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Tarragona Frente común contra Franco en Tarragona

Frente común contra Franco en Tarragona

Los partidos del Saló de Plens se oponen a la llegada a la ciudad de la fundación que exalta la figura del dictador. El PDeCAT pide un informe legal para evitarlo y ERC exige una Junta de Portaveus para declararla ‘entidad non grata’

Octavi Saumell

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El Ayuntamiento de Tarragona se opone a la llegada de la Fundación Nacional Francisco Franco a la ciudad. La mayoría de formaciones con representación en la Plaça de la Font exige al Gobierno Central que trabaje para la ilegalización de esta entidad, fundada un año después del fallecimiento del dictador para exaltar su figura, y que, a día de hoy, únicamente está ubicada en Madrid. La pasada semana, sin embargo, el presidente de la fundación –Juan Chicharro– anunció su voluntad para «expandirse» por Catalunya, con la previsión de apertura de nuevas sedes en Barcelona, Lleida y Tarragona. 

Este anuncio no ha gustado a los partidos del Saló de Plens. Las dos primeras formaciones en reaccionar son ERC y la CUP, que quieren que la administración municipal se posicione formalmente contra el aterrizaje de la entidad en la ciudad. ERC, de hecho, pide una Junta de Portaveus urgente para «emitir una declaración institucional» para que sea una entidad non grata, según indica el portavoz independentista, Pau Ricomà, quien remarca que se trata de una asociación «que hace apología del totalitarismo, el fascismo y que promueve valores contrarios a la democracia». Por ello, el republicano considera que al Ayuntamiento «no le puede temblar la mano para manifestar que es una fundación que no es bienvenida a nuestra ciudad». 

La CUP, por su parte, quiere presentar una moción en el próximo pleno para rechazar la llegada de la entidad, si bien su portavoz    –Laia Estrada– no cierra la puerta a la posibilidad propuesta por Esquerra. «Alguna cosa debe hacerse, no podemos permitir que se instalen en Tarragona», afirmó ayer la edil cupaire. El PDeCAT, por su parte, solicita a los servicios jurídicos de la administración municipal «que estudien todas las vías legales para impedir su llegada», según indicó ayer Dídac Nadal.   

«Matar moscas a cañonazos»
Desde el equipo de gobierno, Begoña Floria (PSC) asegura que su formación «está en contra» del aterrizaje en Tarragona de la fundación. «Debería estar ilegalizada, no la queremos en la ciudad», afirma la representante socialista, quien duda sobre la fórmula para canalizar este rechazo. «Lo que quieren es publicidad, y no sé si convocar una junta de portavoces sería matar moscas a cañonazos», añade la edil del PSC. 

Más ambiguo se muestra José Luis Martín (PP). «No compartimos la ideología ni el objetivo de la fundación, pero declararla persona non grata no serviría para nada. El Ayuntamiento no tiene competencias y solo les daríamos publicidad gratuita», indica.

Rubén Viñuales (Cs) está a favor de rechazar la llegada de la asociación a Tarragona, y critica que «ahora quieren venir a Catalunya por la situación política, y para tensar más la situación». De manera parecida se expresa Arga Sentís (ICV), quien advierte de que «a veces, dar relevancia a estas cosas aún es peor, porque les hacemos publicidad». Josep Maria Prats (Units) asegura que «debemos defender la democracia frente al fascismo», mientras que la independiente Beatriz Pérez apuesta por pedir al Congreso una modificación de la Ley de Memoria Histórica para «ilegalizar» a la polémica entidad. 

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