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Extraer muelas en la selva del café

La fundación catalana El Sueño de la Campana espera conseguir la aportación puntual de 220 colaboradores para abrir dos consultas pediátricas en el pueblo nicaragüense de San Ramón

Natàlia Queralt

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El doctor Emilio Vives realiza una revisión bucodental en la terraza de un domicilio a una de las habitantes de San Ramón, en Nicaragua. Foto:cedida

El doctor Emilio Vives realiza una revisión bucodental en la terraza de un domicilio a una de las habitantes de San Ramón, en Nicaragua. Foto:cedida

El doctor tarraconense Emilio Vives viajó por primera vez a Nicaragua hace ocho años, como voluntario en la fundación catalana El Sueño de la Campana. Doctor en medicina y cirugía, especializado en otorrinolaringología, dedicó la mayor parte del tiempo que pasó en el país a extraer muelas, hacer revisiones bucodentales y explorar oídos y gargantas de los niños y ancianos que le visitaban en cualquier espacio improvisado como consulta médica.

Médicos solidarios

Antes de la crisis había unas 2.500 oenegés en Nicaragua, el segundo país más pobre de Centroamérica, con el permiso de Haití, según el último informe de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura. Con la crisis económica se redujo drásticamente el dinero que el Gobierno destinaba a la cooperación internacional y sólo quedaron 800 oenegés en el país. Entre ellas, El Sueño de la Campana, situada en la zona de la selva del café, en el departamento de Matagalpa, a dos días en transporte público de Managua, la capital del país.

«Sólo hay un médico otorrinolaringólogo para los casi 600.000 habitantes de Matagalpa», explica el doctor Vives, que propuso a la Fundación empezar una misión sanitaria humanitaria para atender a la población de San Ramón, en Matagalpa.

El doctor Vives y el presidente de la Fundación en Catalunya, Fernando Bermejo, juntamente con otros implicados, se pusieron manos a la obra para diseñar dos consultas pediátricas y comenzar con la recopilación del material médico necesario.

Para dar forma a la propuesta solidaria, la Fundación ha empezado una campaña para conseguir las aportaciones espontáneas de 220 colaboradores de 100 euros cada una, un 50% del importe les será devuelto en la declaración personal de la Renta. Estos 22.000 euros se destinarán íntegramente a la construcción de las dos consultas pediátricas y al envío del material médico. Además la Fundación ha habilitado la página web medicos-solidarios.blogspot.com para que los comprometidos con la causa puedan seguir el proceso de desarrollo de la iniciativa.

Aparte de la atención sanitaria que recibirán sobre todo los niños y adolescentes, el doctor Vives enfatiza también la importancia de sensibilizar a la población sobre medidas higiénicas y hábitos saludables. «La primera idea sería abrir las consultas durante tres días y contar con un pediatra y una infermera para atender a los pacientes y coordinar la llegada de los médicos que vengan a cooperar». El presidente de la Fundación y el doctor explican que cuando estuviera a punto de llegar un médico especializado por ejemplo en dermatología, los coordinadores avisarían a todas aquellas personas interesadas en ser atendidas por un médico dermatólogo.

La montaña de la Campana

El Sueño de la Campana toma su nombre de una de las montañas de San Ramón, la Campana, donde se encuentra el hotel de la oenegé. «Nuestro principal objetivo es generar trabajo digno para la población nicaragüense». Mercè Rota es miembro de la Fundación desde los inicios e insiste en que las taeras asistenciales son necesarias, pero aún lo es más la creación de puestos de trabajo dignos que proporcionen autosuficiencia a la zona.

Hace más de diez años, la Fundación compró un terreno en la pequeña montaña de la Campana con la idea de abrir un hotel. En menos de un año y medio, el hotel estaba construido y en pleno funcionamiemto. Hace cuatro años construyeron un «rancho», una especie de bar-restaurante cercano al hotel que elaboró probablemente las primeras pizzas de San Ramón. Ambas iniciativas proporcionan trabajo a 50 nicaragüenses y abren las puertas a los voluntarios que llegan de todo el mundo dispuestos a cooperar. «Alojarse en el hotel es otra manera de contribuir a la mejora de la comunidad», explica Fernando Bermejo, el presidente de la Fundación en Catalunya. Bermejo señala el turismo responsable como otra manera de viajar y cooperar, porque todos los ingresos van destinados a los trabajadores nicaragüenses del hotel.

Café y sanidad

De noviembre a enero, desde los abuelos hasta los nietos se desplazan a las plantaciones de café de los tierratenientes para trabajar en el corte. Aun ganando algo de dinero, para la mayoría de la población la sanidad privada es inalcanzable y la pública no es suficiente en una región, Matagalpa, donde sólo hay un otorrinolaringólogo y ningún pediatra para 600.000 habitantes.

Las 220 aportaciones de los colaboradores servirán para construir dos consultas pediátricas y mejorar la atención médica en un lugar donde la Fundación, la escuela o el porche del vecino son válidos para extraer una muela o hacer una revisión bucodental.

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