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«Hay una parte muy importante de la universidad invisibilizada»

Maria José Figueras, candidata a rectora de la URV, defiende un cambio de gobernanza en la universidad para que las decisiones se tomen de abajo hacia arriba y con más diálogo con las facultades

Núria Riu

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La candidata a rectora de la URV, Maria José Figueras, en el Campus Catalunya. Foto: Lluís Milián

La candidata a rectora de la URV, Maria José Figueras, en el Campus Catalunya. Foto: Lluís Milián

Maria José Figueras (Tarragona, 1956) es candidata a rectora en las elecciones de la URV del próximo 15 de mayo. Es catedrática del Departament de Ciències Mèdiques Bàsiques.

¿Por qué ha decidido dar el paso adelante?
Viene motivado por la sensación de que la universidad necesita un cambio, dado que todos los grupos de gobierno, desde que se creó esta institución, han seguido el mismo patrón. 

¿Puede concretar su apuesta por este cambio?
Planteamos un modelo que escuche iniciativas de la base y que lleguen al equipo de gobierno para que las transmita a los colectivos para que opinen. De abajo a arriba y que las iniciativas del equipo de gobierno se transmitan a los consejos de departamento y a las juntas de facultad para debatirlas. 

¿Cree que no se escucha a la comunidad universitaria?
Hay determinados sectores que creen que no se les escucha, como los representantes sindicales del profesorado. Vemos una forma autoritaria y que las propuestas no se debaten dentro del colectivo. 

¿Es un problema de los últimos cuatro años o ya viene de lejos?
Se ha agraviado cuando se han tomado decisiones que afectan a personas, lo que hace que se sientan menos valoradas. Se reestructuran los campus y las unidades de gestión y no nos dejan negociar. 

Habla de la ‘URV de tothom i per a tothom’, ¿cree que se está dejando fuera a colectivos?
Sí, tengo la sensación de que hay dos ventanillas. Una en la que se recepcionan solicitudes y la otra que no escucha. 

¿A quién no se escucha?
A los que no vienen de la misma trayectoria de los equipos de gobierno que hemos ido encadenando. ¿Por qué se ha dejado la construcción de la Facultat de Ciències de l’Educació para la última cuando uno de los edificios tenía aluminosis desde 1989? Se han priorizado todos los otros edificios cuando es un grado muy solicitado. Y ahora, antes de las elecciones, empiezan las obras con recursos propios, que no sabemos si podrán acabarse. Aquí hay quien no ha recortado y no ha pasado nada.

"Veo una universidad en la que todo el mundo pueda participar en el diseño de los grados"

Los ajustes presupuestarios no han facilitado la toma de decisiones.
No y, en este sentido, debemos felicitar a los equipos que han permitido que no lleguemos a una situación de déficit como otras universidades, pero quizás se hubiera agradecido cierto riesgo. Un ejemplo, para los servicios científico-técnicos había unas ayudas del ministerio que daban créditos a devolver a 10 años con unos intereses muy bajos y no se arriesgó. 

¿Qué URV concibe?
Veo una universidad en la que todo el mundo pueda participar en el diseño de los grados, con un representante de los estudiantes en el equipo de Gobierno, cosa que no se ha hecho nunca. Queremos que los profesores que den clases a grupos mayoritarios se les reconozca este trabajo, también a los que participan en la formación virtual o que el PAS, cuando tiene picos, se  reconozca. 

¿Es posible ponerlo en práctica?
Si hay la voluntad, los mecanismos están. No es lo mismo 50 alumnos que 150 y puedes asignar un factor de corrección en función de un número base a cada profesor. 

Se han definido cinco grandes áreas de especialización de la universidad, ¿la apuesta sigue siendo válida?
Esto ha generado ciertas ampollas en la gente. No creemos que tenga que ponerse etiquetas y que no se potencien ámbitos emergentes. Si tan solo potenciamos las áreas más productivas nos olvidamos de una parte muy importante de la universidad que está invisibilizada. 

"Hay casos, como el de la Facultat de Ciències de l’Educació, que están cerca de la morgue"

¿No cree que la especialización ha sido clave para la URV?
Trabajamos en muchos ámbitos muy pioneros, pero se han puesto etiquetas que, más que ser conciliadoras, han hecho que el valor de la otra investigación se tenga en cuenta. 

Uno de los grandes retos es el relevo generacional, ¿cómo debe afrontarse?
Haciendo un análisis serio de la situación a corto y a medio plazo de las plantillas en las facultades. A partir de esta visión global, definir las necesidades prioritarias. 

¿Hay que reformular grados?
No, hay que analizar lo que tenemos y ver los recursos disponibles. Hay casos, como el de la Facultat de Ciències de l’Educació, que están cerca de la morgue. Debemos conocer lo que hay y no apostar por el café para todos, porque si nos falla un grado como Educació, caemos todos. Todos sabemos que una parte de nuestros salarios vienen de las matrículas, por lo que no podemos perder ni un alumno.

¿Qué hacer con los grados que no tienen demanda?
Estos mismos están estudiando fórmulas para cambiar. Un ejemplo muy claro, la filología catalana. Han salido oposiciones y se ha detectado una necesidad a la que no podrá darse respuesta porque no hay suficientes filólogos. Es importante campañas de difusión más profesionalizadas. 

"Tener más autonomía territorial te permite tener más capacidad de decisión y ser más productivos"

¿Y la relación con el tejido productivo?
Estamos abiertos a muchos otros mecanismos, como impulsar una investigación que dé solución a los problemas sociales del entorno.

¿Debe reformularse la relación con el territorio?
Hay casos en los que debemos seguir trabajando, como el Campus de Terres de l’Ebre. Quizás falta alguna oferta relacionada con las necesidades propias del sector del arroz o del pescado y el marisco.

¿Qué opinión tiene sobre el proyecto liderado por la URV y la Diputació de crear una región del conocimiento?
Ya somos región del conocimiento, las asociaciones que se hicieron con el Campus d’Excel·lència deben reconducirse, porque a fin de cuentas los interlocutores son los mismos. 

¿Debe aspirarse a tener más gobernanza territorial?
Tener más autonomía territorial te permite tener más capacidad de decisión y ser más productivos.

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