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Hallan parte de una terma romana en la calle la Nau

Los trabajadores han localizado nuevos tramos de las estructuras durante las obras para la instalación de servicios 

Àngel Juanpere

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La arqueóloga inspeccionando ayer la zona del nuevo hallazgo.  FOTO: pere ferré

La arqueóloga inspeccionando ayer la zona del nuevo hallazgo. FOTO: pere ferré

Los trabajos que se realizan en la calle la Nau, en la Part Alta de Tarragona, han puesto al descubierto nuevos restos romanos. Estos serían complementarios a los hallados en el año 2010 en la parte contraria de dicha vía, cuando fueron descubiertas unas termas que datarían de finales del siglo V o de inicios del VI, según han confirmado al Diari fuentes municipales.

Las obras en esta calle comenzaron antes de Navidad. Consisten en el soterramiento de varios servicios. Esta semana, los trabajadores han encontrado, a la altura de la confluencia con la calle De la Destral, unos restos que parecían antiguos. Los arqueólogos han determinado que se trata de tramos nuevos de las estructuras de un espacio termal de la época tardoantigua –que reaprovechaba las estructuras de la plaza de representación del Fòrum–, que se localizaron en 2010 durante los trabajos para convertir dicha calle en peatonal.

Restos romanos hallados durante las obras que se hicieron en la calle durante el año 2010. FOTO: pere ferré

Tras el descubrimiento, los operarios detuvieron los trabajos y los arqueólogos están documentando el hallazgo. Cuando esté terminada esta fase, los obreros taparán los restos romanos y reemprenderán las obras.

La gran plaza

Esta zona de la Part Alta correspondió durante varios siglos a la gran plaza de representación de Tarraco. Las termas se habrían construido cuando este escenario cayó en desuso y la segunda terraza de la ciudad romana empezó a ser ocupada como zona de hábitat. Una primera datación apuntaba hacia finales del siglo V o inicios del VI.

A poco más de un metro de profundidad se aprecia el hipocausto –sistema de calefacción–, así como el revestimiento de paredes y el pavimento de opus signinum del suelo –mortero de cal y arena mezcladas con pequeños fragmentos de roca silícea–. Unos días antes del hallazgo se localizó en el centro de la calle un pavimento idéntico al aparecido en las termas y, adosadas a las fachadas, en dos puntos equidistantes, se observa la impronta de dos bloques de piedra de las mismas características de las paredes de las termas excavadas por los arqueólogos.

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