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Juzgado por quemar 11 motos tras prender fuego a la de su expareja 

El fiscal pide para el acusado tres años de prisión así como indemnizar a los dueños de los vehículos e inmuebles afectados

Àngel Juanpere

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Así aparecieron las motos quemadas la mañana de los hechos. Foto: Pere Ferré/DT

Así aparecieron las motos quemadas la mañana de los hechos. Foto: Pere Ferré/DT

Un hombre que presuntamente se quería vengar de su expareja le quemó la moto que tenía aparcada en la Rambla Vella. Las llamas afectaron a otras diez que estaban aparcadas al lado, así como también al mobiliario urbano, un quiosco de la ONCE, la fachada de un edificio y a una parafarmacia.

La Fiscalía de Tarragona pide para el acusado, un ciudadano de nacionalidad española, tres años de prisión por un delito de daños mediante incendio. Además, tendrá que indemnizar a los afectados.

El escrito del Ministerio Público recoge que la noche del 13 de diciembre de 2017 una mujer llevó en su moto a la que había sido su pareja hasta dos días antes (ahora acusado).

En un momento indeterminado pero anterior a la 1.10 horas del día 14, el acusado, puso pegamento en el contacto de la moto, que estaba estacionada en las inmediaciones del bar donde se encontraba la mujer.

Cuando la víctima se disponía a abandonar el local, se percató del pegamento, que estaba recién puesto y no se había solidificado. Por ello, pudo arrancar el vehículo y se marchó hacia el bar que regentaba una amiga suya, en la Plaça dels Sedassos.

El acusado acudió a pie a donde se encontraba la denunciante, llegando sobre las 2.30 horas. Pero la dueña no le permitió la entrada, reaccionando el acusado con insultos hacia su expareja y uno de sus acompañantes, espetándole que era una "guarra" y que se fuera con el "puto negro". 

Minutos después, la mujer y sus acompañantes se marcharon a pie hacia otros locales, hasta donde les siguió el acusado. Pero ante las peticiones de los compañeros de su expareja, sobre las tres de la madrugada el procesado abandonó el lugar sin más incidentes.

Sobre las 3.30 horas, el acusado se presentó en la zona de aparcamiento de motos que hay a la altura del número 20 de la Rambla Vella de Tarragona, lugar donde localizó la moto de su expareja.

El procesado arrancó el retrovisor de la moto. Un usuario que iba a estacionar su motocicleta le sorprendió, confesando el acusado que estaba "jodiendo a la parienta", que "le había dejado" y que "tenía relaciones con negros".

Posteriormente, el acusado tiró al suelo la moto de su expareja y le prendió fuego al depósito de gasolina con uno de los mecheros que llevaba.

El encausado se marchó del lugar, siendo interceptado a las 4.45 horas por una patrulla de los Mossos d'Esquadra  cuando caminaba a la altura del concesionario de coches ubicado en la N-340. Los agentes hallaron entre su ropa varios mecheros y un bote de pegamento de contacto.

El incendio fue sofocado entre las 4.20 y las 5.15 horas por los bomberos.

Los daños en las once motocicletas fueron tasados en 16.315,38 euros. A ellos hay que sumar los 3.642,69 por los daños en el mobiliario urbano -un árbol y un semáforo-, 14.714,69 en un quiosco de la ONCE, 16.181,29 en la fachada del número 20 de la Rambla Vella y finalmente 2.702,47 en una parafarmacia. 

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