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¿Hay solución a los atascos del cole?

En Tarragona, algunos vecinos proponen convertir en carril de carga y descarga el tramo de Rovira i Virgili que comparten las Carmelitas y las Dominicas. También quieren rebajas en los parkings

Xavier Fernández

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El caos se apodera cada mañana y cada tarde de la calle Estanislau Figueras, junto a los colegios de las Dominicas y las Carmelitas. Foto: Lluís Milián

El caos se apodera cada mañana y cada tarde de la calle Estanislau Figueras, junto a los colegios de las Dominicas y las Carmelitas. Foto: Lluís Milián

Evitar –o al menos minimizar– los atascos que se producen cada mañana y cada tarde en torno a los colegios de Tarragona es una misión difícil, pero no imposible. Diversos tarraconenses proponen en las redes soluciones muy concretas. Otras ciudades ya aplican medidas. Y la tecnología actual facilita un cambio en los hábitos de vida.

Jordi sugiere eliminar la zona azul del tramo deRovira i Virgili en que se sitúan los colegios de las Dominicas y las Carmelitas y convertirla en zona de carga y descarga para que los padres que van a dejar o recoger a los niños puedan aparcar tranquilamente.

Diversos internautas apuestan por abaratar los precios de los párkings cercanos a los colegios. El aparcamiento de la Rambla Nova(situado a apenas 100 metros de las Dominicas, las Carmelitas y las Teresianas) cuesta 0,04 euros el minuto. Dejar el coche 20 minutos cada mañana y cada tarde cuesta 8 euros semana. El párking Torroja (a 500 metros del Lestonnac)y los dos de la Avenida Catalunya (a 200 metros del Sant Pau) salen a 0,03 euros minuto: 6 euros/semana.

Zona azul gratis

La zona azul podría ser gratis los primeros quince minutos o en un determinado horario. Hay ejemplos. Enfrente de cuatro colegios de Vigo, el Ayuntamiento impide el estacionamiento en doble fila en horas escolares, pero deja libre –y gratuita– toda la zona azul circundante para que los padres dejen el coche un rato.

Toni defiende que «un monitor de la escuela en cuestión abra las puertas quince o veinte minutos antes, los padres paren justo en la puerta y dejen al niño. Por la tarde, el proceso inverso. También pueden poner un autobús escolar que reparta o recoja en diversos centros. O que los padres vayan al párking. En todo caso, la Urbana debería tener mano dura con los padres, como con el resto de vecinos».

Numerosos vecinos instan en facebook a los padres a que utilicen el transporte público. La réplica es que las conexiones no son adecuadas o el trayecto se prolonga demasiado. Una madre que reside en una urbanización de Llevant considera caros los 11 euros que cuesta al año la tarjeta de bus para que los pequeños puedan cogerlo gratis todo el curso.

Otra propuesta es crear zonas seguras próximas a los colegios en los que se puedan estacionar los coches sin provocar atascos. Los niños irían andando los escasos metros que los separan del centro. Es la idea que lanza el director de la Escola Tècnica Superior d’Arquitectura. Pau de Sola-Morales aconseja dejar aparcar en la Plaça Imperial Tarraco a los padres de los alumnos de los colegios más cercanos: Sagrat Cor, Dominicas y Carmelitas.

El Ayuntamiento de Madrid ha lanzado una prueba piloto en dos centros : la iniciativa ‘Kiss and go’. Son apeaderos para que los padres dejen o recojan a los niños sin necesidad de aparcar. Los impulsores de la idea defienden que se refuerza la autonomía de los chavales que llegan a la escuela junto a los compañeros y no de mano de los padres.

De Sola-Morales crre que, a partir de los ocho o nueve años, los niños pueden ir solos al colegio. La sugerencia despierta furibundas reacciones en las redes: «Con la de pederastas, enfermos y locos que hay sueltos, YO decido cuando pueden ir solos a algún sitio. Además, está la chusma adolescente de siempre, suelta por la ciudad, atracando a críos por la calle, robándoles el dinero y el móvil», dice Ricard en facebook. «Si no hubiera tanto hijo de p... suelto así lo haríamos, pero mientras la justicia no se ponga las pilas así seguiremos», añade Rosa.

Numerosas ciudades diseñan rutas seguras desde los colegios a las paradas de autobús más próximas. Incluso pintan en el suelo huellas de pie o franjas de color para que los niños sigan el recorrido. La Dirección General de Tráfico ha habilitado la web www.caminoescolarseguro.com. En Catalunya, las competencias de tráfico están en manos de los Mossos d’Esquadra.

Apps para los padres

La tecnología facilita esos trayectos. Por ejemplo, las apps ‘trazeo’ o ‘ruta segura’ permiten marcar al niño por dónde ir y seguirle en todo momento. Unos emprendedores de Sao Paulo (Brasil) han diseñado otra app que avisa a los colegios de cuándo el padre va a llegar de manera que un responsable del centro saca al niño a la calle y se lo entrega al progenitor.

En Tarragona, los padres son los que tienen que entrar al patio de la escuela a recoger a los niños e incluso han de acudir a diversas zonas del colegio si sus hijos tienen edades diferentes y no salen por la misma puerta.

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