El urbano investigado dice no haber llamado a la chica

El agente niega que el cuerpo lo haya apartado de sus funciones, tras pedirle el teléfono a una joven a cambio de quitarle la multa

Carla Pomerol

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El agente de la Guàrdia Urbana de Tarragona investigado por haber pedido el teléfono a una mujer a cambio de quitarle la multa asegura que no la llamó en ningún momento. Así lo explica el Sindicat de Mossos d’Esquadra, en el cual está afiliado el policía en cuestión. Además, el sindicato asegura que el agente no ha sido apartado de sus funciones y que, si está actualmente de baja laboral, es por una intervención quirúrgica programada, que nada tiene que ver con la investigación. 

Cabe recordar que los hechos tuvieron lugar el pasado mes de julio cuando una pareja de agentes de la Guàrdia Urbana estaban patrullando por el barrio de Sant Pere i Sant Pau. Uno de los policías interpuso una multa a una mujer por haber estacionado mal el coche. El otro, presuntamente, se acercó a la persona denunciada y le prometió quitarle la sanción si le daba su número de teléfono. Ella, después de la insistencia del policía, aceptó el trato. 

Durante los días siguientes, el agente le mandó mensajes de WhatsApp a la chica. El Sindicato quiere dejar claro que el policía no le llamó por teléfono.
La joven acabó poniéndose en contacto con el cuerpo para explicar los hechos, pero prefirió no denunciar. Pese a ello, el instructor abrió diligencias reservadas y puso en marcha algunas medidas cautelares. Según informaba hace unas semanas el Diari, al agente se le retiró el arma y se le suspendió de sus funciones habituales; pasó de patrullar en la calle a estar en la sala de control. Sin embargo, el sindicato que le representa asegura que «en ningún momento ha sido apartado de sus funciones» y que «el agente no mantiene la retirada de arma». 

El instructor abrió un expediente disciplinario contra el agente «por haberse, presuntamente, aprovechado de sus funciones policiales». El cuerpo elevó los hechos al departamento de Recursos Humans del Ayuntamiento, quien ahora deberá resolver el futuro del agente investigado.

Según explicaban desde la Urbana, las medidas cautelares se alargaron hasta mediados de septiembre, cuando el policía cogió la baja. El Sindicat de Mossos d’Esquadra quiere dejar claro que el motivo de la baja laboral es una intervención quirúrgica programada, que nada tiene que ver con «los hechos de la noticia». Finalmente, el Guàrdia Urbano investigado asegura que «no hubo ninguna sanción», refiriéndose a la mujer.

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