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Javier Urra: «Hay gente que le pide a la vida lo que esta no puede darle»

El psicólogo habla de la salud mental de la sociedad y de cómo educar a los jóvenes en lo que realmente importa, la atención a los demás

Gloria Aznar

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El psicólogo Javier Urra, en el exterior del ‘Diari’, momentos antes de la entrevista. Foto: Pere Ferré

El psicólogo Javier Urra, en el exterior del ‘Diari’, momentos antes de la entrevista. Foto: Pere Ferré

El mediático psicólogo Javier Urra (Navarra, 1957), con más de medio centenar de libros en su haber y que ha sido Defensor del Menor en Madrid, ha estado esta semana en Tarragona, en la Delegació del Col·legi Oficial de Psicologia, donde impartió la charla La psicología, una ciencia humana.

¿Van los niños ahora más al psicólogo?
Yo tengo 61 años y antes en mi colegio, que era estupendo, tenía dos compañeros que tenían polio. Antes los niños morían. España era un país, en la época de Galdós, que de cada cuatro niños moría uno.

Ahora van al psicólogo.
Cuando la salud física ha mejorado, entonces hay otra realidad que es de estrés, trastorno por déficit de atención e hiperactividad o pensamientos inusitados extraños. ¿Hay niños hoy que sufren? Claro, separaciones mal llevadas -la mayoría- o padres que transmiten que no se debe hacer botellón, pero ellos están puestos todo el día de cocaína. Todo eso a los chicos los desajusta, es una sociedad muy estresada, y empezamos a ver niños de 14-15 años que tienen desesperanza. No tienen ilusión por la vida.

¿Tan mal lo están haciendo los padres para que ocurra esto?
No creo que lo hagan mal. Hoy los padres y las madres están preocupados, tienen una culpabilidad absoluta. Pero se nace con un temperamento, se desarrolla un carácter y se genera una personalidad y a los niños los educan los padres, la escuela, los medios de comunicación y ellos mismos.

Y las redes sociales.
Y ellos mismos. Esa idea de que todo depende de los padres es de una soberbia excesiva. Los niños en la red se pueden meter en páginas de anorexia o para ser abducidos por la yihad, hay una serie de riesgos. Antes no. Los niños estaban en un pueblo, le pegaban una pedrada a otro y el riesgo estaba en la pedrada. Era cuestión de puntería. ¿Era mejor o peor? Peor porque antes morían muchos niños. 

¿Qué se puede hacer?
Es verdad que a veces hoy los padres están muy angustiados, sobre todo porque tienen poco tiempo, pero los niños también tienen imaginación. Mira, Cervantes en la cárcel se escribió así como quien no hace nada El Quijote. Los niños tienen que estar con más niños y hay que enseñarles a ponerse en el lugar de los demás. A darle un beso a la abuela que tiene Alzheimer o a ir a un hospital de Tarragona a ver a los niños que se van a morir. No hay que explicarle más, el niño empieza a entender y luego una noche nos vamos a ver el amanecer, pensará que sus padres son tontos pero no lo va a olvidar el resto de su vida. 

«Naturalmente que en el acoso escolar el culpable es el agresor y el profesor que mira para otro lado, pero ¿y la víctima? ¿La has fortalecido en habilidades sociales?»

¿Y disciplina?
Total.

¿Con los padres más que con los menores?
Pues sí. Yo soy profesor de la Policía Nacional. Hace un tiempo, dando una conferencia, vi a un señor que mascaba chicle. Le dije ¿no estará comiendo chicle? Me gustó mucho, se lo tragó. 

¿Qué ocurre con el acceso a tantas cosas materiales?
Un error. La vida es austeridad. Pero, ¿qué es tenerlo todo? ¿Cuánto te queda a ti para morir?
No lo sé.
Poco. Se nace solo y se muere solo. Hay que llevar a un niño a un cementerio para que lea eso de «aquí yace». Hay que explicarle que eso de hacerse fotos cuando estamos haciendo una calçotada para que todo el mundo nos vea, eso no interesa a nadie. Lo importante son los otros, por eso me preocupa que haya muchos niños que no sean ciudadanos, sino clientes por aquello del cliente siempre tiene la razón. No es verdad, en absoluto. Yo presido un centro con 110 personas y nos llegan chicos de todas partes, también de Tarragona, muy problemáticos. 

