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'España es la nueva Turquía'

«Aquí lo dejo». Más de 700 personas llenan la URV para escuchar al abogado de Puigdemont, Gonzalo Boye, y al letrado vallense Cèsar Puig

Octavi Saumell

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La charla de Cèsar Puig y Gonzalo Boye dejó pequeño el Aula Magna del Campus Catalunya. FOTO: Pere Ferré

La charla de Cèsar Puig y Gonzalo Boye dejó pequeño el Aula Magna del Campus Catalunya. FOTO: Pere Ferré

El independentismo se dio ayer todo un baño de optimismo y de reivindicación en Tarragona. En una plaza complicada para el soberanismo, la charla que ofrecieron en el Aula Magna del Campus Catalunya el exsecretario general del Departament d’Interior de la Generalitat, Cèsar Puig, y el coordinador de la defensa legal de Carles Puigdemont, Gonzalo Boye, fue todo un rearme de moral para un bloque que, a las puertas del inminente juicio a los políticos presos, no pasa por su mejor momento, con una evidente división entre Junts per Catalunya, ERC y CUP que no hace prever que la legislatura en el Parlament de Catalunya se alargue por demasiado tiempo. 
Las palabras de Puig y Boye, sin embargo, revitalizaron el ánimo de los más de 700 asistentes que dejaron pequeño el emplazamiento de la URV en el acto organizado por la ANC, Òmnium Cultural y Juristes per la República. El más aplaudido fue el vallense, a quien la Fiscalía solicita 11 años de cárcel tras acusarle de un presunto delito de rebelión. «Tengo la conciencia muy tranquila, estoy muy satisfecho de lo que he hecho y cada día duermo plácidamente. No sé si los que hacen informes a dedo pueden decir lo mismo», indicó Puig, visiblemente emocionado. 

«Los magistrados actúan como el Tribunal de Orden Público del franquismo»
Cèsar Puig, exsecretario general Interior
 

El abogado de la capital del Alt Camp, muy conocido en todo el territorio, sabe que en los próximos meses «todos nos jugamos nuestra libertad», y critica que  el Estado español «pese a que se llena la boca defendiendo la ley, lo cierto es que no cree en su propio poder judicial». 
«¿Por qué a nosotros nos llevan directamente ante la Audiencia Nacional y a los presos políticos y a los exiliados ante el Tribunal Supremo? Pues porque saben que son magistrados que son fieles a su ideología», detalló Puig, a la vez que recordó que «en 2005 el Código Penal eliminó que convocar un referéndum fuera un delito, pero ahora actúan como el Tribunal de Orden Público del Franquismo». 

«Se ponen las manos a la cabeza»
De manera más entusiasta se expresó Gonzalo Boye, quien desde el primer momento se metió al público en el bolsillo con su vehemencia contra el Estado. «España está a la altura de Polonia y Turquía», indicó el letrado del exPresident, quien comparó al Estado con el nazismo y fascismo «en su defensa del artículo 2 de la Constitución, que es el referente a la indisoluble unidad de la nación española». 

«Necesitamos tiempo, paciencia y trabajo, pero todo esto lo ganaremos en Europa»
Gonzalo Boye, abogado Carles Puigdemont


Boye enfatizó que «necesitamos tiempo, paciencia y trabajo, pero todo esto lo ganaremos en Europa» y narró que, a lo largo de los últimos doce meses, «los abogados de Bélgica y de Alemania se ponen las manos en la cabeza cuando leen los relatos del juez Llarena». 

«Me dicen, muy bien, ahora bromas aparte, ¿dónde están los hechos probados?», explicó Boye, quien se muestra «muy optimista» de cara al futuro. «En los países democráticos, la justicia es muy previsible, no como en España», a la vez que reveló que el papel que juegan los políticos en el extranjero «es clave, junto al de los presos. Necesitamos una sentencia en firme, que seguro que será condenatoria, para poder ir a Europa», y lo ejemplarizó con el hecho de que «nadie va a casa de la suegra a intentar convencerla. Y aquí lo dejo». 

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