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Francesc es voluntario en Tarragona: "Te sorprende ver cómo afrontan su situación con una sonrisa"

Francesc, estudiante, se estrenó hace unos meses como voluntario en un comedor social. Dice que de los trabajos que ha hecho, éste 'es el que más sentido tiene'

Norián Muñoz

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Francesc Bermúdez en Taula Amiga, donde además de gestionar el comedor entregan alimentos.Foto: lluís milián

Francesc Bermúdez en Taula Amiga, donde además de gestionar el comedor entregan alimentos.Foto: lluís milián

Francesc Bermúdez tiene 28 años y estudia segundo curso de Integración Social en el Institut Obert de Catalunya. Hace pocos meses comenzó a trabajar como voluntario en el comedor social Taula Amiga, de la fundación Formació i Treball. De sus primeras experiencias tal vez lo que más le sorprende es la actitud de muchas personas que, a pesar de pasar por dificultades apremiantes, «son capaces de llevar su situación con una sonrisa. Piensas: ‘yo en su situación no sé si podría’». El comedor social, que funciona con el soporte del Institut Municipal de Serveis Socials, sirvió el año pasado 40.691 menús, 22.340 de ellos en el comedor y 18.351 para llevar. Fueron casi el doble que el año anterior.

Francesc acude al comedor dos días a la semana, uno para repartir las cestas a las familias que deriva servicios sociales y otro para trabajar en el comedor. La experiencia aquí le ha permitido ver de cerca lo que llaman nueva pobreza, porque si bien es cierto que entre quienes comen en el comedor hay personas sin hogar, también hay otros perfiles, como los de las familias autóctonas que se acercan con más pudor a buscar la comida para cocinarla ellos mismos. «Cuando les ves llegar te preguntas: ¿Cómo hemos podido llegar hasta aquí?», relata, a la par que reconoce que no es fácil sustraerse a la frustración, a la impotencia, cuando hay mucha necesidad y hay que administrar los alimentos que hay.

 

Dignidad ante todo

Pero, se trate de unos o de otros, este voluntario valora sobre todo los esfuerzos por preservar la dignidad de los usuarios. «El comedor parece un restaurante, el trato es cercano, la comida está buena, hay mucha complicidad...».

Y también tienen un perfil muy variado sus compañeros voluntarios: un señor mayor parado de larga duración, una señora ama de casa, una joven embarazada, estudiantes como él...

Francesc está en el paro y su familia y sus amigos ven con muy buenos ojos esta colaboración. «He tenido muchos trabajos, pero de todos, éste es el que más sentido tiene», comenta.

Una de las principales recompensas, apunta, es la interacción con los usuarios, alguna broma compartida y una palabra, ‘gracias’, dicha de manera bien sentida.

Para quienes están pensando en ofrecerse como voluntarios pero no se atreven porque no saben si tendrán los conocimientos, la templanza o si serán capaces de estar a la altura, explica que en entidades como la suya hay profesionales que siempre están al lado de los voluntarios. Cada quien, apunta, puede llegar hasta donde quiera, «hay voluntarios que sólo están en la cocina y todos hacen mucha falta», relata. «Es tu manera de poner tu granito de arena para cambiar una situación con la que no estás de acuerdo», resume.

Tanto Formació iTreball, donde es voluntario Francesc, como las entidades que figuran en el listado, forman parte de la Federació Catalana de Voluntariat Social (www.voluntaris.cat). Una de sus funciones es guiar e informar a los potenciales voluntarios. Una buena oportunidad para conocer la labor que realizan las entidades en el territorio será el ‘Tast social’, una feria que se realizará el próximo 10 de junio en Tarragona.

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