De aquí vamos a los niños tiranos...
Sí, al pequeño dictador, pero que al final se le vuelve en contra. Imagínate un chaval que llega a los 17 años y nunca le has dicho que no. Cuando una chica le diga que no, ¿qué va a pasar? ¿Qué se espera? 

«El violador o el pederasta multirreincidente , si no se trata, cuando salga reincidirá. Yo fui uno de los promotores de la prisión permanente revisable»

¿Y el acoso escolar?
Naturalmente que en el acoso escolar el culpable es el agresor y que puede ser un profesor que mire para otro lado o unos compañeros, pero ¿y la víctima? ¿La has fortalecido? Fortalecido quiere decir que aprenda a tener habilidades sociales. ¿Por qué está aumentando el suicidio infanto juvenil? ¿Por qué está aumentando el tema de la droga? Porque hay mucha gente que le pide a la vida lo que la vida no puede dar. La sociedad de hoy es profundamente hipócrita e inculta y la gente dice ¿por qué tenemos a Trump? Si haces una sociedad inculta tendrás a Trump.

¿No cree que esto ya le va bien a los gobiernos?
Sin duda. Porque es una sociedad solo de consumo y de poca capacidad crítica. 

¿El sistema educativo ayuda?

Yo doy clases y si digo que no deberíamos dedicarnos a temas anodinos, me voy anonadado. Este es el problema de la formación, que el gobierno actual ha dicho que hay que aprobar a los niños con un suspenso porque si no, les daña la autoestima ¿pero qué autoestima? Es una sociedad muy blandengue con los niños, cuando luego a los 20 años se les exige todo.

«Hay niños que sufren. Separaciones mal llevadas -la mayoría- o padres que transmiten ‘no debes hacer botellón’ pero están puestos todo el día de cocaína» 

¿Dónde quedan los valores? Antes se encargaba la Iglesia. 
Creo que en el ser humano tiene que haber un sentimiento de trascendencia y de espiritualidad. La religiosidad ya es un tema personal, pero es cierto que antes teníamos un freno de  mano muy importante que era el pecado. A los niños hay que enseñarles para la vida, y en la vida los padres a veces se separan, o se muere el abuelo o te vas al paro. Porque si no, la gente se descompone porque, ¿qué pasa cuando la gente te falla? ¿Por qué no van a fallar?  

En las últimas semanas han salido a la luz antiguos casos de pederastia en Taragona, en la Iglesia. ¿Pederastas y violadores pueden reinsertarse? 
Un violador puntual, un hecho, una fiesta, un pueblo ¿puede modificársele? Sí. Y desde luego si va a la cárcel y va a tratamiento. Entre estas personas el índice de reincidencia es escaso. Pero ¿qué pasa con el multirreincidente violador o con el pederasta? Montolla, el asesino de Laura Luelmo, lo ha dicho «no me dejen salir, volveré a hacerlo». Y el tipo que llegó de Santander, muy de vigorexia, muy por lo tanto de meditación, y durante tres o cuatro días secuestró a niñas en Madrid tres o cuatro horas y las violó, cuando tú hablas con él te dice, «pero si fue un momento».  

¿Entonces...?
Esta gente tiene que llegar el primer día y decirle al psicólogo, «yo lo he hecho» y llamar a su mujer e hijos y decirles «yo lo he hecho» y saber que dentro de 14 años su mujer e hijos ya no le esperarán. Tiene que empezar a sufrir y por lo tanto empezar a tener culpabilidad. A partir de ahí el tratamiento puede tener efectos positivos y que no reincida. De otra manera, en la cárcel su comportamiento es magnífico porque no tiene el objeto de su pulsión. Cuando salga reincidirá. Yo fui uno de los promotores de la prisión permanente revisable.

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