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Jordi Salvador: «Todos debemos perder el miedo a que te llamen traidor»

Entrevista. La condición para apoyar a Sánchez: «El PSOE tiene que aceptar que en Catalunya hay un problema político y debe sentarse a hablar sin cortapisas». Hablamos con el número 1 por Tarragona de Esquerra, Jordi Salvador.

XAVIER FERNÁNDEZ JOSÉ

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Jordi Salvador repitió victoria en Tarragona al frente de ERC. Al igual que el 28-A, el partido sacó dos diputados: él y Norma Pujol. FOTO: F. ACIDRES

Jordi Salvador repitió victoria en Tarragona al frente de ERC. Al igual que el 28-A, el partido sacó dos diputados: él y Norma Pujol. FOTO: F. ACIDRES

ERC es la pieza clave para que Pedro Sánchez y Pablo Iglesias puedan encajar el complicadísimo puzzle del primer Gobierno de coalición de la historia de la democracia española. Su abstención es imprescidible, dado el seguro ‘no’ de PP, Vox y Ciudadanos a la investidura del líder socialista.

Ayer se reunieron el cabeza de lista de ERC por Barcelona, Gabriel Rufián, y la portavoz socialista, Adriana Lastra. Tras el encuentro, Rufián dijo que no había observado «indicio alguno» de que el PSOE «vaya a abandonar la vía represiva» para Catalunya, con lo cual el ‘no’ a Sánchez se mantiene. El número 1 por Tarragona de Esquerra, Jordi Salvador, sigue al detalle las negociaciones en Madrid.

¿Habrá abstención?

En la situación actual, no. Los puntos 9 y 10 del acuerdo entre PSOE y Podemos son inaceptables. El punto 9 dice que «el Gobierno de España tendrá como prioridad garantizar la convivencia en Catalunya». Creen que es un«problema de convivencia» , No han entendido que es un problema político. Ese «problema de convivencia» lo solucionan con más represión. De un mal diagnóstico no puede salir una buena solución. Además tenemos el problema añadido de los presos.

Ese mismo punto 9 ofrece «diálogo buscando fórmulas de entendimiento y encuentro, siempre dentro de la Constitución». ¿No es un primer paso?

Ofrecer «diálogo dentro de la Constitución» es limitarlo. Muchas cosas no estaban en la Constitución y se han negociado. Como dijo la vicepresidenta socialista Carmen Calvo, tendría que ser un «diálogo sin cortapisas», en el que podamos hablar de todo.

También critica usted el punto 10: «La evaluación y el control del gasto público es esencial para el sostenimiento de un Estado del bienestar sólido y duradero». ¿Le parece mal ese control del gasto?

Implica la sumisión a la austeridad europea y que ni la Generalitat ni las otras comunidades autónomas ni los Ayuntamientos puedan hacer nada al tener el techo de gasto limitado.

¿Algún aspecto positivo del acuerdo?

Podemos es una garantía. Es el único que hablaba de un referéndum de autodeterminación y presos políticos. Esperemos que las negociaciones avancen.

¿Qué les convencería para pasar del ‘no’ a la abstención?

Que el PSOE reconociese que es un problema político que requiere soluciones políticas.

Aparte de ese «problema político», ¿no cree que haya un problema de convivencia?

También en España. Si los catalanes somos españoles, también habrá un problema de convivencia entre españoles. ¿Es un problema de convivencia cuando ganamos nosotros las elecciones y no cuando las ganan ellos? ¿Solo genera fractura quien quiere modificar el statu quo y no quien quiere mantenerlo? ¿Y Vox?

¿Qué pasa con Vox?

¿No genera Vox un problema de convivencia con su propuesta de acabar con el Estado de las autonomías? No, según ellos, solo es un «problema político». El uso del lenguaje no es inocente. Además Pedro Sánchez ha hecho una campaña basada en faltar el respeto a una parte de los españoles.

Si tuviéramos que hacer caso a lo que ustedes, los políticos, dicen en campaña...

Sí, pero no creo que Sánchez diga ahora nada diferente a lo que dijo en campaña. Lo que quiere el PSOE es un cheque en blanco. Y eso no se lo vamos a dar.

Para Pedro Sánchez resulta complicado hablar con los independentistas. No lo quiere ni la derecha ni tampoco gran parte de su propio partido.

Para nosotros también resulta complicado hablar con ellos. No me hace nada de gracia oír «cumplimiento íntegro de las penas» o ir con gente como Borrell, Carmen Calvo o el propio Sánchez, una persona que dice que controla la Fiscalía. Es una cosa de dos. No somos extraterrestres.

