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Tarragona Política

Eva Miguel (CUP): «No exigimos a Ricomà una desobediencia absoluta»

«El primer contacto con ERC y Comuns fue positivo. ¿Si tenemos lineas rojas? Es clave cambiar el POUM, apostar por la vivienda y no vivir de espaldas de la situación nacional»

Octavi Saumell

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La edil cupaire Eva Miguel, este viernes en la calle Santa Anna de la Part Alta. FOTO: Alba Mariné

La edil cupaire Eva Miguel, este viernes en la calle Santa Anna de la Part Alta. FOTO: Alba Mariné

La concejal de la CUP Eva Miguel participó el pasado jueves en la reunión que los cupaires mantuvieron con ERC y En Comú Podem para negociar una posible ampliación del equipo de gobierno de la Plaça de la Font. 

¿Han acercado posturas?
La reunión fue positiva, por fin nos pudimos sentar a tres bandas. Ahora debe haber más contactos para hablar sobre el programa y el posible encaje en un gobierno que ya está rodando. Hasta ayer no habíamos visto su hoja de ruta.

¿La próxima reunión será la definitiva?
Queríamos hacer otra la próxima semana, pero se nos pidió respetar los procesos internos. Hay mucho trabajo por hacer, debemos vernos el máximo número de veces posibles.  

¿Hablarán de cartapacio?
Sí, presentaremos una propuesta, mientras que ERC y En Comú Podem nos traerán un Text Refòs de su programa con nuestras peticiones.

¿Por qué la CUP quiere formar parte del gobierno?
No estamos en la mejor de las situaciones. Seríamos solo dos ediles en un gobierno en minoría. Tenemos una actitud responsable ante un momento histórico. En el anterior mandato fuimos clave para echar al PSC.  

¿Notan más oposición en los Comuns que en Esquerra?
Solo hemos tenido una reunión a tres bandas. Lo cierto es que con ERC nos hemos reunido tres veces y una con En Comú Podem. 

«No buscamos sillas, pero tenemos una actitud responsable en un momento histórico para transformar la ciudad»

Usted es arqueóloga y Laia Estrada ambientóloga y profesora. ¿Pedirán Patrimoni, Ensenyament y Medi Ambient?
No somos solo dos concejales, sino que tenemos una asamblea detrás que realiza un gran trabajo, con proyectos de ciudad. 

¿Cuáles son estos proyectos?
Tenemos las Grans Runes, temas de sanidad, de vivienda... No venimos solo a ocupar una silla. Ya hemos desenmascarado a quien estaba llevando a la ruina esta ciudad, como los Juegos del Mediterráneo.

¿Qué es lo prioritario que debe hacer el nuevo gobierno?
Ver como están las cosas, abrir cajones y generar complicidad con los técnicos. A partir de aquí marcar objetivos, calendarizarlos y evaluar su cumplimiento. 

Presentaron una batería de 59 medidas. ¿Son sine qua non?
Es un trabajo elaborado y ratificado por asamblea. Somos conscientes de que en una negociación debe poder hablarse de todo, estudiar programas y ver sus lineas rojas.  

¿Cuáles son las suyas?
Hay cuestiones claves, como la vivienda, cambiar del todo el POUM o no vivir de espaldas a la situación nacional. El Ayuntamiento debe ser claro en las cuestiones en las que la ciudadanía pide respuestas. 

¿Por qué quieren que el Ayuntamiento se persone en los altercados del 1-O?
Es una asignatura pendiente. La actitud del exalcalde fue vergonzosa. Yo sufrí todo el día en la EOI. 

Ricomà quiere cambiar el cuadro de Felipe VI por otro de menor. ¿Lo aceptarían?
No exigiremos una desobediencia absoluta, pero el cuadro debe tener una dimensión muy inferior. También debe evitar que presida el Saló de Plens.   

¿Cómo ven las primeras acciones del alcalde?
Vimos bien lo de la plataforma de Tamarit. No dejó que se alargara el tema. No estamos de acuerdo con los sueldos. Deben  tener un límite de 27.700 euros. 

¿La CUP perdería mensaje crítico entrando en el ejecutivo? 
No. Tenemos una asamblea local que nos fiscaliza. Se nos dice que solo criticamos, pero entrar en un gobierno es un reto para poder fer net del pasado.   

¿Y si están en la oposición?
Fiscalizaremos con mano tendida y puño cerrado. Facilitaremos el trabajo en los proyectos transformadores, pero evitaremos que se vuelva a la vieja política

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