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Expulsados 4 albaneses que robaron en 13 chalets durante sus 'vacaciones'

Sustraían solamente joyas y dinero, y actuaban siempre por la tarde-noche en domicilios de primera residencia
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Los detenidos habrían entrado el 13 de marzo en una chalet de la calle Alt Empordà de La Móra. Foto: Pere Ferré

Los detenidos habrían entrado el 13 de marzo en una chalet de la calle Alt Empordà de La Móra. Foto: Pere Ferré

Estaban en España gracias a un visado de turista que les permitía permanecer tres meses en el país. Sin embargo, dedicaban estas‘vacaciones’ a cometer robos en viviendas de primera residencia, a las que entraban durante la tarde-noche para sustraer joyas y dinero en efectivo. El botín lo enviaban a su país inmediatamente a través de una empresa especializada. Así lo creen los Mossos d’Esquadra, que han detenido a los cuatro miembros de la banda, que estaba asentada en Reus. Se les imputan ocho robos en la urbanización Els Hostalets Els Pallaresos, tres en Tarragona y dos en Coma-ruga. Tras pasar a disposición judicial fueron puestos en libertad con cargos. Sin embargo, al haber sido detenidos mientras tenían un visado de turista, fueron ingresados en un centro de internamiento para extranjeros pendientes de su expulsión del país.

El grupo habría llegado a Reus a principios de febrero.Tres vivían en la calle Mare de Déu del Pilar y uno, en Prat de la Riba. Durante este tiempo se habrían dedicado a cometer robos en chalets adosados o unifamiliares entrando por la primera planta. Para ello, tres de los miembros del grupo –se iban turnando– salían de sus casas sobre las cinco de la tarde y volvían alrededor de las once de la noche con el botín. Se movían en un turismo Ford Focus –que ha sido intervenido–. El modus operandi siempre era el mismo. El conductor dejaba a sus compinches en alguna urbanización del Tarragonès o Baix Penedès, y seguidamente se situaba en alguno de los accesos para realizar labores de vigilancia por si aparecía alguna patrulla policial. Al cabo de unas horas recibía un aviso y los volvía a recoger.

Una vez en casa, al cabo de unas horas, las joyas de interés eran entregadas a otra persona para que las vendiera, mientras que el resto se las quedaban. El dinero en efectivo era remitido a su país. Fuentes policiales aseguraron al Diari que al menos se tiene constancia de haberse efectuado dos envíos por importe de 5.000 euros cada uno, sin que se tenga constancia de ninguna actividad laboral remunerada. A pesar de ello, durante su estancia en España compraron herramientas, ropa y telefonía móvil, siempre pagando en efectivo. Además, disponían de un piso en alquiler y de un turismo.

Agentes adscritos al Grup de Patrimoni de la Divisió d’Investigació Criminal de los Mossos del Camp de Tarragona se hicieron cargo del caso y localizaron a los cuatro sospechosos afincados en Reus. Fueron sometidos a vigilancia y también a seguimientos.

 

La detención

Finalmente, se decidió detener a los sospechosos después de cometer uno de los delitos. Los agentes detectaron que tres de ellos –Elio M., Ferit M. y Reli G– salían del domicilio de Reus. Se dirigieron a la urbanización Masos de Coma-ruga. Los Mossos detectaron que el conductor había aparcado en un restaurante de la N-340. A las dos horas accedió a la urbanización, de la que salió al cabo de unos minutos hacia la N-340. Ante las sospechas de que hubieran podido cometer un robo, finalmente los agentes decidieron parar el vehículo a la altura de Roda de Berà. Durante el registro hallaron herramientas y guantes habitualmente usados para cometer estos hechos, pero sin botín alguno. Los investigadores sospechan que o bien los dueños todavía no se han percatado del robo o bien lo escondieron en algún punto cercano.

Posteriormente fue detenido en el domicilio Griseld K., considerado el jefe del grupo. Se les imputan 13 robos a domicilios, además de pertenencia a grupo criminal. Los agentes basan su acusación en reconocimientos fotográficos de los sospechosos y a que hay testigos que vieron el vehículo en cuestión donde se cometieron los robos.

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