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Ensenyament prevé acabar la nueva Escola L'Arrabassada en 2017

La ausencia de otras escuelas en la zona hace que sea la máxima prioridad del Departament en la ciudad de Tarragona
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Los módulos prefabricados en los que sigue instalada la Escola L´Arrabassada. Foto: Lluís Milián

Los módulos prefabricados en los que sigue instalada la Escola L´Arrabassada. Foto: Lluís Milián

Acabado el curso y a varias semanas de afrontar el siguiente, resulta buen momento para analizar el estado de las actuaciones pendientes en materia de inversión que acumula el Departament d’Ensenyament de la Generalitat en la ciudad de Tarragona.

En el término municipal existen tres centros en situación de provisionalidad, a la espera de que las circunstancias y las finanzas permitan la construcción de los que están llamados a ser sus edificios definitivos. Se trata de dos escuelas, L’Arrabassada y Ponent, que se encuentran actualmente en módulos prefabricados –los popularmente llamados barracones– y de un instituto, el Tarragona, que está ocupando parte del edificio de la antigua Facultat de Lletres, en la Plaça Imperial Tarraco, ahora propiedad del Ayuntamiento y que ha cedido parte de él para el centro educativo.

Antes de entrar en cualquier análisis posterior, la directora de los Serveis Territorials d’Ensenyament en Tarragona, Àngels González, afirma que «la Escola Ponent, L’Arrabassada y el Institut Tarragona están dando alta calidad de enseñanza, que es lo principal». «El hecho de que sean construcciones pendientes no quiere decir que estén en absoluto en situación de precariedad. Las condiciones de estos tres centros, tanto las escuelas de L’Arrabassada y Ponent que están en módulos prefabricados, como el Institut Tarragona que se encuentra en espacios totalmente rehabilitados, son situaciones más que correctas», argumenta la máxima representante del Departament en la demarcación.

Por partes. De esos tres equipamientos pendientes, el primero en la lista de prioridades es la Escola L’Arrabassada. ¿Por qué? Por una serie de argumentos que para la directora territorial son «objetivables». Principalmente, el hecho de que se encuentra en un barrio donde no hay alternativa para los padres, algo que no sucede en el caso de la Escola Ponent.

González revela que «el proyecto de la nueva escuela ya está encargado» y que, por tanto, el inicio del proceso es «inmediato». «Este año supongo que veremos el proyecto, aunque es algo que ya no depende sólo de nosotros, y lo normal es que durante 2016 se ponga en marcha la obra», reconoce, y añade:«Es inmediato, pero estas inmediateces tienen su proceso. Yo había hablado de estrenarlo durante el curso 2016-2017, pero no lo podemos asegurar».

El desnivel del solar

Àngels González reconoce que el proceso se ha retrasado, y lo atribuye fundamentalmente a los problemas que ha ocasionado el terreno donde debe instalarse el centro definitivo, con un significativo desnivel:«Se ha tardado tanto porque ha habido muchos problemas referentes al solar. Y eso no sólo ha complicado el proyecto, sino que complicará también la construcción. Por ejemplo, el otro día inauguramos una nueva escuela en La Pobla de Mafumet que se ha edificado en 12 meses, pero en un solar totalmente llano». El solar de L’Arrabassada, en cambio, «es más complejo e implicará un plazo de construcción más largo», advierte la directora.

Pese a tanta indefinición, el Departament maneja la fecha de 2017 como la de previsible finalización de las obras. Así se lo hizo saber la propia Àngels González al nuevo concejal de Ensenyament del Ayuntamiento, Francesc Roca –recién accedido al cargo tras las municipales de mayo–, durante una reunión de primera toma de contacto que mantuvieron la pasada semana:«Para la Escola L’Arrabassada sí tenemos una posible fecha, posiblemente el curso 2017-2018. Están los presupuestos aprobados, hay una asignación de 5,3 millones de euros... Este caso está bien enfocado», revela Roca.

La Escola Ponent, sin prisa

Apesar de que la Escola Ponent se encuentra también en situación de teórica provisionalidad, en su caso la solución, si llega, tardará bastante más. «Este caso es más complejo porque estamos en un barrio que tiene muchos centros educativos. Hay mucha oferta y al mismo tiempo está descendiendo la población», explica Àngels González, quien apunta que «en estos momentos en toda la demarcación hay 12 centros en módulos prefabricados y a la hora de priorizar pesa mucho que tengas prácticamente al lado otros centros ya construidos y con plazas libres».

La directora territorial del Departament argumenta que «quienes hacen la solicitud en la escuela Ponent, podrían hacerla si quisieran en otro centro de la zona y obtendrían plaza, de forma que no se trata de la única opción que tienen, sino de la que ellos, aun sabiendo que está en módulos prefabricados, han elegido».

Un factor que, «aunque la intención a la larga sea construir el nuevo edificio, hay que tener en cuenta a la hora de priorizar». Distinto es el caso de quien vive en la Vall de L’Arrabassada, porque «en su zona no tiene ninguna otra opción». «Por eso tiene sentido priorizar la de L’Arrabassada, y por eso de Ponent no me atrevería a dar ninguna fecha, porque mientras no esté acabada una no podremos plantearnos la siguiente».

Àngels González insiste, en todo en caso, en que estar instalado en módulos prefabricados no implica un descenso en la calidad de la enseñanza. «La escuela la tenemos funcionando, y la tenemos funcionando bien porque los centros que están en módulos prefabricados tienen discriminaciones positivas en otros aspectos (compensaciones en profesorado, o en auxiliares...)», reconoce, y añade:«Si visitas la Escola Ponent, está magnífica. Por ejemplo, los módulos prefabricados en L’Arrabassada son de 125 metros porque contamos que en un par de cursos tendrá edificio definitivo, y en Ponent en cambio los ponemos de 150 metros porque su transitoriedad será más larga».

González, en resumen, cree que pese a esos deberes pendientes de su departamento, «el estado de la educación en la ciudad de Tarragona es muy positivo, y de eso dan fe los resultados, la mejora de las cifras de absentismo y abandono...». «La salud de la educación en la ciudad es muy buena», concluye.

Algo con lo que coincide el concejal Francesc Roca:«Tenemos buenos docentes y buenos proyectos educativos», asegura satisfecho, y añade:«A veces utilizamos el término barracón, pero eso viene de una época diferente. Hoy en día yo he visto algunos módulos prefabricados que no dirías que lo son».

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