Si ERC se mantiene en el ‘no’ y hay terceras elecciones, ¿no le da miedo que Vox se dispare?

Lo que me da miedo es una derecha disfrazada de izquierda porque no soluciona nada.

¿Vox no le preocupa?

Abascal (el líder del PP) estuvo en Vox. Casado es heredero’ directo de José María Aznar. Franquistas ha habido siempre. Cierto es que ahora están subidos de tono en cuestiones de inmigración y de la igualdad de la mujer, pero en temas sociales y nacionales, el programa de Vox no es diferente al del PP. La pregunta debería ser por qué Pedro Sánchez no aceptó en abril los votos de los partidos que apoyaron la moción de censura y por qué ahora no se mueve ni un centímetro.

Le insisto. ¿Prefieren arriesgarse a un hipotético gobierno de PP y Vox que apoyar un ejecutivo de PSOE y Podemos?

La pregunta habría que hacerla a los socialistas: ¿prefieren jugar de nuevo a una ruleta rusa electoral antes que sentarse a una mesa de diálogo? Deberían bajar a la realidad. Creen que nosotros nos hemos rendido. No es verdad. ¿Cómo explico yo a mi gente un pacto? Tenemos un electorado importante. Somos la tercera fuerza en el Senado. Desde un punto de vista electoral, sería más fácil ir de nuevo a las urnas que insistir en el ‘sit and talk’.

Quizá en unas terceras elecciones les iría mejor, pero de abril al 10 de noviembre han bajado considerablemente. Han perdido en toda Catalunya 150.458 votos y 2,05 puntos.

Sí, pero la diferencia con el segundo es más grande.

(Risas) Me ‘encantan’ las interpretaciones de los políticos de sus resultados electorales.

Sí, sí. ¿Cuánto han bajado los socialistas? ¿Y el PP? ¿Y Ciudadanos? La CUP nos ha ‘cogido’ los votos. Si nosotros no podemos estar contentos, ¿qué partido puede estarlo?

¿Cree que Sánchez se atreverá a enfrentarse a la línea más españolista de su partido?

Ya se lo dije a usted en una entrevista anterior. Haría falta un Suárez de izquierdas, que diga: «estamos viviendo un momento excepcional y no podemos aplicar la misma receta de hace diez años». Necesitamos alguien que pase a la Historia, que se enfrente a la España cañí, de la Una, Grande y Libre. Falta coraje, valor. El PSOE está constantemente con el discurso del miedo. Yo estoy cansado de vivir con miedo.

Habla de miedo en el PSOE. ¿Ustedes tienen miedo a que les acusan de ‘botiflers’ (traidores)? A Gabriel Rufián ya se lo llamaron en una manifestación en Barcelona.

Todos debemos perder ese miedo, el PSOE, nosotros.... Nosotros ya lo hemos perdido. Ya hemos recibido muchas críticas. La palabra final la dan las urnas. Tanto ruido que había... Pues resulta que luego no éramos tan «traidores». El pueblo nos ha apoyado.

¿Seguirán sin renunciar a la vía unilateral en caso de que el referéndum acordado, tal como parece, no se haga realidad?

A lo que no renunciamos es a la movilización. No estamos en contra del Tsunami Democràtic. Mientras no haya una mesa de diálogo, no quedan otros medios democráticos que las movilizaciones o las huelgas.

¿Cortar la frontera es un medio legítimo?

Lo ha sido siempre. Todas las causas se han conseguido con movilizaciones. Las huelgas más duras son las que han dado mejores resultados. Por desgracia es así.

Pero el independentismo siempre ha presumido de su carácter pacífico.

¿Cómo puedes explicar a la gente que, después de las movilizaciones más pacíficas y multitudinarias de Europa no haya habido ni una oferta? Esto es un paso más. Puede ir a más porque la gente siente que hay una injusticia, que la política no aporta soluciones.

¿Ir a más?¿Tienen miedo de que haya muertos?

El miedo existe... De que a alguien se le vaya la olla. Y también de la Policía. Yo he visto a gente cayendo a mi lado que, si cae un palmo más allá, se rompe la nuca. Cuando la política no sirve, se entra en un terreno peligroso. Cuando pones a la gente entre la espada y la pared, vienen problemas graves.

¿Comparte la consigna de los CDR de «¡Independencia o barbarie!»?

Creo que «autodeterminación o barbarie» o «democracia o barbarie» o «política o barbarie».

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