hecho, éste aún no ha llegado ya que las obras del Passeig Marítim representan el otro 50% de la intervención, y para su inauguración habrá que esperar hasta inicios del año que viene.

El acto de ayer será uno de los últimos eventos públicos de un hombre que se despidió con una fiesta. Los capgrossos del Serrallo y la Strombli Jazz Band hicieron acompañamiento en este primer paseo por la nueva Rambla de Tarragona, en una imagen propia de ‘Bienvenido, Mr Marshall’. Andreu se despidió emocionado. «Hoy la ciudad da un gran paso para hacer de Tarragona la ciudad que todos queremos, la mejor del mundo», afirmó. Tarragona pierde a un gran presidente.

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