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FOTOGALERÍA: el pastel más efímero de Santa Tecla

1.800 personas se comen el Pastís del Braç de Santa Tecla en la Plaça de la Font en cuestión de 30 minutos

Carla Pomerol

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FOTO: Pere Ferré

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Juan Carlos llevaba casi tres horas esperando el momento más dulce de la semana. A las cuatro de la tarde ya estaba plantado en el vestíbulo del Teatre Tarragona para hacerse con los tíquets del Pastís del Braç de Santa Tecla.

Unos minutos más tarde, llegaban sus hijas y su mujer. Y juntos volaron dirección Plaça de la Font. No fue hasta las siete en punto cuando se dio el pistoletazo de salida. Cerca de dos mil tarraconenses pudieron degustar el pastel, hecho de biscuit y nata. «Para nosotros es una tradición. Venimos cada año y muy pronto. No nos gusta hacer cola ni esperar. Estamos en el paro desde hace tiempo y tenemos todo el tiempo del mundo», decían Juan Carlos y su mujer Conchi.

Se tracta de un acto que hace 17 años que se celebra. La idea surgió cuando un grupo de pasteleros quiso participar en las Festes de Santa Tecla. Empezaron doce y, ahora, –con la crisis de por medio– ya son cinco las pastelerías implicadas. Esta tarde,  la Plaça de la Font se inundó de trozos de pastel. Un total de 1.800 raciones o, lo que es lo mismo, 75 metros o 300 brazos de gitano de nata. Era el sueño de cualquiera.

«Es una manera de agradecer a los clientes su compra diaria. También a los que no lo son. Les animamos a comprar pastelería artesana», explicaba Josep González, presidente del Gremi de Pastissers Artesans de Tarragona, quien añadía que «cada vez hay más pastelería basura, esa que está llena de polvos».

30 minutos más tarde aquel longevo Braç ya había desaparecido de la mesa y estaba paladeándose en la boca de los tarraconenses que ayer aguantaron estoicamente la cola para saborear una ración de la tarta.

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