Este sitio web puede utilizar algunas "cookies" para mejorar su experiencia de navegación. Por favor, antes de continuar en nuestro sitio web, le recomendamos que lea la política de cookies.

Escola Sant Rafael: clases con buena madera

Educación especial. Tres aulas del centro tarraconense ganan un premio por su dragón adaptado

NORIÁN MUÑOZ

Whatsapp
El taller de carpintería. FOTO: FABIÁN ACIDRES

El taller de carpintería. FOTO: FABIÁN ACIDRES

En el Col·legi Públic d’Educació Especial Sant Rafael de la Diputació de Tarragona, Sant Jordi hace tiempo que ha dejado de ser un día señalado para convertirse en un acontecimiento que se prepara durante todo el año.

No obstante, el punto culminante llegó el año pasado, cuando pudieron estrenar un Drac adaptado, diseñado y fabricado íntegramente en la escuela. El elemento festivo, y, sobre todo, su proceso de construcción, les hicieron acreedores del premio Josep Vives Ciurana que entrega el Ayuntamiento de Tarragona a las mejores experiencias educativas de la ciudad en la categoría de Educación Especial.

La verdad es que, visto de cerca, el dragón de madera (que cuidan como la joya que es) es de una factura perfecta y está lleno de detalles. Realizado con una madera ligera, tiene ruedas que permiten que una persona con limitaciones en la movilidad pueda manejarlo con facilidad. La cabeza también se mueve y tiene luces en la boca.

Y, aunque el Drac está pensado para que pueda moverlo cualquiera, lo cierto es que para las ocasiones especiales tiene un portador, Guillem (en la foto), para quien han confeccionado un traje expresamente. Reconoce que lo lleva con orgullo porque les dio «mucho trabajo».

Trabajo en equipo al cuadrado

Pero más allá del Drac como tal, lo realmente relevante fue el proceso de su construcción en el que participaron dos clases de alumnos de primaria de la escuela, el Aula Llevant y el Aula Tramuntana, junto con el Taller de Fusteria.

En total, fueron ocho alumnos de cada clase, cada uno a su ritmo y de acuerdo a sus habilidades. Todos han recortado, pegado, lijado, pintado...

Los alumnos mayores y más expertos, los de Fusteria, se convirtieron en especie de mentores de los más pequeños, lo cual también supuso un empuje de autoestima importante.

En el caso de los más pequeños, explica una de sus profesoras, Montse Abella, hay que valorar detalles que podrían parecer pequeños, pero que son de un gran valor, como que algunos niños tienen grandes dificultades para tratar con personas fuera de su círculo más cercano y, sin embargo, en este caso, trabajaron muy a gusto con otros alumnos.

El Drac, además, no sería lo que es si no estuviera acompañado durante la representación por el resto de personajes de la leyenda que ensayan a conciencia para la ocasión.

La figura, incluso, tiene una canción propia que fue compuesta por Ricardo Alba, profesor de la Escola Municipal de Música de Tarragona, quien ofrece sesiones semanales en el Sant Rafael en el marco del proyecto MiraSona. La canción, además, es interpretada por el grupo de grallers y timbalers del colegio.

La idea es que cada año la leyenda crezca un poco más. Además del Drac ya contaban con un caballo de madera para Sant Jordi, así como una espada. Este año se disponen a confeccionar un escudo.

El taller de las maravillas

Cuando se llega al taller donde se confeccionó el Drac, lo primero que llama la atención es el olor a serrín y las herramientas colgadas en perfecta simetría. Aquí estudian ocho jóvenes, seis chicos y dos chicas, y les encontramos concentrados trabajando al milímetro en diferentes proyectos en función del curso en el que se encuentran. Hay quien está haciendo un tren de juguete o una jaula -como si del taller de Gepetto en Pinocho se tratara- y otros están enfrascados en la confección de una mesita con cajones.

Además, más allá de estos trabajos creativos, el taller se ocupa de dar mantenimiento a todos los elementos de madera de la escuela, tal como explica su responsable, Carles Gasó, mientras señala una puerta que acaban de reparar.

La mayoría de los alumnos ya han comenzado a hacer prácticas externas, algunos en sus respectivos ayuntamientos y otras en mueblerías. Hay quien está repitiendo porque en la empresa están muy contentos su trabajo. Seguro que la experiencia con el trabajo en equipo tiene algo que ver.

Temas

Comentarios

Lea También