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Espimsa flexibilizará los contratos para llenar los locales vacíos del Mercat de TGN

La previsión es sacar a licitación las paradas durante el segundo trimestre de este año. La empresa mejorará las condiciones para que abrir un negocio resulte más atractivo

CARLA POMEROL

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Una de las paradas vacías, ubicada detrás del Bar Colón. FOTO: ALFREDO GONZÁLEZEN LA PLANTA BAJA HAY DOS LOCALES VACÍOS FUERA Y CUATRO DENTRO. FOTO: A. GONZÁLEZ

Una de las paradas vacías, ubicada detrás del Bar Colón. FOTO: ALFREDO GONZÁLEZEN LA PLANTA BAJA HAY DOS LOCALES VACÍOS FUERA Y CUATRO DENTRO. FOTO: A. GONZÁLEZ

El objetivo de la empresa municipal encargada de gestionar el Mercat Central es claro: quiere llenar todas las paradas y locales del equipamiento que hoy en día siguen vacíos cuatro años después de la inauguración del equipamiento. Para ello, Espimsa estudia la idea de hacer contratos «más relajados». Es decir, que las cesiones de uso no sean para tantos años. De esta manera, adquirir una parada o un local en el Mercat y aventurarse en un negocio daría menos sensación de vértigo. Espimsa quiere dejar claro que se está llevando a cabo un estudio económico para asegurarse de que este cambio no suponga un agravio comparativo respecto a los paradistas y empresarios que ya están en el equipamiento desde el primer día.

Espimsa trabaja para poder sacar a licitación las paradas y los locales vacíos del equipamiento lo antes posible. La previsión es hacerlo durante el segundo trimestre de este año. Cabe recordar que, desde marzo de 2017, cuando se inauguró el nuevo Mercat, se han sacado a licitación las paradas vacías en dos ocasiones. El resultado en ambos casos ha sido positivo porque nunca ha quedado el concurso desierto completamente. La primera vez se adjudicaron dos paradas y, en la segunda, una. El presidente de Espimsa, Dídac Nadal, asegura al Diari que la previsión es licitar las paradas que todavía no están ocupadas a lo largo del segundo trimestre de este año. Se está trabajando en el expediente administrativo.

El Mercat Central se divide en dos plantas. La primera está formada por 48 paradas, de las cuales tres están vacías. Una es La Teca i la Meca, que se reubicará donde está la báscula y seguirá como espacio de degustaciones y promociones. La segunda parada vacía es la número 29, ubicada detrás del Bar Colón. Finalmente, el tercer estand sin ocupar es el que se encuentra delante de Carns Bertran, que está afectado por un litigio y, por lo tanto, no saldrá a licitación por el momento.

Por otro lado, en la planta baja, donde está el Mercadona, hay dos locales grandes vacíos al exterior –delante de la tienda Veritas– y cuatro pequeños en el interior, delante del supermercado.

Espimsa tiene la intención de llenar todos los locales antes de acabar el año. Por eso, los técnicos están estudiando la posibilidad de «relajar» las condiciones de las concesiones. Dídac Nadal, presidente de la empresa pública que gestiona el Mercat Central, explica que «hasta el momento, los contratos eran extremadamente rigurosos. Nos hemos dado cuenta de que jurídicamente cabría la posibilidad de que las cesiones de uso fueran por un plazo más corto de tiempo, lo que daría opción a que nuevos empresarios no se vean obligados a concesiones de 50 años, tal como ahora está regulado». Desde Espimsa prefieren no aventurarse ni concretar condiciones, pero hablan de cesiones de un año, por ejemplo. En el caso de Torreforta, que la licitación salió hace diez días, el plazo es de cinco años, con opción a prorrogarse otros cinco.

Hasta el momento, el precio que deben pagar los interesados en abrir una parada en el Mercat Central es de 7.800 euros el metro cuadrado, con una concesión administrativa de 50 años.

En la planta baja hay dos locales vacíos fuera y cuatro dentro. FOTO: A. González

Las nuevas medidas deben estudiarse a fondo, ya que la empresa quiere asegurarse de que no haya un agravio comparativo con el resto de paradistas. «Yo creo que no será el caso, teniendo en cuenta de que todos los actores implicados en el Mercat Central queremos que esté lleno, que haya dinamismo», añade Nadal. Espimsa es consciente de que los seis locales ubicados en la planta baja serán los más complicados de ocupar. El tema les preocupa. «Referente a las paradas de arriba, ya se han puesto algunas personas en contacto con nosotros mostrando interés», añade Nadal.

La empresa municipal no tiene preferencia en el tipo de actividad que se ponga en marcha en estos espacios. «El reglamento de mercados establece el tipo de negocio que se puede llevar a cabo. Todas las actividades serán admitidas. Para nosotros es importante que quien aterrice aquí tenga un cierto vínculo con el Mercat. Que lo que haga no solo sea bueno para su negocio, sino que genere algún tipo de beneficio en la dinámica del equipamiento», explica Nadal.

Inicialmente, el Mercat estaba diseñado para que los locales exteriores albergarán bares, restaurantes y cafeterías. «Estamos a la expectativa y somos conscientes de que, con la pandemia de la Covid-19, ha habido un bajón en el tema de restauración», explica Nadal, quien añade que «nuestra función consiste en poner las máximas facilidades posibles para que las condiciones de cesión de uso sean atractivas para los empresarios». La intención es poner fin a este bloqueo que se arrastra desde la inauguración del equipamiento.

«‘Com més serem, més riurem’»

Por su parte, Montse Bertran, presidenta de los Concessionaris del Mercat Central, opina que «lo importante es hacer lo que sea para acabar de llenar el mercado. Com més serem, més riurem», dice Bertran, quien añade que «es el momento de ser prácticos e inteligentes. La empresa debe dar las máximas facilidades para que los pequeños empresarios de la ciudad no tengan miedo a tirar adelante un negocio dentro del mercado».

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