«Es muy duro, no sé cómo habría superado estos días sin el grupo de apoyo»

El confinamiento provoca pérdida de hábitos, ansiedad y soledad, un cóctel peligroso para quienes se recuperan de una adicción. Las sesiones de ayuda se han trasladado a la web

Norian Muñoz

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María San Pedro, directora de Projecte Home en Tarragona i Terres de l’Ebre, en una reunión antes del confinamiento.  FOTO: CEDIDA

María San Pedro, directora de Projecte Home en Tarragona i Terres de l’Ebre, en una reunión antes del confinamiento. FOTO: CEDIDA

«Es muy duro, estoy confinada con mi hijo, de cuatro años, que necesita mucha atención, y con mis padres. Si no fuera por las reuniones virtuales con el grupo de apoyo no sé cómo lo estaría pasando, es una situación muy estresante», comenta Laura (nombre ficticio), de 32 años, quien se encuentra en pleno proceso de recuperación de sus adicciones.

Desde los 18 años ha consumido distintos tipos de drogas: cannabis, chocolate, cocaína esnifada... «Pero en los últimos tiempos la que controlaba mi vida era la cocaína. Perdí todo, también mi trabajo».

Nunca había conseguido estar tanto tiempo sin consumir hasta que ella y su familia comenzaron a recibir ayuda en Projecte Home. «Es grandioso lo que hicieron por mí desde el primer día, yo no tenía medios para pagar un tratamiento», recuerda.

Pero las sesiones de grupo a las que asistía se interrumpieron abruptamente con el estado de alarma. «Es difícil porque ya me había hecho un hábito de ir al centro», reconoce.

El CAS atiende telemáticamente a sus pacientes

El Centre d'Atenció i Seguiment de les Drogodependències, CAS, de Tarragona tuvo que dejar de atender presencialmente a la inmensa mayoría de sus pacientes desde que comenzó la crisis sanitaria, explica su coordinadora, Blanca Carcolé. El CAS es el servicio de referencia de la sanidad pública para el tratamiento de las drogodependencias y en él trabajan médicos, enfermeras, psiquiatras, trabajadores sociales y psicólogos.

El centro al que se refiere Laura es la sede de Projecte Home en la avenida Ramón y Cajal de Tarragona. Justo los primeros días de confinamiento estaba prevista la inauguración de la nueva sede (antes estaban en el Hotel d’Entitats) y se tuvo que suspender.

Pero que permanezcan cerrados no quiere decir que la actividad en la entidad se haya detenido, como explica María San Pedro, directora del Servei d’Atenció de les Addiccions en Tarragona y Terres de l’Ebre de la entidad.

Ayuda por videoconferencia

Desde el inicio de la crisis sanitaria las reuniones han comenzado a hacerse de manera virtual respetando los horarios que tenían en sus encuentros presenciales. Para ello dieron formación a las personas y sus familias. «Sabemos que no es lo mismo, pero con los días los participantes han comenzado a familiarizarse y es menos frío que al principio... Todos están echando de menos el contacto presencial, pero agradecen poder seguir trabajando», explica San Pedro.

Ahora se están preparando los espacios para poder comenzar a atender individualmente la semana que viene guardando las medidas de seguridad.

En el caso de las personas que tienen dificultades para participar en las reuniones virtuales están haciendo un seguimiento telefónico individual. Además, tampoco se ha dejado de atender por teléfono a las personas que nunca habían acudido a la entidad y que necesitan ayuda.

Uno de los problemas que afecta la salud emocional de las personas durante el confinamiento es la pérdida de rutinas. «Por eso para ellos es importante saber que cada día nos reunimos y que nadie está en pijama, esto les ayuda a estructurarse», ejemplifica San Pedro.

Pero este esfuerzo no oculta que la situación dentro de las casas es complicada. Desde la entidad explican que el confinamiento, además de pérdida de hábitos, puede causar el aumento de la conflictividad familiar o sensación de soledad y desamparo si se está solo, desestabilización de la salud psicológica, dificultad para acceder a la medicación necesaria, un incremento de las ganas de consumir alcohol y tabaco o un abuso de las TIC (videojuegos, apuestas por internet, redes sociales).

Han aumentado las consultas de padres preocupados por la adicción a las pantallas

El deterioro de la situación económica tampoco ayuda, muchas personas usuarias también han sufrido un ERTE, o son profesionales autónomos o pequeños empresarios que no pueden ir a trabajar o a quienes les ha bajado drásticamente el volumen de trabajo.

Para minimizar estos riesgos, los profesionales de la entidad recomiendan establecer unas rutinas y unos hábitos diarios: levantarse cada día a la misma hora, cuidar la higiene, respetar los horarios de las comidas y de trabajo, fijarse unas responsabilidades y objetivos en las tareas del hogar o los estudios, dedicar un tiempo al ocio, practicar deporte o bien hacer actividades en familia para mejorar la comunicación.

En cuanto a las sustancias, San Pedro reconoce que una de las que más preocupa es el alcohol. En algunos casos no es la droga principal, pero sí que es muy accesible. Desde el lunes, además, también están abiertas las terrazas.

No obstante, apunta, otro de los problemas por los que les están consultando en estos días es el aumento a las adicciones a las pantallas y al juego on line. Es un tema que preocupa mucho a los padres. En este sentido, explica, es crucial que los progenitores también revisen lo que muestran a los hijos y cómo es su propio consumo.

«La sustancia no se olvida»

Por lo pronto Laura dice que está más tranquila desde que se permitió salir a los niños. «Mi hijo es mi gran motivación, estoy luchando por él y ahora estoy en un buen momento, aunque la sustancia nunca se te olvide». Dice que le afecta la falta de libertad, pero explica que ya ha vivido una situación parecida durante temporadas en su recuperación, cuando su padre, que también participaba en el grupo para familiares, tenía que acompañarla 24 horas a todas partes para evitar que consumiera. «Haber tenido esa experiencia me ha ayudado a entender mejor esta situación», recuerda.

Las reuniones de Alcohólicos Anónimos, por vídeollamada

Jesús es el coordinador de Alcohólicos Anónimos de Tarragona y explica que desde que comenzó el confinamiento han tenido que hacer un esfuerzo para poder mantener la actividad que les caracteriza: las reuniones de grupo, que desde entonces han estado realizando por medio de vídeoconferencias.
 

Jesús explica que el confinamiento es una situación de riesgo para los alcohólicos, por lo que contar con alguien que ha estado en su misma situación puede ser de mucha ayuda. «Te puede dar la tranquilidad que evite que te tomes una copa», explica.

El alcohol, además, está fácilmente disponible, valga decir como ejemplo que las compras de cerveza en supermercados aumentaron un 86,5% en la semana del 6 al 12 de abril; las de vino, un 73,4%, y las de bebidas espirituosas, un 93,4% respecto a la misma semana de 2019, según datos del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. Ahora, además, abren las terrazas.

Y aunque los grupos siguen funcionando, la asociación continúa abierta también para las personas que nunca han acudido a uno. En la provincia de Tarragona el teléfono en el que atienden es el 606586270. Hay grupos funcionando en ocho localidades.

«Queremos que la gente que lo necesita sepa que estamos aquí, que sabemos por lo que están pasando y que hay grupos que siguen reuniéndose todos los días, incluso los festivos», apunta Jesús. 

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