Juzgado por disparar a un gato y dejarlo tetrapléjico en TGN

Tuvo que ser sacrificado debido a sus lesiones: tenía parálisis en las extremidades inferiores y pérdida de control de los esfínteres

ÀNGEL JUANPERE

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Rayito antes de ser sacrificado.  FOTO: CASETA DELS GATS

Rayito antes de ser sacrificado. FOTO: CASETA DELS GATS

Un hombre presuntamente disparó con una escopeta de aire comprimido a un gato en El Catllar y lo dejó tetrapléjico. El animal fue recogido por la asociación Caseta dels Gats y tuvo que ser sacrificado debido a los problemas que le causaba el tener un proyectil en la columna. El fiscal pide para el acusado un año de prisión y que durante cuatro no pueda ejercer oficio, profesión o comercio que tenga relación con los animales. Y tampoco los podrá tener.

La asociación Caseta dels Gats apuntó al Diari que Rayito –nombre que pusieron a la víctima– era un gato feral que vivía en el seno de una colonia felina controlada en una urbanización cercana a Tarragona. Una voluntaria de la entidad que vive por la zona lo vio arrastrándose por la calle. Tras seguirle a su escondite lo pudo rescatar y llevarlo a una clínica veterinaria.

La radiografía mostró que tenía un proyectil alojado en la columna, que le había producido parálisis en las extremidades inferiores y pérdida de control de los esfínteres. Tenía además las extremidades laceradas e infectadas por haberlas ido arrastrando.

Al ser un gato de la calle feral, la adaptación a un entorno humano donde se le pudiera tratar y medicar convenientemente era absolutamente imposible. La única solución éticamente aceptable para acabar con su sufrimiento, apuntan desde la asociación, fue la eutanasia, una decisión con la que estuvieron de acuerdo los miembros de la entidad y el veterinario.

El perdigón se alojó en el canal medula. Foto: Caseta dels gats

La voluntaria tenía conocimiento de que cerca de la zona donde vivía el gato reside un hombre con bastante mala reputación. Algunos vecinos sospechaban desde hacía tiempo que se dedicaba a matar a los gatos de la zona para echarlos de su finca.

Aprovechando que era necesario esterilizar una colonia de la zona, un grupo de voluntarios se acercaron a la casa del posible maltratador. Con presencia de un agente de la Guàrdia Municipal de El Catllar –que casualmente pasaba por allí y que permaneció frente a la casa para comprobar que no existiera ningún tipo de coacción o amenaza–, interpelaron al hombre, que confesó que había sido él el autor del disparo que había herido e incapacitado al gato.

El rescate

La voluntaria que rescató a Rayito y algunos voluntarios testigos de la confesión denunciaron los hechos en la Unitat Regional de Medi Ambient (URMA) de los Mossos d’Esquadra, que les tomó declaración.

El fiscal, en su escrito de acusación, recoge que durante el 67 de octubre del año pasado, el acusado, un ciudadano español sin antecedentes penales, estaba en las inmediaciones de su domicilio, en la urbanización Cocons, en El Catllar. «Con ánimo de matar o al menos asumiendo el resultado de que el animal podía morir», disparó con una escopeta de aire comprimido a dicho gato en el lomo.

El balín se incrustó en el canal medular, ocasionándole paraplejia. La asociación Caseta dels Gats realizó todas las acciones posibles para salvar la vida al gato y para conocer la identidad del autor del disparo, recalca el fiscal. Este acusa al sospechoso de un delito de maltrato animal con resultado de muerte. En concepto de responsabilidad civil se enfrenta al pago de 500 euros por daño moral a la asociación así como a sufragar la factura de los gastos veterinarios.

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