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Indignación en las tiendas del centro de TGN por una ola de amenazas de la SGAE

Al menos 12 negocios han sido advertidos de que deben pagar una mensualidad si quieren seguir poniendo música
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José María Juan con el documento de visita que le entregó el agente de la SGAE.  Ha cortado de raíz y ha quitado la  música. Fotos: Lluís Milián

José María Juan con el documento de visita que le entregó el agente de la SGAE. Ha cortado de raíz y ha quitado la música. Fotos: Lluís Milián

José María Juan es dueño de una corsetería en la calle Réding, justo al lado del Mercat Central, y asegura que en el tiempo que lleva al frente del negocio jamás le había pasado nada parecido. El miércoles pasado recibió la visita de un agente de la Sociedad General de Autores, SGAE, que le anunciaba que, si quería seguir poniendo música en el local, debería pagar una licencia de 11 euros al mes por concepto de derechos de autor. Le entregaron un documento dejando constancia de la visita y le avisaron de que volverían dentro de un mes y, si no había regularizado la situación, le multarían.

Juan optó por cortar de raíz y quitó por completo la música. No está dispuesto a pagar. «Quieren cobrarnos por todo. No somos delincuentes, somos gente que se pone al frente de su negocio cada día a trabajar», decía sin conseguir ocultar su indignación.

Pero el caso de Juan no fue el único. Ese día en la calle recibieron la visita una carnicería, una tienda de decoración, una pequeña pizzería y dos bares.

Una de las dependientas de la carnicería mostraba su enfado. «Me parece absurdo», comentaba mientras decía que la música sólo la usaban para acompañar el trabajo, aunque ante la «visita de advertencia» ayer la habían apagado. Eso sí, no quiere decir que no hubiera ruido, al contrario, las obras del Mercat ayer no daban reposo a los oídos de clientes y comerciantes. «Es nuestra música-máquina que no para», explicaba con humor otro comerciante de la calle.

También por el móvil

Pero tal vez el caso más llamativo era el del dueño de una pequeña pizzería a quien también le hicieron la misma advertencia, con la peculiaridad de que él no estaba escuchando la radio, sino que la música salía de su propio teléfono móvil. «No es un chiste», comentaba.

Las reacciones a las advertencias de la SGAE eran de lo más diversas, desde los que se han propuesto dejar de poner música hasta los que han hecho caso omiso o los que ya están buscando fórmulas alternativas. Es el caso de Alexia Pla, de una tienda de ropa en la calle Lleida, quien explicaba que va a comenzar a buscar música de páginas web de autores libres. «Me parece fatal, no pensamos pagar, lo que nos faltaba», comentaba.

Hubo incluso quien se libró por los pelos, como el dueño de un bar que apagó todo cuando le avisaron sus vecinos. En otro bar comentaban que ellos sí que pagan unos 119 euros al año.

Y, en medio de la ronda de visitas, también hubo quien decidió comenzar a pagar la licencia preocupado por la multa. Melcior Bustos, de una tienda de regalos y decoración en la calle Governador González, explicaba que prefirió darse de alta y comenzar a pagar 9,15 euros al mes. Le explicaron que si no se daba de alta y volvían a escuchar música en el local podrían multarle con todas las cuotas que debería haber pagado desde el día en que abrió la tienda.

En la misma calle Governador González la dependienta de una juguetería reconocía que había intentado apagar la radio pero no lo había conseguido. «La tienda es muy grande y siempre estoy sola, al menos la radio me acompaña... Sin radio esto ha sido una tristeza impresionante».

La licencia sí existe

Muchos de los comerciantes se preguntaban incrédulos si realmente deberían pagar mensualmente a la SGAE por poner música o la radio en sus negocios.

Lo cierto es que, a la luz de las tarifas vigentes de la SGAE, el caso de las tiendas está claramente contemplado. Se les califica como «establecimientos comerciales y de servicios no incluidos en el sector de hostelería». Se les cobra por la «utilización de repertorio musical como amenización de carácter secundario por cualquier procedimiento o medio». Las tarifas van desde los 7,01 euros mensuales por los locales de menos de 50m2 hasta los 72,81 euros para los que llegan a 2.000 m2. En el caso de locales más grandes se aplica una tarifa para grandes superficies.

Las tarifas contemplan una tremenda variedad de supuestos, desde lo que se debe pagar por la música en un lugar de trabajo, en un sanatorio, en un autobús o en un aparcamiento.

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