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Frenazo imprevisto a las prácticas de los estudiantes universitarios

Los estudiantes de la universidad viven distintas situaciones dentro del parón inesperado por el coronavirus

JUANFRAN MORENO MARCELO

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Frenazo imprevisto a las prácticas de los estudiantes universitarios

Frenazo imprevisto a las prácticas de los estudiantes universitarios

El 10 de marzo las universidades anunciaban la suspensión de las prácticas asistenciales en el sistema sanitario catalán. Fue una de las primeras medidas que se tomó ante la amenaza del coronavirus que ya daba sus primeros índices de crecimiento mayúsculo en España. Esta primera acción dio paso a una medida mucho más drástica y que ha provocado que la mayoría de los estudiantes se hayan quedado de momento sin poder realizar prácticas, sea cual sea el contexto en el que se están desarrollando.

El futuro de estas es incierto en estos momentos, puesto que a corto plazo los estudiantes no tienen claro cuándo acabarán sus prácticas.

Ignacio Martín es un estudiante de Máster de Ingeniería Industrial que estaba cursando sus prácticas extracurriculares en Clariant, multinacional fabricante de productos químicos para diferentes áreas industriales. Allí llevaba desde noviembre y ahora ha visto como todo se ha visto interrumpido sin previo aviso. «El jueves, en el momento en el que se empiezan a extender las medidas para evitar la propagación del coronavirus, nos dicen que todos los estudiantes de prácticas nos tenemos que ir a casa y el viernes ya no fuimos», asegura el futuro ingeniero industrial.

En todo caso, Martín no ha suspendido de manera absoluta las prácticas, ya que realiza una pequeña parte de ellas desde casa, aunque siempre dentro de lo posible. «Mi trabajo debería seguir cumpliendo unos plazos determinados y frente a esto no se puede hacer. Yo les comenté a los responsables si podría llevarme faena a casa para ir avanzando en el proyecto. No va a ser posible, ya que en casa no puedo tener las herramientas necesarias para ello, así que ahora solo podré avanzar una pequeña parte del proyecto».

La solución que propone a nivel personal para la finalización de sus prácticas es la siguiente: «Lo ideal en mi caso sería que todo este tiempo que esté parado se sume a la fecha de término de las prácticas».

Suspensión inesperada

Un caso similar es el de Laura Sánchez, estudiante del Máster de Psicología General Sanitaria de la URV, que se encontraba realizando sus prácticas en la Fundació Pere Mata y que ha visto como estas han quedado suspendidas.

En su caso, ya hace días que conoce la suspensión, ya que sus prácticas pertenecen al sistema sanitario catalán, las primeras que fueron suspendidas hace ya más de 15 días (10 de marzo). «No me esperaba que se pudieran suspender las prácticas. En las prácticas hablábamos sobre el coronavirus pero no pensábamos que iba a tener tales consecuencias. Conforme iban pasando los días sí que empezamos a hablar más seriamente de esto y se planteó la idea de cancelar las prácticas. Al final recibí un mensaje formal en el que se cancelaban», explica Sánchez.

No obstante, la estudiante de psicología afronta con optimismo el futuro de sus prácticas, aunque no niega que no puede estar del todo tranquila con su situación académica: «Lo llevo bastante bien porque sé que se va a retomar, pero sí que es verdad que tengo mucha incertidumbre ya que han dicho que se va a solucionar pero no han dicho cómo ni cuándo».

El caso de Josselyn Sarango, estudiante de Ingeniera Química, es muy distinto. Ella sí que está pudiendo realizar sus prácticas de manera no presencial, ya que Freshly Cosmetics sí que le ha permitido realizarlas desde casa. Tras un mes y medio en la empresa reusense, la estudiante de la URV no va a ver alterada su hoja de ruta académica. «Trabajo en el área de Product Development. Realizo labores bastante variadas, desde briefings, formulaciones, y creación de contenido técnico de la web hasta la gestión de proyectos de nuevos productos en todo su desarrollo». Todas estas funciones las puede realizar desde casa, algo que ha resultado clave para no tener que suspender sus prácticas por completo como la mayoría de estudiantes.

Eso no quita que eche de menos realizar las prácticas de manera presencial, como hasta ahora había hecho: «Aunque sea un trabajo que se pueda desarrollar desde casa, en mi caso prefiero mil veces la oficina. Gozas de muchos espacios, tanto para el trabajo personal como en equipo. Además, pese a todo los nuevos medios de comunicación que existen, yo sigo prefiriendo el cara a cara».

Enfermerías, caso distinto

El caso de Meritxell López, estudiante de cuarto de enfermería en la URV, es totalmente distinto al de los demás. Ha estado haciendo prácticas en el Hospital Joan XXIII hasta que el 10 de marzo se las suspendieron. Sin embargo, ella tiene claro que quiere ayudar y por ello ha rellenado un formulario que tiene como objetivo el poder volver al hospital en breve. El motivo es claro: «No me voy a quedar en casa mirando si puedo hacer algo más por los demás».

La estudiante de El Morell no le da importancia a este gran detalle e incluso realza que es una actitud para nada extraña. «Más de la mitad de los estudiantes de enfermería a los que nos cancelaron las prácticas hemos firmado el formulario de voluntarios para poder echar una mano cuanto antes», explica la estudiante de enfermería.

El futuro académico preocupa. La mayoría de los estudiantes que estaban realizando sus prácticas se han encontrado con un parón inesperado. De momento no hay soluciones, como en muchos contextos de la sociedad. Cuando pase la pesadilla del coronavirus habrá tiempo de soluciones. No será fácil, puesto que las incertidumbres son muchas.

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