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Investigan si La Móra vierte aguas residuales al mar y al canal

La asociación de vecinos denuncia el mal uso de la estación de bombeo, mientas el Ayuntamiento niega las acusaciones

Àngel Juanpere

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La asociación de vecinos denuncia que por este aliviadero llega al canal el agua desde la estación de bombero (a la derecha).  FOTO: DT

La asociación de vecinos denuncia que por este aliviadero llega al canal el agua desde la estación de bombero (a la derecha). FOTO: DT

La polémica entre la Associació de Veïns la Móra-Tamarit y el Ayuntamiento sobre si la estación de bombeo vierte directamente al mar y al canal aguas contaminantes ha entrado en una nueva fase. Ahora, la controversia ha dado un paso más y ha llegado a la Fiscalía de Medio Ambiente después de que el presidente de la entidad vecinal, Francesc García, expusiera los hechos al representante del Ministerio Público. Mientras, el Ayuntamiento asegura que todo está correcto.

La divergencia no es nueva sino que se viene arrastrando desde hace tiempo, con cruce de cartas entre Ayuntamiento y asociación de vecinos, sin que con el paso del tiempo se hayan acercado posturas. Francesc García se queja del vertido de aguas sucias directamente al canal mediante un aliviadero desde la propia estación de bombeo. Ello provoca que estén allí estancadas durante tiempo, con las consiguientes molestias de olores y mosquitos durante el verano, según el dirigente vecinal.

Francesc García asegura que a pesar de que el emisario supuestamente dejó de ser utilizado con la entrada en funcionamiento de la depuradora de Altafulla, en verano se han visto episodios de que ha funcionado, «los navegantes han encontrado suciedad en la salida al mar», donde desemboca dicho emisario. 

Estas dos cuestiones son las que el presidente de la asociación de vecinos planteó al fiscal de Medio Ambiente, Ignacio Monreal. Éste ha decidido abrir diligencias de investigación para determinar si las acusaciones son ciertas. Ha encargado al Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil que lo investigue. Posiblemente también pedirá informes a la Dirección General de Costas. La Fiscalía tiene ahora seis meses para investigar el asunto y decidir si lo lleva al Juzgado o lo archiva.

«Todo está correcto»

Una versión muy diferente se da desde el Ayuntamiento. Fuentes municipales han señalado que de los seis aliviaderos, diseñados para evitar la inundación de la zona en caso de lluvia intensa y dotados con sensores de rebose, cuatro son de aguas pluviales y, por tanto, cuando desaguan lo hacen únicamente con agua de escorrentía de lluvia.

Los otros dos pertenecen a la red unitaria (residuales más pluviales) y permiten desaguar las aguas residuales diluidas con agua de escorrentía cuando, por causa de lluvias intensas, se supera la capacidad hidráulica del sistema. El bombeo, la red de alcantarillado, los aliviaderos y el emisario de emergencia que conforman el sistema, de titularidad municipal, están operados por Ematsa «de manera absolutamente correcta».

Un informe elaborado por Ematsa este mes de junio concluye que «las infraestructuras del sistema de saneamiento (colectores y estación de bombeo) de la urbanización de la Mora están dimensionadas adecuadamente, y sólo se produce un desbordamiento del sistema unitario al medio en episodios de lluvia intensa para evitar la inundación de los calles y casas de la urbanización con el agua de escorrentía».

El agua residual se almacena en un depósito donde hay ubicadas las bombas. En este aljibe hay ubicado un nivel de ultrasonidos, que al detectar que el nivel del agua alcanza el 55 por ciento de la capacidad del depósito, pone en funcionamiento una bomba de las dos disponibles. En el caso de producirse una avería en este primer equipo de impulsión, se pondría en funcionamiento el equipo de reserva.

Sistema alternativo

En caso de que el nivel de ultrasonidos no actuase correctamente por cualquier motivo, hay un sistema alternativo, formado por unos interruptores de nivel, que en el momento de que se activaran pondrían en funcionamiento las bombas, independiente de lo que esté indicando el nivel de ultrasonidos.

El caudal máximo impulsado por la bomba en dirección a la estación depuradora de aguas residuales (EDAR) Tarragona norte –en el término de Altafulla– es de 90 metros cúbicos por hora. En caso de que se produjera una saturación hidráulica por encima del caudal, producido por la escorrentía del agua pluvial (es decir agua de lluvia con una dilución infinita de agua residual), se pondría en funcionamiento la bomba de la emisario y el caudal que no se pudiera evacuar, sobresalería por el canal de La Móra.

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