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Hermán Pinedo: «Estudiaremos si quitamos las gradas de Sedassos»

El mantenimiento de los monumentos será prioritario durante los próximos cuatro años ya que, según asegura el actual concejal de Patrimoni, "no hubo voluntad política" por parte del anterior equipo de gobierno

Núria Riu

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Hermán Pinedo: «Estudiaremos si quitamos las gradas de Sedassos»

Hermán Pinedo: «Estudiaremos si quitamos las gradas de Sedassos»

Hermán Pinedo Sánchez es desde el pasado 15 de junio el concejal de Patrimoni, Joventut, Cooperació i Habitatge del Ayuntamiento de Tarragona. Graduado en Historia y activista social en la defensa de los derechos humanos, actualmente cursa un posgrado en Análisis Político en la UOC. Es miembro de Podem desde 2015.

En los últimos años se ha hablado mucho del patrimonio de Tarragona y se ha puesto en cuestión su mantenimiento. ¿Cree que realmente es así, que ha faltado más inversión?

Evidentemente ha habido una falta de voluntad política en la preocupación por el mantenimiento y la conservación del patrimonio. Es una cosa que la ciudadanía puede ver y que yo mismo he constatado.

Fue un tema de voluntad política.

Evidentemente.

¿En conseguir los recursos, en tirar adelante proyectos...?

No puede ser que haya grietas y piedras que se caigan y que nadie haya puesto una solución que no sea para después de que se hubiera caído. No hubo una prevención. 

La responsabilidad es compartida del anterior Ayuntamiento, pero también con la Generalitat e incluso podemos decir con el Estado.

Creo que la Generalitat siempre ha tendido la mano al Ayuntamiento de Tarragona. Ha habido inversiones que han podido hacerse a nivel patrimonial gracias a la Generalitat, pero sí que señalaría al anterior equipo de gobierno, que priorizó otras cuestiones en vez del patrimonio. 

Empieza una nueva etapa, ¿cómo va a revertirlo?
Principalmente deben ser cuatro años en los que no hay que hacer grandes cosas, sino preocuparnos por mantener lo que tenemos. No podemos permitir que haya unas gradas del Circ con plantas y sin mantener. Son cosas relativamente fáciles, pero al final es una cuestión de voluntad política.

¿Va a hacer una hoja de ruta para afrontarlo?
La diagnosis está hecha y contamos con un equipo de técnicos que lo conoce al dedillo. No ha querido solucionarse.

¿Por dónde empezará?
Es una pregunta muy difícil porque  hay muchas prioridades. Tenemos el Amfiteatre, la Torre del Pretori, el Circ y Muralles como cuatro grandes ejes. Hasta ahora se ha trabajado con monumentos individuales. Creo que deberíamos empezar a entenderlo como una entidad conjunta. Un parque arqueológico que no solo es la Part Alta, que va hasta el Teatre, a las Termes de Sant Miquel y la Necròpolis. También los edificios modernistas de la Rambla y la Quinta de Sant Rafael, que está abandonada. Incorporar los diferentes elementos romanos a la ciudad contemporánea y que se comprenda todo como un conjunto arqueológico.

En el primer trimestre de 2018 se detectó un desprendimiento en el Amfiteatre. ¿En qué situación se encuentra el estudio sobre la diagnosis de este monumento?
A finales de junio se elaboró un informe técnico que decía que hay elementos en el Amfiteatre que tienen carácter urgente. Se habla de muros que se están desprendiendo de la parte trasera de la basílica, hablamos de piedras de tamaño bastante importante que se están cayendo por la ladera y que hay que solucionar de forma urgente.

¿Esta diagnosis habla de una falta de mantenimiento?
Este informe habla de lo que está pasando, la interpretación que yo hago es que no ha habido voluntad política porque estas grietas no son de hace un mes, sino de hace daños. Cuando tienes los datos y no actúas sobre ellos eres responsable. Si pasan dos años y sigue así será mi responsabilidad.

¿Lo conocían?
La ciudadanía lo conoce porque se ve. Hay cosas más estructurales, pero no engañamos a nadie cuando decimos que hay piedras que se están cayendo, que hay grietas y que está sucio por la falta de mantenimiento. 

¿Qué va a hacerse con las gradas de la Plaça Sedassos?
El tema de Sedassos es complicado. Quizás el proyecto, para entender el Circ, no era el mejor.  Dicho esto, con la Generalitat y el Ayuntamiento se hizo un concurso para hacer el proyecto y se gastaron 240.000 euros. Lo que pasa es que la obra no está acabada y por ello hay la valla allí puesta. La empresa dice que sí. Posiblemente vayamos a tribunales para que determinen si la obra está acabada o no y en el caso de que no lo estuviera que se finalice según lo que se acordó.

 La actuación era reversible. Estaba previsto poder quitar las gradas.
Soy partidario de estudiarlo. No digo que vamos a mantenerla o a quitarla. Hay que valorarlo y no hay que descartar que se vaya a quitar.

¿En función de qué?
En función de cómo esté la estructura y de si afecta al yacimiento.

Si se queda, ¿qué van a hacer con el espacio: dejarlo cerrado, abrirlo a la ciudadanía?
Si no afecta al yacimiento y se mantiene la estructura tendría que verse cómo incorporamos este elemento al museo gigante que es Tarragona. Haremos un proyecto para que estas gradas tengan un sentido dentro de Tarragona. 

En todo caso, dejarlo abierto.
Por supuesto, si se dejan las gradas el objetivo es dejarlo abierto.

Los vecinos temían que sea un lugar de botellón.
Confío en la ciudadanía, por ello hace falta un proyecto para saber qué queremos hacer y que sea seguro.

¿Qué opina de la actuación que se hizo en el Teatre Romà?
E
ra necesaria. Hay gente a quien puede gustar más o menos, pero sin duda sirve para entender lo que era el teatro. Dicho esto, tenemos que aprovechar la obra para unificar patrimonialmente la Part Alta con la Part Baixa, Tabacalera y el Fòrum de la Colonia. El Teatre debe ser un proyecto que cohesione patrimonialmente la ciudad. 

Hay las Termes de Sant Miquel y la Necròpolis, ¿será un mandato en el que se van a recuperar espacios?
Hablar de tiempo es complicado, pero la intención es no hacer un proyecto a cuatro años sino que dentro de 50 años podamos decir que estamos orgullosos del patrimonio de Tarragona. A medio plazo se puede conseguir que tengamos una Tarragona patrimonialmente cohesionada, abierta a la ciudadanía, que se pueda visitar y que sea accesible.

La ruta de la Part Baixa hasta la Necròpolis es una vieja demanda que no se ha conseguido. ¿Qué ha fallado?
Cuando como político no entiendes la ciudad como un conjunto arqueológico y se interviene a cachitos pasa eso. Es una cuestión de repensar el patrimonio.

 ¿Cómo encaja el Fòrum de la Colònia en este puzzle?
Estoy muy enfadado sobre cómo está. Se ha dejado de la mano de dios. Ahora tenemos un erial allí, que no está bien museizado. Vas allí y no sabes lo que es. El Fòrum Colonial puede ser un parque, abierto incluso. Que la gente pueda ir a pasear. Una de las primeras cosas que he solucionado es la accesibilidad. El otro día había una señora en silla de ruedas y no podía subir.

¿Qué hizo?
He pedido para ya un elevador para sillas de ruedas, que es barato y puede montarse en un mes o dos.

¿La idea es solicitar a la Generalitat la gestión y que pueda reabrirse el espacio?
Es una idea que tenemos y que he hablado con el equipo de gobierno, para plantearla a la Generalitat.

El toque de alerta que ha dado Icomos sobre el estado del patrimonio de la ciudad, ¿cómo debe interpretarse? ¿Es tan solo un toque de alerta?
Ha sido un toque. Nos han dicho: tenéis un buen patrimonio pero quizás las cosas no se han hecho del todo bien. Agradecemos a Icomos las recomendaciones que ha hecho y a la ciudadanía que denuncie estas cosas. Nos comprometimos para en un corto plazo dar una solución.

¿Solucionar el mantenimiento?
Literalmente quitar los cables del agua que ahora hay o reparar las grietas que ponen en peligro al yacimiento. No se ha hecho porque no se ha querido. Mi compromiso es ni grandes inauguraciones ni grandes obras; actuaciones pequeñas que mantengan el patrimonio.

¿Qué van a hacer con el proyecto de Tabacalera?
Queremos impulsar Tabacalera como un elemento cohesionador de la ciudad, del centro con los barrios de Ponent. Vamos a valorar qué interesa urbanística, social, cultural y económicamente. 

¿Cómo valora el plan funcional que se hizo del espacio?
Creo que es positivo. Tabacalera tiene que darle una función y un sentido ya. Qué ponemos dentro hay que verlo.

El futuro MNAT estaba previsto allí. ¿Sigue adelante?
En principio sí, pero hay que valorarlo.

¿Cuándo van a decidirlo?
Esperamos poder empezar a trabajar en septiembre u octubre.

Las palomas también son una amenaza para el patrimonio. ¿Qué van a hacer?
Se tiene que hacer algo porque los excrementos son erosivos, ácidos y se comen la piedra. Haremos lo posible para que haya menos población, respetando que son seres vivos que no pueden matarse a cañonazos.

¿Seguirá adelante el proyecto para poner al descubierto la escalera romana de la Torre dels Advocats en la Antiga Audiència?
El proyecto ha salido a concurso, se abrieron las plicas y ahora esperamos el informe de la parte técnica, para conocer la experiencia de la empresa y adjudicarlo.

¿Habrá cambios en la gestión del patrimonio?
El objetivo es la gestión pública 100% y no contemplo otra opción.

¿Va a revisarse el tema de las entradas?
Va a hacerse porque quizás la oferta no está del todo bien planteada. Hay que mejorar la información, que ahora no la hay. Quizás hay que hacer bonos, y que sean más caros incluso, no me parece descabellado, pero que pueda entenderse Tarragona en su conjunto.

 ¿El servicio y la información que reciben los visitantes cómo es?
Sinceramente, mala. Me he recorrido todos los yacimientos y no se reparte información, que se entienda lo que se está viendo. La señalización no te enseña ni te hace comprender. Hay que musealizar mejor toda Tarragona.

¿Trabajando de la mano con turismo para mejorar la visita?
El turismo es una parte importante, pero debemos concebir que Tarragona como ciudad patrimonio sea para los tarraconenses. Tratar más con colegios, institutos, la universidad y colectivos que a lo mejor no se acercan al patrimonio porque lo desconocen.

 ¿Habrá cambios en Tarraco Viva?
De momento no porque es un proyecto que funciona bien y tiene sentido, pero hay que actualizar y repensar el festival.

¿Qué pasa con los trabajadores del Museu d’Història de Tarragona?
Los 42 trabajadores que me he encontrado estaban muy castigados. Les quitaron el agua, también en algunos casos la ventilación. En el Pretori están con ventiladores que se han traído ellas. No se ha preocupado nadie porque estén formados en idiomas o de informática y no se les proporciona información de los monumentos. A partir del día 1 volveremos a ponerles agua y hemos pedido camisetas nuevas porque las que tenían dan mucho calor. Pueden ser tonterías, pero que a mí me ha resultado muy sencillo conseguirlas. No somos nadie para tratarlos así.  

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